24/05/2019
El DeLorean DMC-12 no es solo un coche; es un icono cultural, una máquina del tiempo cinematográfica y el símbolo de un sueño automotriz tan brillante como fugaz. Su silueta inconfundible, con carrocería de acero inoxidable y espectaculares puertas de ala de gaviota, quedó grabada en la memoria colectiva gracias a la trilogía de 'Volver al Futuro'. Sin embargo, detrás de su fama en Hollywood se esconde una de las historias más turbulentas y fascinantes del mundo del motor. La marca que lo creó, la DeLorean Motor Company (DMC), nació de la ambición de un genio de la industria y se extinguió en medio de un escándalo financiero y judicial que acabó con todo. Esta es la crónica del ascenso y la caída del coche que quiso venir del futuro.

- El Sueño de un Visionario: John Z. DeLorean
- De Detroit a Belfast: Una Apuesta Arriesgada
- El Nacimiento del DMC-12: Diseño Icónico y Problemas de Juventud
- La Caída de un Imperio: Crisis y Controversia
- El DeLorean Dorado: El Santo Grial de los Coleccionistas
- El Legado Inmortal: Más Allá de la Bancarrota
El Sueño de un Visionario: John Z. DeLorean
Para entender el origen del DMC-12, es imprescindible conocer a su creador, John DeLorean. No era un advenedizo en la industria; DeLorean era una auténtica estrella de rock en el Detroit de los años 60 y 70. Como el ejecutivo más joven en la historia de General Motors, fue la mente detrás de éxitos como el Pontiac GTO, considerado por muchos el primer 'muscle car'. Sin embargo, DeLorean era un inconformista. Cansado de la burocracia y la falta de innovación de los gigantes de Detroit, decidió abandonar su cómoda posición para perseguir un sueño: crear su propio coche. Un vehículo que no solo fuera estéticamente rompedor, sino también seguro, duradero y ético.

El 24 de octubre de 1975, fundó la DeLorean Motor Company en Detroit. Su visión era clara: un deportivo de motor trasero con un chasis innovador y una carrocería que no se oxidara jamás. Para financiar su ambicioso proyecto, recurrió a una mezcla de préstamos bancarios, un programa de inversión para concesionarios y el capital de amigos y celebridades, entre los que se encontraban Johnny Carson y Sammy Davis Jr.
De Detroit a Belfast: Una Apuesta Arriesgada
Con el diseño del legendario Giorgetto Giugiaro y la ingeniería supervisada por Colin Chapman de Lotus, el proyecto tomaba forma. Pero faltaba lo más importante: una fábrica. DeLorean buscó incentivos gubernamentales para construir sus instalaciones en una zona con alto desempleo. Tras considerar opciones en Irlanda y Puerto Rico, aceptó una oferta sin precedentes de la Junta de Desarrollo Industrial de Irlanda del Norte. El gobierno británico, desesperado por crear empleos en la conflictiva región de Belfast y así mitigar la violencia sectaria de 'The Troubles', invirtió cerca de 120 millones de dólares en el proyecto.
En octubre de 1978, comenzó la construcción de una modernísima planta de 61,000 m² en Dunmurry, un suburbio de Belfast. La promesa era crear 2,500 puestos de trabajo y revitalizar la economía local. La apuesta era enorme, tanto para DeLorean como para el gobierno británico, que veía en la fábrica un símbolo de esperanza.
El Nacimiento del DMC-12: Diseño Icónico y Problemas de Juventud
La producción, programada para 1979, sufrió retrasos y sobrecostes, comenzando finalmente a principios de 1981. El coche era espectacular: su carrocería de acero inoxidable sin pintar y sus puertas de ala de gaviota (gullwing doors) lo hacían parecer una nave espacial. Sin embargo, los primeros vehículos que salieron de la línea de montaje reflejaron la inexperiencia de una fuerza laboral, en su mayoría, nueva en la industria automotriz.
Los problemas de calidad eran notorios: paneles de carrocería mal ajustados, fallos eléctricos y detalles de acabado deficientes. Para solucionar esto, DMC estableció Centros de Aseguramiento de la Calidad en Estados Unidos, donde los coches eran revisados y reparados antes de ser entregados a los concesionarios. Con el tiempo, la calidad de fabricación en la planta de Dunmurry mejoró notablemente, pero la reputación inicial ya había hecho mella en la percepción del público y la prensa especializada.
La Caída de un Imperio: Crisis y Controversia
A finales de 1981, la tormenta perfecta comenzó a gestarse. La demanda del coche no cumplió las expectativas. La compañía había estimado su punto de equilibrio entre 10,000 y 12,000 unidades anuales, pero las ventas apenas rondaban las 6,000. El alto precio del coche, una economía estadounidense en recesión y las críticas sobre su rendimiento (su motor V6 PRV era considerado poco potente para un deportivo) jugaron en su contra.
El flujo de caja se agotó. John DeLorean buscó desesperadamente más financiación, incluyendo una petición de ayuda adicional al gobierno británico, que fue denegada a menos que encontrara un inversor que igualara la cantidad. Lo que sucedió a continuación selló el destino de la empresa. En octubre de 1982, John DeLorean fue arrestado en una operación encubierta del FBI, acusado de conspirar para traficar cocaína por valor de 24 millones de dólares para salvar su compañía. Aunque finalmente fue absuelto de todos los cargos dos años después tras demostrar que fue víctima de una trampa, su reputación quedó destruida. Horas antes de su arresto, el gobierno británico anunció el cierre definitivo de la fábrica.
La DeLorean Motor Company se declaró en bancarrota en 1982, llevándose por delante la inversión millonaria y los 2,500 empleos que había creado. Entre enero de 1981 y diciembre de 1982, se fabricaron aproximadamente 9,000 coches. El sueño había terminado en pesadilla.

