27/01/2019
En el panteón de los grandes automóviles deportivos, pocos nombres evocan tanta pasión, controversia y misterio como el Dino. Concebido en una era de brillantez para el diseño italiano, este vehículo es mucho más que una simple máquina; es un tributo, una innovación y, en un caso particular, el protagonista de una de las historias más extrañas y fascinantes del mundo del motor. Hablamos de un coche que no solo conquistó carreteras, sino que también fue protagonista de un crimen, un entierro clandestino y una resurrección que lo convirtió en una auténtica leyenda. Acompáñanos a desentrañar el valor y la increíble saga del Ferrari Dino, el coche que fue literalmente desenterrado.

¿Qué es el Ferrari Dino y por qué es tan especial?
Para entender la magnitud de esta historia, primero debemos conocer a su protagonista. El Dino no nació como un Ferrari tradicional. A finales de la década de 1960, Enzo Ferrari quiso lanzar una nueva línea de deportivos con motores más pequeños que sus tradicionales V12. La idea era crear un coche más accesible para competir con modelos como el Porsche 911. Sin embargo, Enzo era reacio a poner el prestigioso Cavallino Rampante en un coche que no tuviera un motor de doce cilindros.

La solución fue crear una submarca: Dino. El nombre es un emotivo homenaje a su hijo, Alfredo "Dino" Ferrari, un talentoso ingeniero que trabajó en el desarrollo de un motor V6 de competición antes de su prematura muerte. Así, el Dino 206 GT de 1967 se convirtió en el primer coche de carretera de Ferrari con motor central y con menos de 12 cilindros.
El modelo que nos ocupa, el Dino 246, fue la evolución directa. Presentado en 1969, mantenía el exquisito diseño de Pininfarina pero con una carrocería de acero en lugar de aluminio y un motor V6 de 2.4 litros que producía unos impresionantes 195 caballos de fuerza para la época. Su agilidad, su sonido embriagador y sus líneas fluidas y sensuales lo convirtieron en un éxito instantáneo. Aunque algunos puristas inicialmente lo despreciaron por no ser un "Ferrari de verdad", el tiempo le ha dado la razón, consolidándolo como uno de los diseños más hermosos y un coche de conducción sublime en la historia del automovilismo.
El valor actual de una joya sobre ruedas
Hoy en día, el debate sobre si el Dino es un "verdadero Ferrari" ha quedado en el olvido. El mercado lo ha reconocido como lo que es: una obra de arte y una pieza de ingeniería excepcional. Su valor se ha disparado en las últimas décadas, convirtiéndolo en un objeto de deseo para coleccionistas de todo el mundo. Un ejemplar en buen estado puede alcanzar cifras astronómicas.
El precio de un Ferrari Dino 246 varía significativamente según su estado, su historial de mantenimiento, su originalidad y si se trata de la versión coupé (GT) o la targa (GTS). El modelo GTS, con su techo desmontable, suele ser ligeramente más cotizado. Basándonos en subastas y ventas recientes, un Ferrari Dino 246 GTS de 1973 en condiciones de concurso puede valorarse entre los 500,000 y los 700,000 dólares estadounidenses, e incluso superar esta cifra en casos excepcionales.
Tabla Comparativa de Especificaciones y Valor
| Característica | Ferrari Dino 246 GTS (1973) |
|---|---|
| Motor | V6 de 2.4 litros (2418 cc) |
| Potencia | 195 hp a 7,600 rpm |
| Transmisión | Manual de 5 velocidades |
| Diseño | Pininfarina (Aldo Brovarone) |
| Producción (GTS) | 1,274 unidades |
| Valor Estimado Actual | $500,000 - $700,000 USD |
La increíble historia del Dino enterrado
Más allá de su valor monetario, hay un Dino que posee una historia que supera cualquier ficción. Se trata de un Dino 246 GTS de 1974, de color verde metálico, que se convirtió en el protagonista de un misterio que duró años.
El Robo y el Fraude
La historia comienza en 1974, cuando un hombre llamado Rosendo Cruz compra el flamante Dino como un regalo para su esposa. Sin embargo, la felicidad dura poco. Durante una cena de aniversario, el coche es robado. La pareja, devastada, denuncia el robo a la policía y a su compañía de seguros. La aseguradora, tras la investigación pertinente, les paga la suma de 22,500 dólares, el valor total del vehículo en aquel momento.
El coche desapareció sin dejar rastro. Durante casi cuatro años, nadie supo nada de él. El caso se enfrió y el Dino verde pasó a ser una estadística más en los registros de vehículos robados de Los Ángeles.
El Hallazgo: Un Tesoro Bajo Tierra
Febrero de 1978. Unos niños juegan en el jardín de una casa en un barrio de Los Ángeles. Tras unas lluvias intensas, el terreno está embarrado y, mientras cavan, golpean algo duro. Creyendo haber encontrado un tesoro, avisan a sus padres. La sorpresa fue mayúscula cuando, tras llamar a las autoridades y excavar, lo que emergió no fue un cofre pirata, sino el techo de un coche deportivo italiano. Era el Dino enterrado.
Lo más desconcertante fue cómo lo encontraron. El coche no había sido simplemente abandonado en un hoyo. Estaba meticulosamente envuelto en lonas y plásticos. Las ventanillas estaban parcialmente bajadas para igualar la presión, y se habían colocado toallas en los escapes para evitar la entrada de humedad y animales. Quien lo enterró allí, claramente, tenía la intención de recuperarlo en perfectas condiciones.

