29/06/2019
El universo de los superdeportivos es un campo de batalla donde la potencia, el diseño y la tecnología compiten por la supremacía. En este exclusivo olimpo, Lamborghini siempre ha ocupado un lugar de honor, creando máquinas que son tanto obras de arte como proezas de la ingeniería. El Lamborghini Aventador S, lanzado en 2018, no es una excepción; es la evolución de un ícono. Pero más allá de su imponente estampa, la pregunta que resuena en la mente de todo aficionado es clara y directa: ¿cuál es la magnitud de su poder? La respuesta es tan contundente como el rugido de su motor: el Lamborghini Aventador S 2018 desata unos impresionantes 740 caballos de vapor (CV). Sin embargo, esta cifra es solo el comienzo de una historia mucho más compleja y fascinante sobre el control total y la personalización de la experiencia de conducción.

El Corazón de la Bestia: Un V12 Atmosférico Indomable
En una era donde la turboalimentación y la hibridación se han convertido en la norma para alcanzar cifras de potencia estratosféricas, Lamborghini se mantuvo fiel a su legado con el Aventador S. El alma de este toro de Sant'Agata Bolognese es un majestuoso motor V12 atmosférico de 6.5 litros. Esta elección no es casual; es una declaración de principios. La respuesta instantánea del acelerador, la entrega de potencia lineal y progresiva, y sobre todo, la sinfonía mecánica que emana de sus escapes, son sensaciones que solo un motor de aspiración natural de esta envergadura puede ofrecer.

Los ingenieros de Lamborghini no se conformaron con el motor del Aventador LP 700-4 original. Para la versión 'S', optimizaron el sistema de distribución variable (VVT) y el sistema de admisión variable (VIS) para mejorar la curva de par y permitir que el motor girara a mayores revoluciones. El resultado es un incremento de 40 CV respecto a su predecesor, alcanzando los 740 CV a unas vertiginosas 8,400 rpm. El par motor también es descomunal, con 690 Nm disponibles a 5,500 rpm. Estos números se traducen en una aceleración brutal: es capaz de catapultarse de 0 a 100 km/h en tan solo 2.9 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 350 km/h. Es, en toda regla, un caza de combate para la carretera.
La Revolución del Control: Modos de Conducción y el Nacimiento del EGO
La verdadera magia del Aventador S no reside únicamente en su potencia bruta, sino en cómo permite al conductor dominarla. Aquí es donde entra en juego el selector de modos de conducción, una tecnología que transforma el carácter del coche con solo pulsar un botón. El sistema, conocido como ANIMA (Adaptive Network Intelligent Management), ofrece tres modos preconfigurados:
- STRADA: Es el modo diseñado para el día a día. La entrega de potencia es más suave, los cambios de la transmisión ISR (Independent Shifting Rod) son más confortables, la suspensión se ablanda para absorber las irregularidades del asfalto y la tracción a las cuatro ruedas prioriza la estabilidad y el agarre. Es el Aventador en su faceta más civilizada.
- SPORT: Al seleccionar este modo, el toro empieza a enseñar los cuernos. La respuesta del acelerador se agudiza, la dirección se vuelve más directa y el sonido del escape se intensifica. El sistema de tracción total modifica su reparto de par, enviando hasta un 90% a las ruedas traseras, lo que permite un comportamiento más ágil y propenso al sobreviraje controlado. Es el modo perfecto para una carretera de montaña.
- CORSA: Este es el modo de circuito, la configuración de máximo ataque. La respuesta del motor y la caja de cambios es instantánea y brutal, los cambios se ejecutan con una velocidad y contundencia que te pegan al asiento. La suspensión se endurece al máximo, la dirección se vuelve un bisturí y el control de estabilidad se vuelve más permisivo para permitir al piloto experimentado exprimir hasta la última gota de rendimiento del chasis.
Sin embargo, la gran novedad introducida en el Aventador S fue un cuarto modo, uno que lo cambió todo: el modo EGO. Lamborghini entendió que cada conductor es único, y por ello, creó una interfaz que permite una personalización sin precedentes. Con el modo EGO, el piloto puede mezclar y combinar las configuraciones de los otros tres modos a su antojo. ¿Quieres la respuesta del motor del modo CORSA, pero con la comodidad de la suspensión del modo STRADA y la dirección del modo SPORT? Con EGO, es posible. Esta capacidad de ajustar de forma independiente el motor, la transmisión, la dirección, la suspensión y el control de estabilidad convierte al Aventador S en una extensión de la voluntad del conductor.
