13/12/2022
En el universo de los automóviles clásicos, existen leyendas, mitos y máquinas que trascienden el tiempo. Pero pocas historias son tan cautivadoras como la de un coche que encuentra un guardián por casi una eternidad. Hablamos del icónico Ferrari 250 GTO, y más específicamente, de la unidad con el número de chasis 4399GT. Este no es solo un relato sobre metal, velocidad y diseño; es la crónica de una pieza de historia que, tras un glorioso pasado en las pistas, ha permanecido en las mismas manos por más de medio siglo, un hecho casi insólito en el vertiginoso mundo del coleccionismo de alto nivel. Acompáñenos a desentrañar el legado de este GTO, desde su nacimiento en Maranello hasta su actual hogar bajo la custodia de Anthony Bamford.

¿Qué hace tan especial al Ferrari 250 GTO?
Para comprender la magnitud del chasis 4399GT, primero debemos entender el pedestal sobre el que se erige el modelo 250 GTO. Nacido a principios de los años 60, el GTO no fue concebido como un simple deportivo de calle, sino como una máquina de competición pura sangre. Su nombre lo delata: GTO significa 'Gran Turismo Omologato', un término italiano que certifica su homologación para competir en las carreras de gran turismo de la FIA. Bajo la batuta del ingeniero Giotto Bizzarrini, el equipo de Maranello creó una obra maestra que combinaba un chasis ligero, una aerodinámica revolucionaria para la época y el corazón de la bestia: el legendario motor Colombo V12 de 3.0 litros, capaz de entregar cerca de 300 caballos de potencia. Con solo 36 unidades fabricadas entre 1962 y 1964, su extrema rareza es uno de los pilares de su estatus. Pero es su éxito en las pistas, dominando el Campeonato Mundial de Constructores de la FIA durante tres años consecutivos (1962, 1963 y 1964), lo que cimentó su leyenda. Hoy, el Ferrari 250 GTO es considerado por muchos como el Santo Grial de los automóviles, una perfecta simbiosis de belleza, ingeniería y pedigrí de competición que lo convierte en el coche más valioso del planeta.
El Nacimiento de un Campeón: Chasis 4399GT
El 29 de mayo de 1963, una nueva joya salió de las puertas de Maranello. El Chasis 4399GT, vestido con una elegante combinación de colores Rosso Cina (Rojo China) con una franja Blu, estaba listo para hacer historia. Su destino no era un concesionario cualquiera; fue entregado directamente al Coronel Ronnie Hoare, una figura fundamental en la historia de Ferrari en el Reino Unido. Hoare era el fundador de Maranello Concessionaires, el importador oficial de Ferrari para Gran Bretaña, y un apasionado del motorsport. Sabía exactamente lo que tenía entre manos: una herramienta de precisión para la victoria.
Una de las características más singulares del 4399GT es su evolución. A finales de 1963, el coche fue devuelto a la fábrica y reconstruido por el carrocero Scaglietti para adoptar la carrocería 'Serie II', también conocida como GTO '64. Este rediseño, aplicado a los últimos GTO fabricados y a algunos de los primeros actualizados, presentaba una línea de techo más baja y aerodinámica, inspirada en el prototipo 250 LM, buscando mantener la competitividad del modelo frente a rivales como el Shelby Cobra Daytona. Además, en 1964 se le añadió una distintiva toma de aire en el techo, un detalle que lo hace fácilmente reconocible. Esta transformación no solo mejoró su rendimiento, sino que también le otorgó una identidad visual única dentro de la ya exclusiva familia GTO.
Un Historial de Competición Glorioso
El propósito del 4399GT era claro: competir y ganar. Y vaya si lo hizo. Durante 1963 y 1964, se convirtió en un arma temible en los circuitos británicos, participando en numerosas carreras de club donde cosechó múltiples victorias. Pero lo más impresionante es la lista de pilotos legendarios que se sentaron al volante. Nombres como Mike Parkes, piloto de pruebas de Ferrari; Jack Sears, campeón del BTCC; y el mismísimo Graham Hill, futuro doble campeón del mundo de F1, domaron a esta bestia italiana en su tierra natal.
Su fama, sin embargo, trascendió las fronteras británicas para brillar en los escenarios más prestigiosos del automovilismo mundial. Su participación en las 24 Horas de Le Mans de 1964 es uno de los puntos álgidos de su carrera. Con el dorsal #25 y pilotado por el dúo formado por Innes Ireland y Tony Maggs, el 4399GT luchó durante un día y una noche en el circuito de La Sarthe para terminar en una impresionante 6ª posición general y 3º en su clase. Un resultado extraordinario que demostraba la fiabilidad y velocidad del GTO.