La Verdad Sale a la Luz
La investigación policial inicial fue confusa. Finalmente, se determinó que se trataba de un fraude al seguro. No fue hasta 2012 que toda la verdad se conoció: Rosendo Cruz, el dueño original, había contratado a unos ladrones para que se llevaran su propio coche. El plan era sencillo: denunciar el robo, cobrar el seguro, esperar un tiempo y luego recuperar el coche para desmantelarlo y vender sus piezas o venderlo entero en el mercado negro. Sin embargo, el plan tenía un fallo garrafal: en una vuelta de tuerca cómica y torpe, ¡los ladrones olvidaron dónde lo habían enterrado! La cuidadosa preparación para su conservación sugiere que quizás su intención nunca fue desmantelarlo, sino quedárselo.
De la tierra al asfalto: La resurrección del "DUG UP"
Tras ser desenterrado, el coche fue subastado por la compañía de seguros. A pesar de los daños causados por la corrosión y la humedad durante sus cuatro años bajo tierra, un joven y entusiasta mecánico llamado Brad Howard vio su potencial y lo adquirió. Howard se embarcó en una meticulosa y costosa restauración, encargando la tarea al experto en Ferrari Giuseppe Cappalonga.
El proceso fue arduo, pero el resultado fue espectacular. El Dino verde volvió a la vida, luciendo tan espléndido como el día que salió de Maranello. Para honrar su increíble pasado, Brad Howard le puso una matrícula personalizada que lo dice todo: "DUG UP" (Desenterrado).
Hoy, más de cuatro décadas después, Brad Howard sigue siendo el orgulloso propietario del Dino más famoso del mundo. Ha recibido innumerables ofertas millonarias por él, pero su respuesta es siempre la misma: no está en venta. Para él, este coche es más que una inversión; es una parte de su vida y una leyenda rodante que disfruta conduciendo y mostrando en eventos, donde siempre es la estrella indiscutible.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué el Dino no llevaba el logo de Ferrari originalmente?
Enzo Ferrari quería proteger la exclusividad de su marca principal, asociada a los motores V12. Creó la submarca Dino para comercializar los modelos con motor V6, considerándolos una categoría diferente. Sin embargo, la mecánica, el diseño y el alma del coche eran 100% Ferrari.
¿Cuánto costaba un Dino 246 GTS nuevo en los años 70?
En Estados Unidos, su precio rondaba los 14,500 dólares en 1974, una suma considerable para la época, equivalente a más de 90,000 dólares actuales ajustados por inflación.
¿Qué le pasó al dueño original que planeó el robo?
Los detalles sobre las consecuencias legales para Rosendo Cruz no son ampliamente conocidos. Lo que sí se sabe es que su plan fracasó estrepitosamente y que la verdad sobre el fraude al seguro finalmente se descubrió, aunque muchos años después del suceso.
¿Se puede ver el Dino "DUG UP" en la actualidad?
Sí. Su propietario, Brad Howard, es un entusiasta activo y a menudo lleva el coche a exhibiciones y eventos de clubes de Ferrari en California, donde comparte su increíble historia con otros aficionados.
La historia del Dino enterrado trasciende el mundo del motor. Es un relato sobre la pasión, la codicia y el azar, que transformó un coche ya de por sí especial en un icono inmortal. Cada vez que el motor V6 del "DUG UP" ruge, no solo canta una melodía mecánica, sino que también cuenta una historia increíble, recordándonos que los verdaderos tesoros automotrices son mucho más que metal y caballos de fuerza: son cápsulas del tiempo con historias que merecen ser contadas.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Ferrari Dino: Valor y la historia del auto enterrado puedes visitar la categoría Clásicos.
