01/05/2023
A principios de la década de 1950, Ferrari ya era un nombre que resonaba con fuerza en los circuitos, pero Enzo Ferrari sabía que para sostener su pasión por la competición, necesitaba vender coches de calle. De esta dualidad nació una de las leyendas más fascinantes de Maranello: el Ferrari 212. Presentado en 1951 en el Salón del Automóvil de Bruselas, este modelo no era simplemente un coche; eran dos almas en un mismo linaje. Por un lado, el elegante y refinado 212 Inter, un Gran Turismo para las carreteras de Europa; por otro, el aguerrido y potente 212 Export, una máquina nacida por y para la victoria en las carreras más duras del mundo. Ambos compartían el glorioso motor Colombo V12, pero sus propósitos y ejecuciones los convirtieron en dos caras de la misma moneda de la excelencia automotriz.


