26/07/2022
La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas, conocidas como Falkland Islands por el Reino Unido, es uno de los conflictos territoriales más prolongados y complejos de la historia moderna. Aunque el punto más álgido fue la guerra de 1982, las raíces de este enfrentamiento se hunden en los primeros días de la exploración europea en el Atlántico Sur. Ambas naciones, Argentina y el Reino Unido, presentan argumentos históricos, jurídicos y políticos para respaldar sus reclamos, creando un laberinto de versiones contrapuestas que dificultan determinar con certeza quién tiene la razón. Para entender el presente, es crucial desentrañar el pasado y analizar los eventos clave que han moldeado esta contienda a lo largo de los siglos.

Los Primeros Avistamientos: ¿Descubrimiento o Mito?
Uno de los primeros puntos de discordia se encuentra en la pregunta fundamental: ¿quién vio las islas primero? La respuesta varía drásticamente según a quién se le pregunte. Cada país se aferra a una narrativa que legitima su reclamo desde el origen.

La Versión Argentina
Argentina sostiene que el primer europeo en avistar el archipiélago fue un miembro de la expedición del navegante portugués Fernando de Magallanes, quien estaba al servicio de la Corona española. Este avistamiento se habría producido en 1520. Según esta versión, las islas fueron cartografiadas por primera vez por navegantes españoles, quedando bajo la jurisdicción de España como parte de sus vastos dominios en el Nuevo Mundo. Este argumento de descubrimiento se convierte en la base del principio de herencia territorial que Argentina invocaría siglos después.
La Versión Británica
Por otro lado, el Reino Unido rechaza la afirmación del avistamiento español y atribuye el descubrimiento al capitán británico John Strong en 1690. Durante su viaje a bordo del navío HMS Welfare, Strong no solo habría sido el primero en poner pie en las islas, sino que también navegó por el estrecho que separa las dos islas principales. En honor a su mecenas, Anthony Cary, quinto vizconde de Falkland, bautizó el canal como "Falkland Sound". Con el tiempo, este nombre se extendió a todo el archipiélago en la cartografía británica. Para el Reino Unido, este acto de nombrar y registrar el territorio constituye un reclamo de soberanía más sólido y documentado que los supuestos avistamientos previos.
La Batalla por el Primer Asentamiento
Más allá del primer avistamiento, la disputa se intensifica al analizar quién estableció la primera colonia permanente. Aquí, la historia se vuelve aún más enrevesada, con la participación de una tercera potencia: Francia.
En 1764, el navegante francés Louis Antoine de Bougainville fundó un asentamiento en la isla oriental (Isla Soledad), al que llamó Port Louis. Sin embargo, España protestó enérgicamente, argumentando que las islas le pertenecían según los tratados internacionales de la época, como el Tratado de Tordesillas. Francia, aliada de España, reconoció el derecho español y le cedió el asentamiento en 1767. A partir de ese momento, España mantuvo una gobernación en las islas, dependiente del Virreinato del Río de la Plata, con sede en Buenos Aires. Esta presencia española fue, según Argentina, continua e ininterrumpida hasta principios del siglo XIX.
Casi simultáneamente, en 1765, una expedición británica al mando del comodoro John Byron llegó a la isla occidental (Gran Malvina) y fundó un pequeño fuerte llamado Port Egmont, reclamando la soberanía para el rey Jorge III. Durante varios años, españoles y británicos ocuparon el archipiélago sin saber de la presencia del otro. Cuando finalmente se encontraron, la tensión escaló hasta casi provocar una guerra. España expulsó a los británicos de Port Egmont en 1770, pero tras negociaciones, se les permitió regresar en 1771 con la condición, según algunos historiadores, de que su presencia no afectaría la cuestión de la soberanía. Los británicos se retiraron definitivamente de Port Egmont en 1774 por razones económicas, dejando una placa que reafirmaba su reclamo. El Reino Unido argumenta que nunca abandonó su soberanía, mientras que Argentina interpreta esta retirada como un abandono de facto de sus pretensiones.
1833: El Año que Cambió la Historia
El evento más crucial en la disputa por las Malvinas ocurrió el 3 de enero de 1833. Tras su independencia en 1816, las Provincias Unidas del Río de la Plata (predecesora de Argentina) se consideraron herederas de los territorios españoles en la región, incluyendo las Malvinas. En 1820, Argentina tomó posesión formal de las islas y en 1829 creó la Comandancia Política y Militar de las Malvinas, nombrando a Luis Vernet como gobernador. Vernet impulsó una próspera colonia en Puerto Soledad, con cerca de 150 habitantes.

