30/06/2018
En el competitivo universo del automovilismo de los años 60, donde la potencia y el prestigio se medían en cilindros, Enzo Ferrari tomó una de las decisiones más audaces y controvertidas de su carrera. Ante un mercado cambiante y la creciente popularidad de deportivos más ágiles y accesibles como el Porsche 911, Ferrari se enfrentó a un dilema: ¿cómo competir en este nuevo segmento sin diluir la exclusividad de su marca, sinónimo de motores V12 y un rendimiento superlativo? La respuesta fue un proyecto que nacería a la sombra del Cavallino Rampante, una submarca con nombre propio y un corazón diferente: el Dino.

El Origen de un Proyecto Audaz
La idea de un Ferrari más "económico" no era sencilla de digerir para Il Commendatore. Por un lado, sus distribuidores y el mercado pedían a gritos un modelo con motor central que pudiera rivalizar directamente con las propuestas de Lamborghini y Porsche. Por otro lado, Enzo albergaba una profunda preocupación por la seguridad de sus clientes. Creía firmemente que un coche con motor central era intrínsecamente más difícil de controlar para un conductor no profesional y no quería arriesgar la reputación de Ferrari en accidentes. Además, un coche más barato implicaba necesariamente un motor menos potente, algo que chocaba frontalmente con la filosofía de la casa de Maranello, cuyos V12 eran legendarios. La solución fue crear una marca completamente separada, un escudo para proteger el núcleo de Ferrari. Esta nueva marca llevaría un nombre cargado de emoción y tragedia: Dino.
Un Homenaje Paternal: El Motor V6
El nombre no fue una elección de marketing, sino un tributo directo a su amado hijo, Alfredino "Dino" Ferrari. Un talentoso ingeniero que, antes de su prematura muerte a los 24 años, había trabajado incansablemente en el desarrollo de un motor V6 de competición. Este motor, que ya había demostrado su valía en la Fórmula 2, se convertiría en el alma del nuevo proyecto. Era la pieza perfecta: potente para su tamaño, más ligero que un V12 y, crucialmente, distinto. Así, el motor V6 no solo honraba la memoria de Alfredino, sino que también creaba una clara línea divisoria entre los "Dino" y los "verdaderos" Ferrari de 12 cilindros.
La Era Dorada de Pininfarina: 206 GT y 246 GT/GTS
Tras años de desarrollo, el primer modelo vio la luz en 1968: el Dino 206 GT. El diseño, una obra maestra de Leonardo Fioravanti en Pininfarina, era sencillamente espectacular. Sus líneas fluidas y sensuales, sin un solo ángulo recto, parecían esculpidas por el viento. La carrocería, construida completamente en aluminio, mantenía el peso en unos escasos 900 kg, lo que le confería una agilidad excepcional. Bajo el capó trasero, el V6 de 2.0 litros entregaba 180 CV, suficientes para alcanzar los 235 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 7 segundos. Su exclusividad estaba garantizada, ya que solo se produjeron 152 unidades.
El éxito inicial llevó a su evolución natural. En 1969, se presentó el Dino 246 GT. Este modelo mantenía la sublime estética pero incorporaba un motor V6 más grande, de 2.4 litros, que aumentaba la potencia hasta los 195 CV. Además, la carrocería pasó a ser de acero para reducir costes y facilitar la producción en masa. En 1971, se unió la versión GTS, con un práctico techo tipo targa que ofrecía la experiencia de conducir a cielo abierto. El 246 GT/GTS se convirtió en un rotundo éxito comercial, con más de 3,500 unidades vendidas a lo largo de cinco años, consolidando al Dino en el mercado.
A pesar de su éxito, el coche vivía una crisis de identidad. Se vendía en los concesionarios Ferrari, pero a un precio inferior y, lo más importante, sin el icónico logotipo del caballo rampante. En su lugar, lucía el emblema circular de "Dino". Esto desconcertaba a muchos compradores, especialmente en el mercado estadounidense, donde la marca Ferrari era un símbolo de estatus. Se cuenta que muchos concesionarios, frustrados por las dudas de los clientes, optaban por colocar emblemas de Ferrari en los Dino para facilitar su venta.
