¿Por qué fue enterrado un Ferrari Dino?

Dino: El Ferrari que no fue Ferrari y fue enterrado

08/02/2020

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En el panteón de la historia del automovilismo, pocas marcas evocan tanta pasión, velocidad y prestigio como Ferrari. Sin embargo, dentro de su ilustre linaje, existe un capítulo fascinante y a menudo malinterpretado: la historia de Dino. No era simplemente un modelo, sino una marca completa nacida de la tragedia personal, la estrategia comercial y la innovación técnica. Una marca que, para muchos puristas de la época, no era un Ferrari "de verdad", pero que sentó las bases para el futuro de Maranello. Su leyenda es tan profunda que incluye no solo el rugido de sus motores V6, sino también el increíble relato de una unidad que fue literalmente desenterrada, como un tesoro perdido.

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Un Homenaje Nacido del Dolor: ¿Quién fue Dino Ferrari?

Para entender la existencia de la marca Dino, primero debemos conocer a la persona que le dio nombre: Alfredo Ferrari. Nacido en 1932, fue el primer y amado hijo de Enzo Ferrari. Apodado cariñosamente "Alfredino" y luego, simplemente, "Dino", demostró desde joven un intelecto brillante y una pasión por la ingeniería que llenaba de orgullo a su padre. A diferencia de la obsesión de Enzo por los majestuosos motores V12, el interés de Dino se centró en motores más pequeños y técnicos, particularmente en los V6 que competían en la Fórmula 2 de la época.

¿Por qué a Alfredo Ferrari le llamaban Dino?
Alfredo Ferrari fue el primogénito de Enzo Ferrari. Rápidamente lo apodaron Dino, principalmente por su carácter enérgico, ambicioso y orgulloso . Alfredo estaba más interesado en los motores de seis cilindros que se usaban en la Fórmula 2 en aquella época: construyó algunos e incluso colaboró en el 750 Monza.

Dino trabajó incansablemente en el desarrollo de un motor V6 de 1.5 litros para la Fórmula 2 y contribuyó en proyectos como el 750 Monza. Su visión y talento eran la promesa del futuro técnico de Ferrari. Sin embargo, el destino tenía otros planes. Alfredo padecía distrofia muscular, una enfermedad debilitante que le arrebató la vida en 1956, con tan solo 24 años. La pérdida fue un golpe devastador para Enzo y su esposa, Laura, un dolor que marcaría al Commendatore por el resto de su vida.

Enzo, consumido por el duelo, decidió que el legado de su hijo no moriría. Un año después, en 1957, decretó que todos los motores V6 desarrollados por Ferrari llevarían el nombre de Dino. El primer automóvil en portar este homenaje fue el Dino 156 F2, un monoplaza de Fórmula 2 con un motor V6 a 65 grados, una configuración que Alfredo había defendido. El éxito de este coche fue inmediato, devolviendo a Ferrari a la cima y validando la visión del joven ingeniero. El homenaje fue tan significativo que Ferrari adoptó el motor V6 Dino para su coche de Fórmula 1 en 1958.

De la Pista a la Calle: El Nacimiento de una Marca

Avanzamos a la década de 1960. Ferrari necesitaba competir en el nuevo campeonato de Fórmula 2 de 1967, y para ello quería usar un nuevo motor V6. Sin embargo, las reglas de homologación eran estrictas: para que el motor fuera elegible, el fabricante debía producir al menos 500 unidades en coches de producción en serie. Para una compañía artesanal como Ferrari, que en ese momento producía alrededor de 750 coches al año en total, fabricar 500 unidades de un solo modelo era una tarea imposible.

Aquí es donde entra en juego Fiat. Enzo Ferrari se acercó al gigante de Turín, con quien ya colaboraba, y le propuso un acuerdo. Fiat produciría en masa los motores V6 diseñados por Ferrari. A cambio, Fiat podría usar estos motores en su propio deportivo. Así nacieron dos coches: el Fiat Dino (un coupé y un spider con motor delantero y tracción trasera) y el motor que permitiría a Ferrari homologar su Dino 166 F2 para la competición.

