10/12/2025
Cuando pensamos en Ferrari, inmediatamente nos vienen a la mente imágenes de bólidos rojos de Fórmula 1 y superdeportivos con motores V8 y V12 que rugen con una melodía inconfundible. La pregunta sobre quién fabrica el motor de Ferrari parece tener una respuesta obvia: la propia Ferrari, en su mítica fábrica de Maranello. Si bien esto es cierto para los vehículos que portan el Cavallino Rampante, el universo de la ingeniería automotriz es mucho más complejo y colaborativo. Existe un capítulo fascinante en la historia reciente donde el nombre de Ferrari está intrínsecamente ligado al ensamblaje de motores para otra legendaria marca italiana: Maserati. Este es el relato del motor F160, un corazón diseñado por Maserati, pero ensamblado y puesto a punto por las manos expertas de Ferrari.

Una Alianza Estratégica: El Nacimiento del F160
Para entender esta sinergia, debemos mirar el panorama de la industria automotriz. Tanto Ferrari como Maserati, en un momento dado, formaron parte del mismo gran grupo automovilístico (primero FCA, ahora Stellantis). Esta pertenencia corporativa abrió las puertas a colaboraciones tecnológicas que, de otro modo, habrían sido impensables entre dos marcas con una histórica rivalidad en las pistas. El resultado más notable de esta alianza fue el motor conocido con el código interno F160.

El F160 es un propulsor V6 a 60 grados con una cilindrada de 2,979 cc. No se trata de un motor atmosférico tradicional; su diseño es de vanguardia, empleando un turbocompresor para cada bancada de cilindros, dos intercoolers para enfriar el aire de admisión y un sistema de inyección directa de alta precisión. La arquitectura del motor fue concebida y diseñada por los ingenieros de Maserati para impulsar a sus sedanes y SUVs de lujo, como el Ghibli, el Quattroporte y el Levante. Sin embargo, para la manufactura de un componente tan crucial, Maserati recurrió a la excelencia y el prestigio de sus vecinos en Maranello.
El proceso de fabricación era una verdadera operación global. Los bloques de motor, la estructura fundamental, se fundían y mecanizaban en las plantas de Chrysler en Kokomo y Trenton (Indiana, EE. UU.), siguiendo siempre las estrictas especificaciones y estándares de calidad aprobados por Ferrari. Una vez completados, estos bloques cruzaban el Atlántico para llegar a Módena, Italia. Allí, en las instalaciones de Ferrari, los técnicos más cualificados del mundo se encargaban del ensamblaje final, uniendo cada pistón, cada válvula y cada turbo con la precisión artesanal que caracteriza a la marca.
ADN Compartido: La Conexión con el Motor Ferrari F154
Lo que hace al motor F160 tan especial no es solo que fuera ensamblado por Ferrari, sino que comparte una gran cantidad de su ADN tecnológico con uno de los motores más aclamados de Ferrari: el F154. El F154 es el V8 biturbo que ha dado vida a modelos icónicos como el Ferrari 488, el F8 Tributo y el Roma. Esta herencia tecnológica eleva al F160 de ser simplemente un motor potente a ser una pieza de ingeniería con un linaje de campeones.
La colaboración fue tan profunda que ambos motores comparten elementos cruciales:
- Diseño de la cámara de combustión y diámetro de cilindros (bore): El corazón de la combustión, donde se genera la potencia, es prácticamente idéntico, asegurando una eficiencia y una entrega de potencia de primer nivel.
- Tecnología de control de válvulas: Ambos utilizan el mismo sistema de taqués de rodillo (roller finger followers) y cuatro variadores de fase (cam phasers), lo que permite un control extremadamente preciso del flujo de aire y gases, optimizando el rendimiento en todo el rango de revoluciones.
- Filosofía de sobrealimentación: La estrategia de usar dos turbocompresores de menor tamaño, uno por bancada, y un sistema de inyección directa es un rasgo distintivo de la familia de motores F154, y fue heredada directamente por el F160.