DeLorean Motor Company: Proyección vs. Realidad
| Aspecto | Proyección | Realidad |
|---|---|---|
| Unidades para rentabilidad (anual) | 10,000 - 12,000 | ~6,000 (en su mejor año) |
| Total de producción | Producción continua | ~9,000 unidades en total |
| Años en producción | A largo plazo | Menos de 2 años (1981-1982) |
| Reputación del fundador | Visionario de la industria | Arruinada por un escándalo judicial |
El DeLorean Dorado: El Santo Grial de los Coleccionistas
Dentro de la corta y agitada historia de DMC, existe un capítulo de exclusividad extrema. En un intento de marketing de lujo, la compañía se asoció con American Express para ofrecer una edición limitada de DeLorean bañados en oro de 24 quilates. El plan original era fabricar 100 de estas unidades, que se venderían a un precio desorbitado para la época: 85,000 dólares.
Sin embargo, la realidad fue mucho más modesta. De esta exclusiva serie, solo se vendieron dos unidades a través de la promoción. Hoy en día, estos coches dorados son considerados los DeLorean más raros y codiciados del mundo, un testimonio del lujo y la extravagancia que también formaron parte del ADN de la marca.
El Legado Inmortal: Más Allá de la Bancarrota
Paradójicamente, la muerte de la DeLorean Motor Company fue solo el comienzo de la leyenda del DMC-12. En 1985, tres años después del cierre de la fábrica, el coche fue elegido para ser la máquina del tiempo en la película Back to the Future. La elección del director Robert Zemeckis y el guionista Bob Gale fue un golpe de genialidad: su aspecto futurista y sus puertas de ala de gaviota lo hacían perfecto para el papel. La película fue un éxito mundial y transformó al DMC-12 de un fracaso comercial a un icono imperecedero de la cultura pop.
El legado de DeLorean no murió del todo. En 1995, un mecánico británico llamado Stephen Wynne fundó una nueva DeLorean Motor Company en Texas. Esta nueva empresa, sin relación con la original, adquirió todo el inventario de piezas sobrantes de la fábrica de Belfast y se ha dedicado desde entonces a restaurar, mantener y vender unidades del DMC-12, manteniendo viva la llama para una legión de aficionados en todo el mundo.
Preguntas Frecuentes
¿Qué marca fabricó el DeLorean?
El DeLorean fue fabricado por la DeLorean Motor Company (DMC), una empresa fundada por el exejecutivo de General Motors, John Z. DeLorean, en 1975.
¿Por qué fracasó la empresa DeLorean?
El fracaso se debió a una combinación de factores: ventas muy por debajo de las expectativas, altos costes de producción, una calidad inicial deficiente y, de forma decisiva, el escándalo por el arresto de John DeLorean, que destruyó la confianza de los inversores y del gobierno británico.
¿Cuántos DeLorean se fabricaron en total?
Se estima que se fabricaron aproximadamente 9,000 unidades del DMC-12 entre 1981 y 1982, antes de que la compañía se declarara en bancarrota.
¿Se puede comprar un DeLorean hoy en día?
Sí, es posible. Existen unidades en el mercado de coches clásicos y de colección. Además, la nueva DeLorean Motor Company con sede en Texas restaura y vende vehículos, a menudo utilizando chasis originales con piezas nuevas o restauradas.
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