Paralelamente, el diseñador Sergio Pininfarina llevaba tiempo intentando convencer a un escéptico Enzo Ferrari de las virtudes de un coche de calle con motor central. Enzo era reacio, creía que esa configuración era demasiado peligrosa para sus clientes. Sin embargo, Pininfarina insistió y finalmente obtuvo permiso para crear un prototipo, el Dino Berlinetta Speciale, presentado en 1965. La respuesta del público fue tan entusiasta que Enzo no pudo ignorarla. Accedió a llevar el coche a producción, pero con una condición innegociable.

¿Por qué no se llamó Ferrari?

Para Enzo Ferrari, la esencia de su marca, su ADN, residía en sus gloriosos motores V12. Un Ferrari era sinónimo de doce cilindros, de un sonido operístico y de un rendimiento superlativo. Vender un coche con la mitad de cilindros bajo el mismo prestigioso nombre del Cavallino Rampante le parecía una herejía, una devaluación de su legado. Por ello, decretó que el nuevo deportivo de motor V6 se vendería bajo una marca completamente nueva: Dino. El objetivo era doble: proteger la exclusividad de la marca Ferrari y crear un coche más asequible para competir directamente con el emergente Porsche 911.

Así, en 1968, nació el primer Dino de producción, el 206 GT. Los folletos de venta de la época lo describían sutilmente como: "Pequeño, brillante, seguro... casi un Ferrari".

Los Modelos que Definieron una Era

La saga Dino de calle se compone principalmente de dos modelos que se han convertido en iconos del diseño automotriz.

  • Dino 206 GT (1968-1969): Fue el primer modelo de producción, una obra maestra de Pininfarina con una carrocería de aluminio. Montaba un V6 de 2.0 litros que producía 180 CV. Era ágil, ligero y hermoso. Solo se fabricaron 152 unidades, lo que lo convierte en un coche extremadamente raro y codiciado hoy en día.
  • Dino 246 GT y GTS (1969-1974): Fue la evolución y el modelo que consolidó la marca. El motor creció a 2.4 litros, aumentando la potencia a 195 CV. Para reducir costes y facilitar la producción, la carrocería pasó a ser de acero, y la distancia entre ejes se alargó ligeramente. En 1971 se introdujo la versión GTS con techo tipo targa. Con más de 3,500 unidades producidas, fue un éxito comercial rotundo.

Tabla Comparativa: Dino 206 GT vs. 246 GT/GTS

CaracterísticaDino 206 GTDino 246 GT/GTS
Años de Producción1968-19691969-1974
Motor2.0L V6 (65°)2.4L V6 (65°)
Potencia180 CV195 CV
CarroceríaAluminioAcero
Unidades Producidas1523,761 (2,487 GT y 1,274 GTS)

El último coche en llevar el logo Dino fue el 308 GT4 de 1973, un coupé 2+2 diseñado por Bertone que, curiosamente, montaba un motor V8. Finalmente, en 1976, la presión del mercado hizo que Enzo cediera, y el coche pasó a llevar el emblema de Ferrari, marcando el fin de la marca Dino y el inicio de la exitosa saga de Ferrari V8 de motor central.

La Increíble Historia del Dino Enterrado

Si la historia del origen de la marca Dino es emotiva, la de un Dino 246 GTS de 1974 es simplemente surrealista. Esta unidad en particular, hoy propiedad de Brad Howard, es probablemente el Dino más famoso del mundo, no por su rendimiento, sino porque pasó casi cuatro años bajo tierra.

¿Por qué a Alfredo Ferrari le llamaban Dino?
Alfredo Ferrari fue el primogénito de Enzo Ferrari. Rápidamente lo apodaron Dino, principalmente por su carácter enérgico, ambicioso y orgulloso . Alfredo estaba más interesado en los motores de seis cilindros que se usaban en la Fórmula 2 en aquella época: construyó algunos e incluso colaboró en el 750 Monza.

