02/07/2023
La década de 1990 se abrió para la Scuderia Ferrari como un capítulo lleno de promesas y expectativas. Después de años de sequía en el campeonato de pilotos, la llegada del campeón reinante, Alain Prost, inyectó una dosis de optimismo sin precedentes en Maranello. Sin embargo, el camino de la Fórmula 1 es sinuoso y, en solo dos años, esa esperanza se transformaría en un profundo desafío técnico. Analizamos dos temporadas que encapsulan perfectamente la dualidad de la competición al más alto nivel: el competitivo 1990 y el problemático 1992, dos caras de una misma moneda para el equipo más icónico del automovilismo.

1990: El Asalto al Título con el 'Profesor' Prost
La temporada de 1990 fue un punto de inflexión para Ferrari. Con el final del contrato de tres años del legendario diseñador John Barnard en 1989, el equipo reestructuró su departamento técnico. Steve Nichols, proveniente del exitoso equipo McLaren, asumió el liderazgo técnico, mientras que el argentino Henrique Scalabroni se centró en el desarrollo del chasis y Paolo Massai se encargaba de los motores. La alineación de pilotos era, simplemente, estelar. A la Scuderia se unió Alain Prost, el vigente campeón del mundo, lo que permitió que el monoplaza rojo luciera el prestigioso número 1 en su morro. A su lado, el carismático y aguerrido piloto británico, Nigel Mansell, completaba una dupla de ensueño.

El arma para esta batalla fue el Ferrari F1-90 (también conocido como 641), una refinada evolución de su innovador predecesor. El arduo trabajo realizado en 1989 para poner a punto la compleja caja de cambios semiautomática finalmente dio sus frutos. El F1-90 era un coche extraordinariamente competitivo, equilibrado y, sobre todo, fiable. Prost, con su estilo de conducción cerebral y preciso, supo extraer todo su potencial, logrando cinco victorias a lo largo de la temporada. Mansell, por su parte, aunque con más altibajos, también contribuyó al éxito del equipo con una memorable victoria en el Gran Premio de Portugal.
La Batalla Final en Suzuka
La temporada se convirtió en un duelo titánico entre Alain Prost y su archirrival de McLaren, Ayrton Senna. La tensión entre ambos, heredada de su conflictivo tiempo como compañeros de equipo, alcanzó su punto álgido en el Gran Premio de Japón, en Suzuka, la penúltima carrera del calendario. Prost llegaba con la necesidad de superar a Senna para mantener vivas sus esperanzas de título. Sin embargo, la carrera para ambos duró apenas unos segundos. En la primera curva, Senna colisionó deliberadamente con el Ferrari de Prost, dejando a ambos fuera de carrera y sentenciando el campeonato a favor del brasileño. El sueño de devolver el título de pilotos a Maranello se desvaneció de la forma más controvertida y amarga posible, dejando una herida profunda en el equipo italiano.
1992: El Laberinto Técnico del F92A
Dos años después, el panorama en Ferrari era radicalmente diferente. La esperanza de 1990 había dado paso a la frustración. Para la temporada 1992, el equipo presentó el Ferrari F92A, un coche que, sobre el papel, era revolucionario pero que en la práctica se convirtió en una pesadilla técnica. La alineación de pilotos estaba compuesta por el talentoso francés Jean Alesi y el italiano Ivan Capelli, quien sería reemplazado por Nicola Larini en las últimas carreras.
El F92A era famoso por su concepto aerodinámico de "doble fondo plano", una solución radical que buscaba generar un nivel de carga aerodinámica muy competitivo. Además, fue el primer Ferrari en incorporar el diseño de "morro elevado", que permitía un mejor flujo de aire por debajo del coche, una tendencia que se popularizaría en toda la parrilla. Sin embargo, todas estas innovaciones se vieron lastradas por el corazón del monoplaza: el motor V12 de Ferrari. La unidad de potencia sufría de un problema crónico de "blow-by" (fugas de gases de la combustión al cárter), lo que se estima que le costaba al equipo hasta 50 caballos de potencia. Ante la histórica política de Ferrari de no admitir públicamente fallos en sus motores, las culpas recayeron injustamente sobre el chasis, al que se tildó de ser demasiado difícil de conducir.
Los resultados fueron un fiel reflejo de los problemas. El coche apenas logró dos podios en toda la temporada, ambos terceros puestos conseguidos por Jean Alesi, y un total de 21 puntos, una cifra muy pobre para un equipo de su calibre.

El F92AT y la Búsqueda Desesperada de Soluciones
En un intento por salvar la temporada, el equipo introdujo una versión actualizada, el F92AT, a partir del Gran Premio de Bélgica. Esta evolución incorporaba una caja de cambios transversal de siete velocidades, modificaciones en la suspensión delantera y un sistema de montaje del motor más rígido. Más adelante, en el coche de Nicola Larini, se probó el primer intento del equipo de una suspensión activa. Sin embargo, esta tecnología incipiente añadió 30 kg de peso extra al ya complicado monoplaza, lo que lo hizo aún menos competitivo. Larini solo pudo lograr un 12º y un 11º puesto en sus dos participaciones. El F92A y su variante AT fueron reemplazados en 1993 por el F93A, cerrando uno de los capítulos más difíciles para la ingeniería de Maranello.
Tabla Comparativa: 1990 vs. 1992
| Característica | Ferrari F1-90 (1990) | Ferrari F92A (1992) |
|---|---|---|
| Pilotos Principales | Alain Prost, Nigel Mansell | Jean Alesi, Ivan Capelli |
| Victorias | 6 (5 de Prost, 1 de Mansell) | 0 |
| Podios | 14 | 2 |
| Fortaleza Principal | Caja de cambios semiautomática fiable, gran competitividad general. | Conceptos aerodinámicos innovadores (doble fondo plano). |
| Debilidad Principal | Vulnerabilidad ante la agresividad de sus rivales. | Motor V12 con pérdida de potencia por "blow-by". |
| Resultado Final | Subcampeones de Pilotos (Prost) y Constructores. | 4º puesto en el Campeonato de Constructores. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quiénes fueron los pilotos de Ferrari en la temporada 1990 de F1?
La alineación de pilotos de la Scuderia Ferrari para la temporada 1990 fue conformada por el francés Alain Prost, quien llegaba como campeón del mundo, y el británico Nigel Mansell.
¿Por qué el Ferrari de 1990 llevaba el número 1?
El coche llevaba el número 1 porque su piloto principal, Alain Prost, había ganado el Campeonato Mundial de Pilotos de 1989 con McLaren. Por reglamento, el campeón defensor tiene el derecho de portar el número 1 en su monoplaza durante la siguiente temporada.
¿Cuál fue el principal problema del Ferrari F92A de 1992?
El principal problema residía en su motor V12. Sufría de un fenómeno conocido como "blow-by", que provocaba una pérdida significativa de potencia. Aunque el chasis era aerodinámicamente innovador, no podía compensar el déficit del motor y a menudo fue señalado injustamente como la causa del bajo rendimiento.
¿Quién reemplazó a Ivan Capelli en Ferrari durante 1992?
Ivan Capelli fue reemplazado por el piloto de pruebas italiano Nicola Larini para las dos últimas carreras de la temporada 1992, en Japón y Australia.
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