Pocas semanas después, el coche volvió a demostrar su valía en las 12 Horas de Reims, donde la dupla de pilotos oficiales de Ferrari, Mike Parkes y Ludovico Scarfiotti, lo llevó a la 3ª posición general y, lo que es más importante, a la victoria en su clase. Su temporada de 1964 terminó con una nota agridulce en el exigente Tour de France Automobile, donde, con David Piper y el futuro as de la F1 Jo Siffert al volante, fue descalificado. A pesar de ello, su palmarés ya era el de un auténtico campeón.
Hitos en Competición del Chasis 4399GT
| Fecha | Evento | Pilotos | Resultado |
|---|---|---|---|
| 1963-1964 | Carreras de Club (Reino Unido) | Mike Parkes, Jack Sears, Graham Hill | Múltiples victorias |
| 20-21/06/1964 | 24 Horas de Le Mans | Innes Ireland / Tony Maggs | 6º General / 3º en Clase |
| 04-05/07/1964 | 12 Horas de Reims | Mike Parkes / Ludovico Scarfiotti | 3º General / 1º en Clase |
| 11-20/09/1964 | Tour de France | David Piper / Jo Siffert | Descalificado |
La Era Bamford: Más de Medio Siglo de Custodia
Tras su brillante pero breve paso por las competiciones, el 4399GT cambió de manos varias veces en un corto período. En junio de 1965, fue adquirido por Gordon Durham, para luego pasar a John Dawnay y, en septiembre del mismo año, a George Drummond. Eran años en los que estos coches, aunque especiales, todavía eran vistos principalmente como máquinas de carreras usadas. Sin embargo, en 1969, el coche encontraría su hogar definitivo.
Fue entonces cuando Anthony Bamford, un joven industrial y apasionado coleccionista, adquirió el chasis 4399GT. Bamford, hoy conocido como Lord Bamford y presidente del gigante de la maquinaria JCB, no era un simple inversor. Era un verdadero entusiasta que comprendía el valor histórico y emocional del GTO. Desde 1969, y hasta el día de hoy, ha sido el orgulloso custodio de esta joya. Son más de 50 años de propiedad ininterrumpida, una verdadera anomalía en un mercado donde los coches de este calibre suelen cambiar de dueño con frecuencia en transacciones multimillonarias. Esta larga tenencia demuestra una conexión profunda entre el hombre y la máquina, un compromiso con la preservación de un icono. Bajo su cuidado, el 4399GT ha sido mantenido en condiciones impecables y ha participado en eventos históricos y exhibiciones, permitiendo que nuevas generaciones admiren su belleza y su legado.
Ficha Técnica del Ferrari 250 GTO Chasis 4399GT
- Número de Chasis: 4399GT
- Número de Motor: 4399GT
- Fecha de Producción: 29 de mayo de 1963
- Color Original: Rosso Cina / Blu
- Primer Propietario: Col. Ronnie Hoare (Inglaterra)
- Propietario Actual (probable): Anthony Bamford (desde 1969)
- Características Notables: Reconstruido por Scaglietti con carrocería Serie II (GTO '64) a finales de 1963. Se añadió una toma de aire en el techo en 1964.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quién es el dueño actual del Ferrari 250 GTO 4399GT?
El propietario del chasis 4399GT desde 1969 es el empresario y coleccionista británico Anthony Bamford (Lord Bamford). Su propiedad de más de cinco décadas es una de las más largas y notables en el mundo de los coches clásicos.
¿Qué significa GTO en Ferrari?
GTO es el acrónimo de "Gran Turismo Omologato". En italiano, "Omologato" significa homologado, lo que indica que el coche fue producido en una cantidad mínima requerida para poder competir en la categoría de Gran Turismo.
¿Cuántos Ferrari 250 GTO se fabricaron?
Se fabricaron un total de 36 unidades del Ferrari 250 GTO entre 1962 y 1964. De estas, 33 unidades tenían la carrocería de 1962-63 (Serie I) y 3 unidades fueron construidas con la carrocería de 1964 (Serie II). Adicionalmente, cuatro de los coches de la Serie I fueron posteriormente recarrozados por Scaglietti con el diseño de la Serie II, siendo el 4399GT uno de ellos.
¿Por qué es tan valioso el Ferrari 250 GTO?
Su valor estratosférico se debe a una combinación perfecta de factores: su extrema rareza (solo 36 unidades), su inmenso éxito en competición que lo convirtió en una leyenda, su icónico diseño considerado una de las cumbres de la estética automotriz, el prestigio de la marca Ferrari y la pureza de su experiencia de conducción con el motor V12.
En conclusión, el Ferrari 250 GTO con chasis 4399GT no es solo un coche; es una cápsula del tiempo. Representa la era dorada del automovilismo, pilotado por leyendas en los circuitos más desafiantes del mundo. Pero su historia más singular es la de su vida post-competición, una historia de lealtad y pasión que lo ha mantenido en un mismo garaje durante una vida entera. En un mundo de especulación, el 4399GT es un recordatorio de que algunos tesoros se valoran no por su precio, sino por el placer de ser su guardián a través de la historia.
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