12/06/2018
En el exclusivo mundo de los coches de colección, hay nombres que resuenan con una fuerza especial. Ferrari es, sin duda, uno de ellos. Pero dentro de la casa de Maranello, existen leyendas dentro de la leyenda. El Ferrari 250 LM es una de esas máquinas inmortales, un coche nacido de la astucia y la necesidad, que alcanzó la gloria contra todo pronóstico. Recientemente, el ejemplar con el chasis 5893, el mismo que cruzó la línea de meta en primer lugar en las 24 Horas de Le Mans de 1965, ha vuelto a ser noticia al ser subastado por la asombrosa cifra de 36.3 millones de dólares. Este evento no solo ha pulverizado récords, sino que ha reavivado la fascinante historia de un coche que nunca debió competir por la victoria absoluta, y sin embargo, lo consiguió.

Un GT Rechazado que se Convirtió en Prototipo
Para entender la importancia del 250 LM, debemos viajar a principios de la década de 1960. Enzo Ferrari, un hombre que vivía por y para la competición, dominaba las carreras de Gran Turismo (GT) con su icónica saga 250, especialmente con el invencible 250 GTO. Sin embargo, 'Il Commendatore' no era ajeno a la evolución tecnológica. A regañadientes, había aceptado la superioridad de los diseños con motor central en la Fórmula 1 y en sus prototipos deportivos. Sabía que el futuro de las carreras de GT pasaba por colocar el motor detrás del piloto. El glorioso 250 GTO de motor delantero tenía los días contados.

La solución parecía estar en casa. El Ferrari 250 P, diseñado por el brillante ingeniero Carlo Chiti, ya había demostrado el potencial de esta configuración al convertirse en el primer coche de motor central en ganar Le Mans en 1963. La idea de Enzo era simple: adaptar este prototipo ganador para crear un nuevo coche de GT. Sin embargo, había un obstáculo monumental: las reglas de homologación. La FIA (Federación Internacional del Automóvil) exigía la producción de un mínimo de 100 unidades de un modelo para que pudiera competir en la categoría GT. Para una marca artesanal como Ferrari, construir cien coches de un modelo tan avanzado era una tarea titánica.
Fiel a su estilo, Enzo intentó una de sus famosas jugadas maestras. Ya había conseguido homologar el 250 GTO (del que solo se hicieron 36) argumentando que era una simple evolución del 250 GT SWB, algo que no era del todo cierto. Intentó la misma estrategia con su nueva creación, a la que bautizó como 250 LM (Le Mans). Insistió en mantener el nombre '250', que hacía referencia a la cilindrada unitaria de su motor V12 de 3.0 litros, a pesar de que el nuevo coche montaba un motor más grande, de 3.3 litros. Siguiendo la nomenclatura de Ferrari, debería haberse llamado '275 LM'. Pero la FIA, esta vez, no se dejó engañar. Concluyeron, correctamente, que un coche con un chasis diferente, una carrocería completamente nueva y un motor más grande ubicado en el extremo opuesto no era una evolución, sino un vehículo radicalmente nuevo. El plan de Enzo había fracasado.
Ferrari finalmente solo construyó 32 ejemplares del 250 LM. Al no cumplir con el requisito de las 100 unidades, el coche fue relegado a competir en la categoría de prototipos, donde se enfrentaría a máquinas más potentes, ligeras y avanzadas, incluyendo los propios prototipos oficiales de Ferrari. El 250 LM era, en esencia, un coche de GT forzado a luchar en la liga de los pesos pesados.
La Hazaña Inesperada: Le Mans 1965
Llegamos al 19 de junio de 1965, en el Circuito de la Sarthe. La parrilla de salida de las 24 Horas de Le Mans era un desfile de poderío mecánico. Ford había llegado con su ejército de GT40 y Cobra Daytona, decididos a destronar a Ferrari. La propia Scuderia Ferrari alineaba sus últimos prototipos, los 330 P2 y 365 P2. En medio de estos gigantes, cinco Ferrari 250 LM inscritos por equipos privados parecían tener pocas opciones de victoria absoluta. Entre ellos estaba el chasis 5893, inscrito por el North American Racing Team (N.A.R.T.) de Luigi Chinetti, con el número 21 en sus puertas.
