31/10/2019
La década de 1960 fue un monólogo teñido de rojo en el circuito de La Sarthe. Entre 1960 y 1965, la Scuderia Ferrari se convirtió en la fuerza dominante e indiscutible de las 24 Horas de Le Mans. Con una dinastía de bólidos legendarios como los 250 Testa Rossa, 250 P y 275 P, el equipo de Maranello encadenó seis victorias consecutivas, una hazaña que cimentó su estatus de leyenda y que, a día de hoy, nadie ha podido igualar. Parecían absolutamente imbatibles, una máquina perfecta de velocidad y resistencia. Sin embargo, toda racha tiene su fin, y la caída de Ferrari no fue una simple derrota, sino el clímax de una de las rivalidades más feroces y personales en la historia del automovilismo.

La Época Dorada del Cavallino Rampante
Para entender la magnitud de la derrota, primero hay que dimensionar la victoria. La hegemonía de Ferrari en Le Mans no fue casualidad. Era el resultado de la obsesión de Enzo Ferrari por la perfección, combinada con diseños de vanguardia y una fiabilidad a prueba de balas. Pilotos de la talla de Olivier Gendebien y Phil Hill se convirtieron en héroes al volante de estas máquinas rojas, dominando la noche y el día en el desafiante trazado francés. Cada año, los rivales llegaban con nuevas esperanzas, solo para ver cómo los prototipos de Ferrari se alejaban inexorablemente hacia la gloria. La pregunta en el paddock no era *quién* ganaría Le Mans, sino *qué* Ferrari cruzaría la meta en primer lugar.
Un Trato Roto y el Nacimiento de una Venganza
La respuesta a la pregunta de quién venció a Ferrari no se encuentra en un circuito, sino en una sala de juntas. A principios de los años 60, la Ford Motor Company, bajo el liderazgo de Henry Ford II, buscaba rejuvenecer su imagen y entrar en el lucrativo mercado de los deportivos. La solución más rápida era comprar una marca con pedigrí y prestigio: Ferrari. Las negociaciones avanzaron hasta el último momento, pero Enzo Ferrari, al descubrir que perdería el control total sobre su división de competición, se retiró del acuerdo de forma abrupta, dejando a los ejecutivos de Ford, y en especial a Henry Ford II, humillados.
La respuesta de Ford no se hizo esperar. Si no podían comprar a Ferrari, lo vencerían en su propio terreno. Nació así un proyecto con un presupuesto casi ilimitado y un único objetivo: destronar a Ferrari en las 24 Horas de Le Mans. La misión fue encomendada a un equipo de genios, incluyendo al visionario Carroll Shelby y al brillante piloto e ingeniero Ken Miles. El arma para esta guerra sería un coche diseñado desde cero para la velocidad y la resistencia: el Ford GT40.
Los Primeros Asaltos: Fracaso y Aprendizaje
La victoria no fue inmediata. Los primeros intentos de Ford en Le Mans en 1964 y 1965 fueron desastrosos. Los GT40 eran increíblemente rápidos, pero frágiles. Problemas de fiabilidad en la transmisión, los frenos y los motores plagaron al equipo, resultando en abandonos masivos mientras los Ferrari desfilaban hacia la victoria una vez más. Lejos de desanimarse, estos fracasos sirvieron como un duro aprendizaje. Cada pieza rota era una lección, y cada derrota alimentaba aún más el deseo de venganza.
Para la edición de 1966, Ford no dejó nada al azar. Desplegaron un ejército de GT40 Mk. II, una evolución brutal del coche original, equipado con un monstruoso motor V8 de 7.0 litros. La presión era máxima. No bastaba con ganar, había que aplastar a Ferrari.
1966: La Conquista de Le Mans
La carrera de 1966 es material de leyenda. Ford llegó con una flota de coches y un equipo de pilotos estelar, incluyendo a Bruce McLaren, Chris Amon, Dan Gurney y el propio Ken Miles. Ferrari respondió con sus elegantes y evolucionados 330 P3. La batalla fue épica desde el principio, pero la superioridad numérica y la potencia bruta de los Ford comenzaron a imponerse. A medida que avanzaban las horas, los Ferrari empezaron a sucumbir a problemas mecánicos, mientras que los GT40, ahora fiables, marcaban un ritmo implacable.
Al amanecer, la victoria de Ford era casi segura. Tanto es así que la dirección de Ford orquestó un final para la posteridad: querían que sus tres coches cruzaran la línea de meta juntos en una foto histórica. Sin embargo, esta decisión de marketing tuvo un desenlace polémico y agridulce. Bruce McLaren y Chris Amon fueron declarados ganadores por haber recorrido una distancia ligeramente mayor al partir desde una posición más retrasada en la parrilla, arrebatándole la victoria a Ken Miles, quien había liderado gran parte de la carrera y merecía la Triple Corona de la resistencia (Daytona, Sebring y Le Mans) ese año. A pesar de la controversia interna, el objetivo principal se había cumplido: Ford no solo había vencido a Ferrari, lo había humillado con un triplete histórico.

Tabla Comparativa: Los Titanes de 1966
| Característica | Ford GT40 Mk. II | Ferrari 330 P3 |
|---|---|---|
| Motor | V8 de 7.0 litros (427 ci) | V12 de 4.0 litros |
| Potencia Estimada | ~485 hp | ~420 hp |
| Velocidad Máxima | ~340 km/h | ~310 km/h |
| Filosofía de Diseño | Potencia bruta y durabilidad | Agilidad, ligereza y eficiencia |
El Regreso Triunfal en la Era Moderna
La victoria de Ford en 1966 no fue un hecho aislado. Repitieron el triunfo en 1967, 1968 y 1969, cerrando una década que había comenzado con el dominio absoluto de Ferrari y terminó con la supremacía estadounidense. Ferrari se retiraría de la categoría principal de prototipos poco después para centrarse en la Fórmula 1.
Sin embargo, la historia del automovilismo es cíclica. Cincuenta años después de su última participación oficial en la máxima categoría, Ferrari regresó a Le Mans en 2023 con el impresionante Hypercar Ferrari 499P. En un debut de ensueño, lograron una victoria histórica, rompiendo la racha de Toyota y demostrando que el ADN ganador del Cavallino Rampante seguía intacto. Y para confirmar que no fue casualidad, repitieron la hazaña en una caótica y emocionante edición de 2024, logrando su segunda victoria consecutiva en la era moderna y escribiendo un nuevo capítulo dorado en su leyenda.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quién le ganó a Ferrari en Le Mans después de su racha de 6 victorias?
Ford fue el fabricante que rompió la racha de seis victorias consecutivas de Ferrari, ganando las 24 Horas de Le Mans de 1966 con el Ford GT40 Mk. II.
¿Cuántas veces seguidas ganó Ford en Le Mans?
Ford ganó las 24 Horas de Le Mans cuatro veces consecutivas, desde 1966 hasta 1969.
¿Por qué se llama Ford GT40?
El nombre "GT40" proviene de "Grand Touring" y de la altura total del coche, que era de 40 pulgadas (aproximadamente 102 cm), cumpliendo con las regulaciones de la competición.
¿Ferrari ha vuelto a ganar Le Mans recientemente?
Sí. Tras 50 años de ausencia en la categoría principal, Ferrari regresó y ganó la clasificación general de las 24 Horas de Le Mans en 2023 y 2024 con su prototipo Hypercar, el Ferrari 499P.
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