La historia comienza en 1974, cuando un hombre llamado Rosendo Cruz compró el coche como regalo para su esposa. En una noche de celebración, la pareja denunció el robo del vehículo durante la cena. La policía no pudo encontrarlo y el coche se dio por perdido. La compañía de seguros pagó a Cruz el valor total del coche: 22,500 dólares.

Casi cuatro años después, en febrero de 1978, unos niños que jugaban en el jardín de una casa en Los Ángeles encontraron algo metálico en el suelo. Alertaron a las autoridades, quienes, al excavar, descubrieron el Dino 246 GTS enterrado. El coche había sido envuelto cuidadosamente en lonas y plásticos, con toallas metidas en los escapes para protegerlo de la humedad y la fauna. Quienquiera que lo hubiera enterrado, claramente tenía la intención de recuperarlo en buen estado.

El misterio se resolvió parcialmente en ese momento, pero la verdad completa no salió a la luz hasta 2012. Se descubrió que Rosendo Cruz había orquestado un fraude de seguros. Contrató a unos ladrones para que "robaran" su propio coche. El plan era enterrarlo temporalmente, cobrar el seguro y luego desenterrarlo para venderlo por piezas o completo. Sin embargo, en un giro cómico y torpe, ¡los ladrones olvidaron dónde lo habían enterrado! El coche permaneció bajo tierra hasta que la lluvia y la erosión lo dejaron al descubierto.

Resurrección y Legado: La Segunda Vida del "DUG UP"

Tras ser desenterrado, el coche fue adquirido en una subasta por Brad Howard. A pesar de los daños causados por la corrosión y la humedad, Howard vio el potencial y la increíble historia que albergaba el vehículo. Lo envió al experto en Ferrari Giuseppe Cappalonga, quien llevó a cabo una meticulosa y costosa restauración para devolverle su antiguo esplendor.

Hoy, el coche luce orgulloso una matrícula personalizada que dice "DUG UP" (desenterrado), un testimonio andante de su increíble viaje. Brad Howard ha recibido innumerables ofertas para comprarlo, pero siempre se ha negado. Para él, es más que un coche; es una leyenda, una pieza de la historia del automovilismo con una narrativa que ningún otro vehículo puede igualar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

  • ¿Por qué los Dino no tienen el logo de Ferrari?

    Enzo Ferrari consideraba que los coches con motor V6 no cumplían con el estándar de su marca, reservado para los V12. Creó la marca Dino para proteger la exclusividad de Ferrari y competir en un segmento de mercado diferente.

  • ¿Qué motor tenían los Dino?

    Los modelos 206 y 246 montaban motores V6 de 2.0 y 2.4 litros, respectivamente. El último modelo con el logo Dino, el 308 GT4, introdujo un motor V8.

  • ¿Es un Dino un verdadero Ferrari?

    Este es un debate clásico. En su época, muchos puristas no lo consideraban un Ferrari "real". Hoy en día, la comunidad de coleccionistas y aficionados lo acepta plenamente como parte integral y crucial de la historia de Ferrari, siendo el precursor de todos los superdeportivos V8 de motor central de la marca.

  • ¿Qué pasó con el Dino enterrado?

    Fue recuperado, restaurado a la perfección y actualmente es propiedad de Brad Howard en California. Se exhibe con frecuencia en eventos automovilísticos y sigue siendo una de las historias más famosas del mundo del motor.

El legado de Dino es, por tanto, doble. Por un lado, es el conmovedor tributo de un padre a un hijo perdido, una oda a una promesa de ingeniería que se truncó demasiado pronto. Por otro, es la prueba de que una estrategia comercial audaz puede dar lugar a algunos de los coches más bellos jamás creados. Y en el corazón de esta leyenda, la increíble historia del Dino "DUG UP" nos recuerda que, a veces, los tesoros más grandes no están en un museo, sino esperando a ser descubiertos bajo nuestros propios pies.

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