Al volante se turnarían dos pilotos excepcionales: el estadounidense Masten Gregory, conocido como el "Kansas City Flash", y un joven y prometedor austriaco llamado Jochen Rindt. Partiendo desde la undécima posición, su carrera no parecía destinada a la gloria. Durante las primeras horas, se mantuvieron en su posición, viendo cómo los prototipos más rápidos de Ford y Ferrari se enzarzaban en una batalla feroz por el liderato. Pero Le Mans es una prueba de resistencia, no solo de velocidad.
Y fue aquí donde el 250 LM demostró su mayor virtud: la fiabilidad. Mientras las sofisticadas máquinas de fábrica comenzaban a sufrir problemas mecánicos y a retirarse una tras otra, el robusto 250 LM del N.A.R.T. seguía girando como un reloj. Al llegar a la undécima hora de carrera, el coche número 21 ya se había colado en la tercera posición. Para la decimoctava hora, era segundo, justo detrás de otro 250 LM. Cuando este último tuvo que realizar una parada prolongada en boxes, Gregory y Rindt tomaron un liderato que ya no soltarían. Cruzaron la meta como ganadores, seguidos por otro 250 LM y un 275 GTB, completando un podio 100% Ferrari. Fue la sexta victoria consecutiva para la marca en Le Mans, pero también sería la última victoria absoluta durante 58 largos años, hasta el épico regreso del equipo en 2023.
Un Palmarés Más Allá de Le Mans
La victoria en Le Mans no fue el final de la carrera deportiva del chasis 5893. Este coche demostró ser un veterano increíblemente resistente, compitiendo al más alto nivel durante varios años más, una hazaña notable para un coche de carreras de la época.
Resultados Destacados del Chasis 5893
| Año | Carrera | Resultado |
|---|---|---|
| 1965 | 24 Horas de Le Mans | 1º General |
| 1966 | 24 Horas de Daytona | 9º General |
| 1968 | 24 Horas de Daytona | Retirado |
| 1968 | 24 Horas de Le Mans | Retirado |
| 1969 | 24 Horas de Le Mans | 8º General |
| 1970 | 24 Horas de Daytona | 7º General |
Participar en tres ediciones de Le Mans y tres de Daytona es un testimonio de su increíble construcción y del cuidado de sus equipos. Su última aparición en una prueba del Campeonato del Mundo fue en Daytona 1970, cerrando un capítulo dorado en la historia del automovilismo.
Del Museo al Martillo: Una Venta Histórica
Tras su retirada de la competición de élite, en 1970, Luigi Chinetti vendió el coche al Museo del Indianapolis Motor Speedway. Allí, la leyenda descansó durante décadas, conservada como una pieza invaluable de la historia del motor. Ocasionalmente, salía de su retiro para ser exhibido en los concursos de elegancia más prestigiosos del mundo, como Pebble Beach o Amelia Island, donde en 2023 ganó el premio 'Best in Show'.
Sin embargo, para financiar la conservación y restauración de su colección, el museo tomó la decisión de sacar a subasta esta joya. La casa RM Sotheby's fue la encargada de encontrarle un nuevo guardián. Con una estimación inicial que superaba los 25 millones de euros, la puja finalizó en unos impresionantes 34,880,000 euros, equivalentes a 36.3 millones de dólares. Este precio lo convierte en el coche ganador de Le Mans más caro jamás vendido en una subasta y en el Ferrari más caro vendido públicamente, con la única excepción de algunos ejemplares del mítico 250 GTO. Su valor lo sitúa en el selecto club de los coches más caros de la historia, un testamento de su pedigrí inigualable.
Preguntas Frecuentes sobre el Ferrari 250 LM
- ¿Cuánto cuesta un Ferrari 250 LM?
El valor varía enormemente según el historial y la procedencia de cada chasis. Mientras que un 250 LM "estándar" puede valer varias decenas de millones, el chasis 5893 alcanzó los 36.3 millones de dólares debido a su condición única de ganador de las 24 Horas de Le Mans. - ¿Por qué el 250 LM tuvo que competir como prototipo?
Porque Ferrari no construyó las 100 unidades requeridas por la FIA para su homologación en la categoría GT. Al producir solo 32 ejemplares, fue forzado a competir en la categoría superior de prototipos. - ¿Cuántos Ferrari 250 LM se fabricaron?
Se fabricaron un total de 32 unidades, lo que lo convierte en uno de los modelos de competición de Ferrari más raros y deseados. - ¿Quiénes fueron los pilotos que ganaron Le Mans 1965 en el 250 LM?
La victoria fue conseguida por el equipo N.A.R.T. con los pilotos Masten Gregory (EE.UU.) y Jochen Rindt (Austria).
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