A pesar de estas similitudes, existían diferencias clave que definían el propósito de cada motor. La principal radicaba en la construcción del bloque. Mientras que el F154 de Ferrari utiliza un bloque de tipo "closed-deck" (cubierta cerrada) fabricado mediante fundición en arena, un proceso más costoso y lento pero que ofrece una rigidez estructural inmensa para soportar potencias específicas muy altas, el F160 se fabricaba con un proceso de fundición a alta presión (HPDC) y un diseño "open-deck" (cubierta abierta). Este método es ideal para una producción de mayor volumen y más rentable, adecuada para los vehículos Maserati, aunque limita la capacidad de soportar niveles extremos de potencia por litro.
Tabla Comparativa: F160 vs. F154
| Característica | Motor F160 (Maserati) | Motor F154 (Ferrari) |
|---|---|---|
| Arquitectura | V6 a 60 grados | V8 a 90 grados |
| Construcción del Bloque | Fundición a alta presión (HPDC), Open-Deck | Fundición en arena, Closed-Deck |
| Objetivo de Producción | Mayor volumen, para sedanes y SUVs de lujo | Menor volumen, para superdeportivos |
| Función Overboost | No disponible | Sí, para picos de par motor |
| Responsable del Diseño | Maserati | Ferrari |
| Responsable del Ensamblaje | Ferrari | Ferrari |
El Fin de una Era y el Futuro
Esta fructífera colaboración llegó a su fin programado. Maserati, en su búsqueda de una identidad técnica aún más propia y exclusiva, decidió desarrollar su propio motor de alto rendimiento desde cero. El resultado es el impresionante motor "Nettuno", un V6 biturbo que impulsa al superdeportivo MC20 y que cuenta con tecnología derivada directamente de la Fórmula 1, como la pre-cámara de combustión. Aunque el suministro de motores por parte de Ferrari ha cesado, el legado del F160 perdura en miles de vehículos Maserati que circulan por el mundo, llevando consigo un pedazo del alma y la precisión de Maranello.
En conclusión, la respuesta a "¿quién fabrica el motor de Ferrari?" sigue siendo Ferrari. Pero la historia nos muestra que su maestría no se ha limitado a sus propios coches. Durante años, Ferrari fue también el artesano que dio vida a los corazones que impulsaban a los tridentes de Maserati, en una de las colaboraciones más fascinantes y exitosas del automovilismo italiano moderno.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Entonces, el V6 de Maserati era un verdadero motor Ferrari?
Es una pregunta con matices. Fue diseñado por Maserati para sus necesidades específicas, pero fue ensamblado por Ferrari, probado en los bancos de potencia de Ferrari y comparte tecnología fundamental con el V8 F154 de Ferrari. Se podría decir que es un motor Maserati con sangre y educación Ferrari.
¿En qué modelos de Maserati se utilizó el motor F160?
El motor F160, en sus diferentes variantes de potencia, fue el corazón de la gama alta de Maserati durante casi una década, impulsando a modelos como el Maserati Ghibli, el Quattroporte y el SUV Levante en sus versiones V6.
¿Por qué terminó la colaboración entre Ferrari y Maserati?
El acuerdo de suministro de motores tenía una fecha de finalización. Maserati tomó la decisión estratégica de invertir en su propio desarrollo de motores para reafirmar su independencia tecnológica y crear propulsores, como el Nettuno, que definan su futura identidad de marca.
¿Ferrari ha fabricado motores para otras marcas además de Maserati?
Sí, a lo largo de su historia, Ferrari ha tenido otras colaboraciones notables. Una de las más famosas fue la de los motores "Dino" en los años 60 y 70, que fueron utilizados tanto en modelos Ferrari como en el Lancia Stratos, una leyenda del Campeonato Mundial de Rally.
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