27/04/2025
La temporada 2019 de Fórmula 1 se perfilaba como el año en que la Scuderia Ferrari finalmente destronaría a Mercedes. Tras una pretemporada en la que el monoplaza SF90 parecía ser la máquina a batir, las esperanzas de los Tifosi estaban por las nubes. Sin embargo, lo que siguió fue una campaña de contrastes extremos: destellos de brillantez innegable, errores costosos, tensión interna y, sobre todo, una controversia técnica que ensombreció sus logros y tuvo consecuencias devastadoras. Fue una temporada que comenzó con la promesa del oro y terminó con un mar de dudas y un pacto confidencial que cambió el rumbo del equipo.

El SF90: Una Apuesta Radical con Promesas y Problemas
Desde su presentación, el Ferrari SF90 dejó claro que Maranello había tomado un camino de diseño audaz y diferente al de sus principales rivales. La diferencia más notable estaba en su alerón delantero. Mientras Mercedes y Red Bull optaban por un diseño más convencional, Ferrari desarrolló un alerón que se inclinaba hacia abajo desde el centro hacia los extremos. El objetivo era gestionar el flujo de aire de una manera muy específica: dirigirlo hacia el interior de los neumáticos delanteros. Esta filosofía, aunque sacrificaba algo de carga aerodinámica máxima, buscaba hacer el comportamiento del coche más predecible y estable.

Sin embargo, esta decisión de diseño tuvo un efecto dominó. Un aerodinamista anónimo de la época señaló que, para compensar la menor carga generada por el alerón delantero, Ferrari se vio obligada a aumentar considerablemente el tamaño y la complejidad de sus 'bargeboards' (los deflectores laterales). Este enfoque generó un desequilibrio, impidiendo que la parte trasera del coche pudiera desarrollar un nivel de carga aerodinámica acorde con la delantera. El resultado fue un coche con una tendencia inherente al sobreviraje, lo que limitaba su potencial en curvas de media y baja velocidad.
Más allá del alerón, el SF90 presentaba otras innovaciones interesantes:
- Cubierta del motor: Se hizo más pequeña y estilizada en comparación con su predecesor, el SF71H, para ahorrar peso y mejorar la eficiencia aerodinámica.
- Pintura mate: Adoptaron un acabado mate en lugar del tradicional brillante, una solución ingeniosa para reducir unos gramos cruciales de peso.
- Sistema de refrigeración: Se rediseñó por completo, con entradas de aire más grandes pero una toma superior más pequeña y triangular.
- Salida de aire del Halo: Una de las mejoras más llamativas fue redirigir parte del aire de los pontones para que saliera por detrás de la base del Halo, una solución que buscaba generar carga aerodinámica adicional y optimizar el flujo hacia el alerón trasero.
- Llantas: Se rediseñaron con orificios para disipar mejor el calor de los neumáticos, mejorando la gestión de las gomas en carrera.
Con este paquete, Ferrari dominó los test de pretemporada. Tanto Sebastian Vettel como el recién llegado Charles Leclerc se mostraron extremadamente cómodos, completando una gran cantidad de vueltas y marcando tiempos que, ajustados por compuesto de neumático, los colocaban como el equipo más rápido. La parrilla entera miraba a Ferrari como el claro favorito.
Un Inicio de Temporada Decepcionante
La cruda realidad golpeó en el Gran Premio de Australia. Las expectativas se desvanecieron cuando ambos coches sufrieron una notable falta de ritmo en comparación con los Mercedes. Vettel y Leclerc terminaron en un lejano cuarto y quinto puesto, respectivamente. La promesa de la pretemporada parecía haberse evaporado.
En Baréin, el verdadero potencial del SF90 emergió. Leclerc consiguió una pole position espectacular, batiendo el récord del circuito, y el equipo logró un doblete en la primera fila. Sin embargo, la carrera fue un desastre. Mientras lideraba cómodamente, un problema en el motor le robó a Leclerc su primera victoria. Por su parte, Vettel cometió un error y trompeó mientras luchaba con Hamilton. La victoria se les escapó de las manos de forma cruel.
Las siguientes carreras siguieron un patrón similar de oportunidades perdidas. En China, órdenes de equipo pidieron a Leclerc que dejara pasar a Vettel, terminando tercero y quinto. En Azerbaiyán, parecían los más rápidos hasta que un accidente de Leclerc en clasificación comprometió el fin de semana. El SF90 era rápido, pero la ejecución y la fiabilidad no estaban a la altura.
Destellos de Grandeza y Polémica en Verano
La gira europea continuó siendo frustrante. En España y Mónaco, los resultados fueron discretos, con la excepción de un segundo puesto de Vettel en el principado. La tensión llegó a su punto álgido en Canadá. El SF90, con su superior velocidad en recta, era el favorito. Vettel consiguió la pole y lideró la carrera, pero bajo la presión de Hamilton, cometió un pequeño error, saliéndose a la hierba en la vuelta 48. Al reincorporarse a la pista, fue sancionado con cinco segundos por una maniobra considerada peligrosa, lo que le costó una victoria que sentía suya. La imagen de un Vettel furioso intercambiando los carteles de posición en el parque cerrado se convirtió en un símbolo de la frustración del equipo.
A pesar de los contratiempos, Charles Leclerc comenzaba a brillar con luz propia, logrando podios consecutivos en Francia, Austria (donde perdió la victoria en un polémico duelo con Verstappen) y Gran Bretaña. Mientras tanto, Vettel tuvo un fin de semana caótico en Alemania, donde una avería en clasificación lo relegó al último puesto, pero protagonizó una remontada épica en una carrera lluviosa para terminar segundo. Justo antes del parón veraniego, en Hungría, el equipo volvió a sufrir, terminando a un minuto del ganador, evidenciando sus debilidades en circuitos de alta carga aerodinámica.
El Resurgir Post-Verano y la Sombra de la Duda
Tras las vacaciones de verano, Ferrari regresó transformada. En los circuitos de alta velocidad de Bélgica e Italia, el SF90 era simplemente imbatible. Charles Leclerc consiguió sus dos primeras victorias en la F1 de forma consecutiva, con un triunfo especialmente emotivo frente a los Tifosi en Monza. La ventaja de potencia de su motor en las rectas era abrumadora.
La sorpresa mayúscula llegó en Singapur, un circuito teóricamente desfavorable para ellos. Con un nuevo paquete aerodinámico, Ferrari logró un inesperado doblete, con Vettel logrando su primera victoria en más de un año. La racha continuó con poles en Rusia y Japón. De repente, Ferrari no solo era rápido en las rectas, sino en todo tipo de trazados. Este repentino y masivo aumento de rendimiento, especialmente en el motor, levantó las sospechas de todos sus rivales, que comenzaron a cuestionar la legalidad de su unidad de potencia.

