16/10/2019
Pocos coches en la historia del automovilismo representan tan bien la transformación de un vehículo familiar en una máquina de competición pura como el Fiat 131 Abarth Rally. Con la silueta de un sedán de tres volúmenes, pero con el alma y el rendimiento de un campeón, este coche no solo conquistó los tramos más difíciles del Campeonato del Mundo de Rally, sino que también se grabó a fuego en la memoria de los aficionados. La pregunta que muchos se hacen es: ¿cuál era el secreto de su rendimiento? ¿Cuánta potencia se escondía realmente bajo su capó? La respuesta es más compleja y fascinante de lo que parece, abarcando desde una versión de calle relativamente dócil hasta una bestia de carreras indomable.
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Del Sedán Familiar a la Gloria del WRC
Para entender la potencia del 131 Abarth, primero hay que comprender su origen. A principios de la década de 1970, Fiat ya gozaba de un éxito considerable en los rallies con el 124 Abarth Rally. Sin embargo, la compañía buscaba una estrategia de marketing más potente: querían que el coche que ganaba los domingos fuera el mismo que los clientes podían comprar los lunes. La elección recayó sobre el recién lanzado Fiat 131, una berlina familiar sin aparentes aspiraciones deportivas.

La tarea de convertir este tranquilo sedán en un campeón mundial fue encomendada a dos titanes italianos: Abarth, que se convertiría en el departamento de competición oficial de Fiat, se encargaría de la mecánica; y Bertone, que se ocuparía de la carrocería. El resultado fue una obra maestra de la ingeniería. Bertone tomó la carrocería del 131 de dos puertas y la aligeró drásticamente utilizando materiales exóticos para la época. Los capós delantero y trasero, así como los guardabarros, se fabricaron en resina, mientras que las puertas eran de aluminio. Se añadieron pasos de rueda ensanchados para albergar neumáticos de competición, un spoiler delantero y un alerón trasero para generar la carga aerodinámica necesaria. Las icónicas tomas de aire en el capó y los laterales no eran mera estética; su función era vital para refrigerar la potente mecánica que Abarth había preparado.
El Corazón de la Bestia: El Motor de 2.0 Litros
Aquí llegamos al núcleo de la cuestión: el motor. Lejos de utilizar un bloque de la producción en serie, los ingenieros de Abarth, bajo la dirección del legendario Aurelio Lampredi, crearon un propulsor diseñado específicamente para la competición. Se trataba de un motor de cuatro cilindros en línea de 1.995 cm³, pero con unas características que lo hacían único.
La culata, fabricada en aleación ligera, albergaba un sistema de doble árbol de levas en cabeza (DOHC) que accionaba un total de 16 válvulas (cuatro por cilindro), una configuración muy avanzada para un coche de calle de la época. Esta arquitectura permitía al motor respirar mucho mejor a altas revoluciones, clave para obtener el máximo rendimiento en competición. Sin embargo, la potencia final dependía crucialmente de la versión del coche.