Sin embargo, la colonia sufrió un duro golpe en 1831, cuando el buque de guerra estadounidense USS Lexington atacó el asentamiento en represalia por la captura de barcos loberos de su país que operaban ilegalmente en la zona. Este ataque debilitó significativamente la presencia argentina.
Aprovechando esta debilidad, el 2 de enero de 1833, la corbeta británica HMS Clio, al mando del comandante John Onslow, llegó a Puerto Soledad. Onslow informó al comandante argentino interino, José María Pinedo, que venía a reafirmar la soberanía británica y le exigió arriar la bandera argentina. Ante la abrumadora superioridad militar, Pinedo no opuso resistencia y se retiró con sus fuerzas. Según la versión argentina, las autoridades y parte de la población civil fueron expulsados, un acto que califica de usurpación y violación del derecho internacional. Desde ese día, Argentina ha mantenido un reclamo diplomático ininterrumpido.
La versión británica difiere sustancialmente. Afirman que no hubo una expulsión de colonos civiles, sino que simplemente se le pidió a la guarnición militar argentina que se marchara. Sostienen que muchos de los colonos de Vernet se quedaron voluntariamente y que el acto de 1833 fue la reafirmación de un reclamo de soberanía preexistente sobre un territorio que estaba, en la práctica, sin un gobierno efectivo tras el ataque estadounidense.
| Aspecto | Argumento de Argentina | Argumento del Reino Unido |
|---|---|---|
| Descubrimiento | Expedición de Magallanes (al servicio de España) en 1520. | Capitán John Strong en 1690. |
| Primer Asentamiento | Francia en 1764 (Port Louis), cedido a España en 1767, con gobierno continuo. | Asentamiento británico en Port Egmont en 1766, afirmando soberanía. |
| Herencia de Soberanía | Hereda los derechos de España tras la independencia de 1816. | Reclamo propio desde el siglo XVII, nunca abandonado. |
| Evento de 1833 | Acto de fuerza ilegal y usurpación que expulsó a autoridades y población argentina. | Reafirmación de soberanía sobre un territorio casi abandonado; solo se retiró la guarnición militar. |
Argumentos Modernos y el Principio de Autodeterminación
En la era contemporánea, el debate ha incorporado nuevos elementos. Argentina basa su reclamo en la integridad territorial, la proximidad geográfica (las islas se encuentran en su plataforma continental) y la denuncia del acto de 1833 como una reliquia del colonialismo. Por esta razón, insta al Reino Unido a negociar la soberanía, tal como lo solicitan numerosas resoluciones de las Naciones Unidas.
El Reino Unido, por su parte, fundamenta su postura en dos pilares: su administración continua de las islas desde 1833 y, de manera crucial, el derecho a la autodeterminación de sus habitantes. Los isleños, conocidos como "kelpers", son de ascendencia británica y han expresado consistentemente su deseo de mantener su estatus político actual. En un referéndum celebrado en 2013, el 99.8% de los votantes eligió seguir siendo un Territorio Británico de Ultramar. Para Londres, la voluntad de los isleños es primordial y no negociable.
Argentina no reconoce la validez de este referéndum, argumentando que la población actual es el resultado de la "implantación" de colonos británicos tras la expulsión de los argentinos en 1833. Por lo tanto, considera que no se trata de un pueblo originario con derecho a la autodeterminación en el contexto de una disputa de soberanía territorial entre dos estados.

Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quién descubrió las Islas Malvinas?
No hay consenso. Argentina afirma que fueron avistadas por la expedición de Magallanes al servicio de España en 1520. El Reino Unido sostiene que el primer europeo en desembarcar y documentar las islas fue el capitán británico John Strong en 1690.
¿Por qué Argentina reclama las islas?
Su reclamo se basa en la herencia de los derechos territoriales de España tras su independencia, la ocupación y administración efectiva de las islas antes de 1833, la proximidad geográfica y la consideración del acto británico de 1833 como una usurpación ilegal que debe ser revertida.
¿Cuál es el principal argumento del Reino Unido?
Se basa en su reclamo histórico de soberanía, la administración continua e ininterrumpida de las islas desde 1833 y, fundamentalmente, en el derecho a la autodeterminación de los habitantes de las islas, quienes han expresado de forma abrumadora su deseo de permanecer bajo soberanía británica.
¿Qué pasó exactamente en 1833 en las Malvinas?
Una fuerza naval británica llegó al asentamiento argentino de Puerto Soledad y obligó a las autoridades argentinas a arriar su bandera y retirarse. Este evento es el punto central de la disputa: para Argentina fue una invasión y una usurpación; para el Reino Unido, fue la legítima reafirmación de su soberanía.
¿Los habitantes de las islas quieren ser argentinos?
No. En el referéndum de 2013, la población votó casi por unanimidad (99.8%) a favor de mantener su estatus como Territorio Británico de Ultramar. Su identidad cultural y política está fuertemente ligada al Reino Unido.
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