Tabla Comparativa: Evolución del Toro
Para entender la magnitud del salto cualitativo que supuso el Aventador S, nada mejor que una comparación directa con su predecesor, el Aventador LP 700-4.
| Característica | Lamborghini Aventador LP 700-4 | Lamborghini Aventador S |
|---|---|---|
| Potencia | 700 CV | 740 CV |
| Par Motor | 690 Nm | 690 Nm |
| 0-100 km/h | 2.9 s | 2.9 s |
| Velocidad Máxima | 350 km/h | 350 km/h |
| Dirección | Dirección a las ruedas delanteras | Sistema de cuatro ruedas directrices |
| Modos de Conducción | STRADA, SPORT, CORSA | STRADA, SPORT, CORSA, EGO |
| Aerodinámica Activa | Sí | Rediseñada (130% más carga frontal) |
Ingeniería Avanzada: Más Allá del Motor
El Aventador S es un compendio de tecnología de vanguardia. Una de las innovaciones más significativas fue la introducción por primera vez en un Lamborghini de producción en serie del sistema de cuatro ruedas directrices (Lamborghini Rear-wheel Steering). A bajas velocidades, las ruedas traseras giran en dirección opuesta a las delanteras, reduciendo virtualmente la distancia entre ejes y dotando al coche de una agilidad sorprendente en curvas cerradas y maniobras. A altas velocidades, las ruedas traseras giran en la misma dirección que las delanteras, aumentando la distancia entre ejes virtual para proporcionar una estabilidad y respuesta excepcionales en curvas rápidas. Este sistema, combinado con la dirección dinámica delantera (Lamborghini Dynamic Steering), la suspensión magnetoreológica y los neumáticos Pirelli P Zero desarrollados específicamente, crea un conjunto dinámico de una eficacia y precisión asombrosas.
La aerodinámica también fue objeto de una profunda revisión. El frontal fue rediseñado con un splitter más grande y dos nuevos conductos de aire en el parachoques para mejorar la refrigeración y la carga aerodinámica. La zaga es aún más agresiva, con un difusor de fibra de carbono que recuerda a los coches de competición y un alerón trasero activo con tres posiciones. Todos estos elementos trabajan en conjunto para generar un 130% más de carga aerodinámica en el eje delantero en comparación con el modelo anterior, pegando literalmente el coche al suelo a alta velocidad.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuántos caballos de fuerza tiene exactamente el Lamborghini Aventador S 2018?
El Lamborghini Aventador S del año 2018 está equipado con un motor V12 de 6.5 litros que produce 740 caballos de vapor (CV) a 8,400 rpm.
¿Qué es el modo EGO y cómo funciona?
El modo EGO es un cuarto modo de conducción, personalizable, introducido en el Aventador S. Permite al conductor configurar de manera independiente los parámetros del motor, la transmisión, la dirección, la suspensión y la tracción, combinando las características de los modos STRADA, SPORT y CORSA para crear una experiencia de conducción a medida.
¿Cuál es la diferencia principal entre el Aventador S y el Aventador normal (LP 700-4)?
Las diferencias clave son un aumento de potencia (de 700 a 740 CV), la introducción del sistema de cuatro ruedas directrices para una mayor agilidad y estabilidad, una aerodinámica activa completamente rediseñada para aumentar la carga aerodinámica, y la adición del modo de conducción personalizable EGO.
¿El motor del Aventador S es turboalimentado?
No. Fiel a la tradición de Lamborghini para sus modelos insignia, el Aventador S utiliza un motor V12 de 6.5 litros de aspiración natural (atmosférico). Esto proporciona una respuesta inmediata y un sonido característico inigualable.
Conclusión: Más que Potencia, una Sinfonía de Control
El Lamborghini Aventador S 2018 es mucho más que una cifra de potencia. Sus 740 CV son la carta de presentación, pero su verdadera genialidad radica en la sofisticada red de sistemas electrónicos y mecánicos que trabajan en perfecta armonía para hacer esa potencia no solo utilizable, sino también disfrutable y personalizable. Con la introducción del modo EGO y el sistema de cuatro ruedas directrices, Lamborghini no solo creó un superdeportivo más rápido, sino uno más inteligente, ágil e íntimamente conectado con el conductor. Es la encarnación perfecta de la furia de un toro salvaje domada por la más alta tecnología, una máquina que sigue definiendo lo que significa ser un superdeportivo en el siglo XXI.
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