La Versión Stradale (de calle)
Para poder competir en el Grupo 4 del Campeonato del Mundo de Rally, la FIA exigía la producción de un mínimo de 400 unidades de calle. Así nació el Fiat 131 Abarth Rally Stradale. Este modelo, destinado al público, estaba equipado con un carburador Weber de doble cuerpo. Con esta configuración, el motor entregaba unos respetables 140 caballos de fuerza (HP) a 6.400 rpm. Si bien puede no parecer una cifra extraordinaria hoy en día, en un coche que pesaba menos de 1.000 kg, garantizaba una agilidad y una respuesta excepcionales, convirtiéndolo en un deportivo muy serio.
La Versión Corsa (de competición)
La verdadera magia ocurría en la versión de competición, el Gr.4. Aquí, el carburador Weber era sustituido por un sofisticado sistema de inyección mecánica Kugelfischer. Este cambio, junto con otros ajustes internos como una mayor relación de compresión y árboles de levas más agresivos, disparaba la potencia. En sus primeras evoluciones, el Fiat 131 Abarth Rally de competición entregaba 225 HP. A medida que el proyecto avanzó y se perfeccionó, la potencia llegó a alcanzar los 245 HP en sus últimas especificaciones, todo ello con un rugido mecánico que se convirtió en su firma sonora en los tramos de todo el mundo. Este motor, acoplado a una caja de cambios de cinco velocidades con embragues frontales y un diferencial autoblocante ZF, era el arma que llevó a Fiat a ganar tres campeonatos del mundo de constructores (1977, 1978 y 1980).
Tabla Comparativa de Potencia: Stradale vs. Grupo 4
Para visualizar mejor las diferencias fundamentales entre la versión de homologación y la máquina de rally, la siguiente tabla resume sus características clave:
| Característica | Fiat 131 Abarth Stradale | Fiat 131 Abarth Rally Gr.4 |
|---|---|---|
| Potencia Máxima | 140 HP a 6.400 rpm | 225 - 245 HP a 7.000 rpm |
| Cilindrada | 1.995 cc | 1.995 cc |
| Arquitectura del Motor | 4 cilindros en línea, DOHC, 16 válvulas | 4 cilindros en línea, DOHC, 16 válvulas |
| Sistema de Alimentación | Carburador Weber de doble cuerpo | Inyección mecánica Kugelfischer |
| Diferencial Trasero | Estándar (sin autoblocante) | Autoblocante ZF |
| Objetivo Principal | Homologación y venta al público | Competición en el WRC |
El Legado Continúa: El Fenómeno de Paolo Diana
La leyenda del Fiat 131 Abarth es tan grande que sigue viva hoy en día, aunque en formas muy diferentes. Un ejemplo perfecto es el coche del piloto italiano Paolo Diana, un ídolo de masas en eventos de automovilismo de exhibición como el Rallylegend. Aunque su coche luce la inconfundible carrocería del 131, mecánicamente es una bestia completamente moderna y única.

El corazón de su máquina no es el motor Abarth original. En su lugar, utiliza un motor derivado del Alfa Romeo 156 D2 Superturismo, capaz de entregar, en palabras del propio Diana, "300 caballos + IVA", lo que significa una potencia muy superior a los 300 HP, alcanzando las 8.800 rpm. La transmisión es una caja secuencial Gabura de seis velocidades, la suspensión proviene de un Subaru Impreza de rally, y muchos componentes del chasis y los frenos son adaptados de modelos como el BMW M3 E30 y el Peugeot 207 S.2000. El coche de Diana es un tributo espectacular, un "restomod" llevado al extremo que demuestra cómo el espíritu del 131 sigue inspirando a nuevas generaciones para crear máquinas de puro espectáculo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuántos caballos de fuerza tenía el Fiat 131 Abarth Rally?
La potencia variaba según la versión. El modelo de calle (Stradale) tenía 140 HP, mientras que la versión de competición (Grupo 4) comenzó con 225 HP y evolucionó hasta alcanzar los 245 HP.
¿Qué motor utilizaba el Fiat 131 Abarth?
Utilizaba un motor de 4 cilindros en línea de 1.995 cc, diseñado por Abarth, con doble árbol de levas en cabeza (DOHC) y 16 válvulas. La versión de calle usaba un carburador Weber y la de competición, una inyección mecánica Kugelfischer.

¿Cuántos Fiat 131 Abarth de calle se fabricaron?
Se fabricaron un total de 400 unidades de la versión Stradale entre 1976 y 1978. Este era el número mínimo requerido por la FIA para poder homologar el coche para competir en el Grupo 4.
¿El coche de Paolo Diana es un Fiat 131 Abarth original?
No. Aunque estéticamente se basa en el 131 Abarth, es un vehículo profundamente modificado con mecánica moderna de diferentes marcas (Alfa Romeo, BMW, Subaru) para maximizar el rendimiento y el espectáculo. Es un tributo, no una restauración fiel.
En definitiva, el Fiat 131 Abarth Rally fue mucho más que un coche de rally exitoso. Fue la prueba de que, con la ingeniería y la pasión adecuadas, un coche concebido para la familia podía transformarse en un campeón mundial. Su potencia, desde los 140 HP del modelo de calle hasta los casi 250 HP de la bestia de competición, fue el motor que lo impulsó a la cima del automovilismo, creando una leyenda que perdura hasta nuestros días.
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