El Colapso Final y el Secreto a Voces
La controversia alcanzó su punto álgido hacia el final de la temporada. La FIA emitió varias directivas técnicas aclarando las reglas sobre el flujo de combustible. Casualmente, a partir del Gran Premio de Estados Unidos, la ventaja de Ferrari en las rectas desapareció por completo. En Austin, el equipo tuvo un rendimiento pésimo: Vettel se retiró por una rotura de suspensión y Leclerc terminó a casi un minuto del ganador.
La frustración interna explotó en Brasil. Mientras luchaban por posición en las últimas vueltas, Vettel y Leclerc colisionaron, provocando un doble abandono que fue la imagen del desastre. La temporada terminó con un podio para Leclerc en Abu Dabi y una multa de 50.000 € para el equipo por una irregularidad en la declaración de combustible, alimentando aún más las especulaciones.
La Verdad Oculta: ¿Qué Infracción Cometió Ferrari?
Al finalizar la temporada, la FIA anunció que había llegado a un acuerdo secreto con Ferrari tras investigar su unidad de potencia de 2019. Los detalles nunca se hicieron públicos, lo que generó una enorme polémica. Sin embargo, la verdad comenzó a salir a la luz a través de filtraciones y comentarios de personas con información privilegiada.
Se reveló que Ferrari había desarrollado un sistema inteligente para eludir los sensores de la FIA que medían el flujo de combustible, que está limitado por reglamento. Al manipular las mediciones, podían inyectar más combustible del permitido en momentos clave, obteniendo un aumento significativo de potencia. También se especuló con el uso de aceite como combustible, otra práctica prohibida.
Mika Salo, ex piloto y comisario de la FIA, desveló en una entrevista posterior parte de las sanciones no oficiales que formaban parte de ese acuerdo secreto. Según Salo, como castigo, a Ferrari se le impusieron severas restricciones para la temporada 2020:
- Se les obligó a usar menos combustible del permitido al resto de equipos.
- Se les prohibió utilizar su motor a plena potencia.
Esta revelación explicó por qué Ferrari, que terminó segunda en 2019, sufrió uno de los peores colapsos de rendimiento de la historia en 2020, luchando en la mitad de la parrilla. No fue un problema de desarrollo, sino una sanción encubierta.
Victorias Clave de Ferrari en 2019
| Gran Premio | Piloto Ganador | Clave de la Victoria |
|---|---|---|
| Bélgica | Charles Leclerc | Dominio absoluto en rectas y primera victoria de Leclerc en F1. |
| Italia | Charles Leclerc | Victoria histórica en Monza gracias a la potencia del motor y una defensa magistral. |
| Singapur | Sebastian Vettel | Estrategia de equipo (undercut) y un paquete de mejoras que funcionó a la perfección. |
Preguntas Frecuentes
¿Por qué el Ferrari SF90 era tan rápido en las rectas?
Principalmente por una ventaja significativa en su unidad de potencia, que más tarde se reveló que operaba fuera de los límites del reglamento técnico al manipular el sensor de flujo de combustible.
¿Qué pasó entre Vettel y Leclerc en Brasil 2019?
Ambos pilotos colisionaron en la recta de atrás mientras luchaban por la cuarta posición. El contacto provocó una rotura de suspensión en el coche de Leclerc y un pinchazo en el de Vettel, resultando en un humillante doble abandono para el equipo.
¿Cuál fue la sanción real para Ferrari por su motor de 2019?
La sanción oficial fue un acuerdo confidencial y privado con la FIA. Extraoficialmente, se supo que implicó fuertes restricciones en el uso de combustible y en la potencia máxima del motor para la temporada 2020, lo que causó su drástica caída de rendimiento.
En conclusión, la temporada 2019 de Ferrari es una de las más complejas y controvertidas de su historia reciente. Fue un año que demostró el ingenio técnico de Maranello, pero también su disposición a operar en las zonas grises del reglamento. El SF90 fue un coche capaz de hazañas increíbles, pero su legado siempre estará manchado por el escándalo de su motor, un secreto que no solo les costó su reputación, sino que también hipotecó por completo su siguiente temporada.
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