El Giro de Bertone: El Polémico 308 GT4
En 1973, la historia del Dino dio un giro radical con la llegada del 308 GT4. Ferrari, ya con una participación del 50% en manos del Grupo Fiat desde 1969, decidió romper su histórica relación con Pininfarina para este modelo y encargó el diseño a su rival, Bertone. El resultado fue un coche que rompía con todo lo anterior. Las curvas sensuales fueron reemplazadas por líneas afiladas y angulosas, un estilo en cuña muy popular en los años 70. El coche no solo cambió de aspecto, sino también de concepto: la distancia entre ejes se alargó para dar cabida a una configuración 2+2, con dos pequeños asientos traseros, buscando un equilibrio entre deportividad y practicidad.
La mayor revolución, sin embargo, estaba en el motor. El 308 GT4 fue el primer coche de producción de la firma en montar un motor V8, una mecánica de 3.0 litros que entregaba 250 CV. A pesar de sus innovaciones técnicas, el diseño de Bertone y el concepto 2+2 no fueron bien recibidos por los puristas. Lo veían como un proyecto demasiado comercial, influenciado por Fiat, y alejado del alma de Ferrari. El legado del Dino original parecía desvanecerse.
| Modelo | Años de Producción | Diseñador | Motor | Potencia | Unidades Producidas (aprox.) |
|---|---|---|---|---|---|
| Dino 206 GT | 1968–1969 | Pininfarina | 2.0L V6 | 180 CV | 152 |
| Dino 246 GT/GTS | 1969–1974 | Pininfarina | 2.4L V6 | 195 CV | 3,761 |
| Dino 308 GT4 | 1973–1980 | Bertone | 3.0L V8 | 250 CV | 2,826 |
De Patito Feo a Cisne de Colección
La marca Dino llegó a su fin oficialmente en 1976. Por decisión de Fiat, el 308 GT4 finalmente recibió los emblemas de Ferrari en el capó, las ruedas y el volante, y continuó su producción hasta 1980 como Ferrari 308 GT4. En total, se estima que se fabricaron unos 6,700 Dino entre 1968 y 1980.
Durante décadas, el Dino fue el "patito feo" de la familia. Los coleccionistas más puristas lo despreciaban, argumentando que un verdadero Ferrari debía tener 12 cilindros. Sin embargo, el tiempo ha puesto al Dino en su lugar. Hoy en día, es un coleccionable muy cotizado. Las tendencias del mercado muestran que sus precios se han disparado. Un Dino 246 GT o GTS en buen estado puede superar fácilmente los 300,000 dólares, y los exclusivos 206 GT alcanzan cifras aún mayores. Los modelos 308 GT4 diseñados por Bertone, aunque menos valorados, también han visto crecer su cotización, moviéndose en un rango de 50,000 a 100,000 dólares. Los expertos coinciden: el Dino, lejos de haber tocado techo, seguirá revalorizándose como una pieza única y fascinante de la historia del automovilismo.
Preguntas Frecuentes sobre el Ferrari Dino
- ¿Por qué el Dino no llevaba el logo de Ferrari?
- Enzo Ferrari creó la marca "Dino" para comercializar coches deportivos con motor V6 sin arriesgar la imagen de exclusividad de Ferrari, que en ese momento se asociaba únicamente a los potentes motores V12. Era una forma de competir en un segmento más asequible sin "contaminar" la marca principal.
- ¿Cuántos Ferrari Dino se fabricaron en total?
- Se estima una producción total de aproximadamente 6,739 unidades, sumando los tres modelos principales: 152 unidades del 206 GT, 3,761 del 246 GT/GTS y 2,826 del 308 GT4 (que más tarde fue rebautizado como Ferrari).
- ¿Cuál es el Dino más valioso en la actualidad?
- El Dino 206 GT es el más raro y, por tanto, el más valioso, debido a su bajísima producción y su carrocería de aluminio. Sin embargo, los modelos 246 GT y GTS diseñados por Pininfarina son los más icónicos y deseados por los coleccionistas, alcanzando precios muy elevados en subastas.
- ¿Volverá Ferrari a utilizar el nombre Dino?
- A lo largo de los años, han surgido numerosos rumores sobre el resurgimiento de la marca Dino para un nuevo modelo deportivo de acceso con motor V6. Sin embargo, hasta la fecha, Ferrari no ha confirmado oficialmente ningún plan, manteniendo el nombre Dino como un capítulo cerrado y legendario de su historia.
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