16/06/2020
Cuando se habla de alianzas legendarias en la historia del automovilismo, pocas pueden compararse con la forjada entre Ford y Cosworth. La pregunta no es si ganaron carreras, sino cuántas y de qué manera redefinieron la competición. Esta colaboración no solo acumuló un palmarés envidiable, sino que dio vida a algunos de los motores más icónicos y dominantes que jamás hayan rugido en un circuito o en un tramo de rally. Desde las parrillas de la Fórmula 1 hasta los caminos de tierra del Campeonato Mundial de Rally, el nombre Ford Cosworth se convirtió en sinónimo de potencia, innovación y, sobre todo, victoria.

El Nacimiento de una Leyenda: El Motor DFV
El punto de inflexión en la historia de Cosworth, y del automovilismo en general, llegó en 1966. Colin Chapman, el genio detrás de Lotus, convenció a Ford para que financiara el diseño de un nuevo motor de 3.0 litros para la Fórmula 1. Con una inversión de £100,000, Keith Duckworth, cofundador de Cosworth, se puso manos a la obra. El resultado fue una obra maestra de la ingeniería: el Cosworth DFV, siglas de "Double Four Valve" (Doble Cuatro Válvulas).

El DFV era un motor V8 a 90 grados que no solo era potente, sino también increíblemente ligero y compacto. Duckworth tuvo una idea revolucionaria: diseñó el bloque motor para que fuera un componente estructural del chasis. Los equipos ya no necesitaban construir un subchasis trasero complejo; simplemente podían atornillar la suspensión y la caja de cambios directamente al motor. Esto redujo el peso, mejoró la rigidez y simplificó el diseño del monoplaza, una ventaja que Colin Chapman y Lotus explotaron al máximo con el Lotus 49.
El debut del DFV fue sacado de un guion de cine. En el Gran Premio de Holanda de 1967, Jim Clark llevó al Lotus 49-Ford Cosworth a una victoria aplastante en su primera carrera. A partir de 1968, el motor se puso a disposición de cualquier equipo que quisiera comprarlo, democratizando la parrilla de la F1. Durante la década de 1970, era común que casi todos los equipos, a excepción de gigantes como Ferrari, utilizaran el DFV. Equipos como McLaren, Tyrrell y Williams construyeron sus imperios sobre la base de este motor. El DFV ganó la asombrosa cifra de 155 carreras del Campeonato del Mundo, un récord que habla de su longevidad y superioridad. Su última victoria llegó en Detroit en 1983, con Michele Alboreto al volante de un Tyrrell, cerrando un capítulo dorado en la historia de la F1.
Más Allá de la Fórmula 1: La Versatilidad del DFV
La brillantez del diseño del DFV permitió su adaptación a otras disciplinas con un éxito similar. En Estados Unidos, Cosworth creó el DFX, una versión de 2.65 litros con turbocompresor para las carreras de IndyCar. El DFX destronó al legendario motor Offenhauser y dominó las 500 Millas de Indianápolis y el campeonato CART durante más de una década.
Incluso en las carreras de resistencia, un terreno hostil para un motor V8 de cigüeñal plano debido a las vibraciones, el DFV encontró la gloria. Aunque requería una puesta a punto más conservadora para garantizar la fiabilidad en carreras de 24 horas, el motor Ford Cosworth DFV logró la victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans en dos ocasiones: en 1975 con un Mirage GR8 y en 1980 con un Rondeau M379B.
Conquistando Rallys y Turismos: La Era BDA y YB
Si el DFV fue el rey de los circuitos, otras creaciones de Ford Cosworth se convirtieron en los amos de los tramos de rally y las carreras de turismos. La asociación se solidificó en 1969 con el desarrollo de un motor de cuatro cilindros en línea con doble árbol de levas en cabeza (DOHC) y 16 válvulas para el Ford Escort.
La Serie BDA: El Corazón del Escort
Nació así la serie BDA (Belt Drive, A type), un motor de 1.6 litros basado en el bloque Ford Kent. Diseñado para la competición en Grupo 2 y Grupo 4, el BDA transformó al Ford Escort en una máquina de ganar rallys. Coches como el Escort RS1600 y, posteriormente, el RS1800, dominaron el Campeonato Mundial de Rally, logrando títulos de constructores y pilotos.
La Serie YB: El Dominio del Sierra
En la década de 1980, la colaboración dio otro salto con la creación del motor YB para el Ford Sierra. El Ford Sierra RS Cosworth, un sedán familiar de apariencia discreta, escondía bajo el capó un motor turboalimentado de 2.0 litros que, en su versión de calle, entregaba más de 200 CV. Fue concebido para homologar la versión de competición para el Grupo A.
La evolución, el Sierra RS500 Cosworth, se convirtió en una de las máquinas de carreras de turismos más dominantes de todos los tiempos. Con potencias que en su apogeo superaban los 550 CV, el Sierra aniquiló a la competencia en campeonatos de todo el mundo, incluyendo el BTCC británico, el DTM alemán y el ATCC australiano. Su icónico alerón trasero y el inconfundible silbido del turbo Garrett se convirtieron en el terror de sus rivales. El legado del motor YB continuó con el Ford Escort RS Cosworth, otro ícono de los rallys y de las carreteras en la década de 1990.
La Evolución en la F1: De los Turbos a los V10
Aunque el DFV atmosférico fue superado por la era turbo en la F1, Cosworth no se quedó atrás. Desarrollaron el GBA, un motor V6 turbo de 1.5 litros que, aunque tuvo una vida corta, fue el motor de F1 más potente jamás construido por Cosworth, superando los 900 CV. Fue utilizado por equipos como Haas Lola y Benetton.

Con el regreso de los motores atmosféricos, Cosworth desarrolló la serie HB V8. Este motor, más moderno y compacto que el DFV, mantuvo a Ford en la lucha por las victorias. El punto culminante de la era HB llegó en 1993, cuando Ayrton Senna, al volante de un McLaren-Ford, logró cinco victorias memorables contra los todopoderosos Williams-Renault.
El éxito continuó en 1994, cuando el motor Cosworth EC V8 (bajo la denominación Ford Zetec-R) impulsó a Michael Schumacher y al equipo Benetton a su primer Campeonato Mundial de Pilotos. Esta fue la última vez que un motor con el linaje Ford Cosworth ganó el título más prestigioso del automovilismo.
Tabla Comparativa de Motores Icónicos Ford Cosworth
| Motor | Categoría Principal | Configuración | Logros Notables |
|---|---|---|---|
| DFV | Fórmula 1 | V8 a 90° Atmosférico | 155 victorias en F1, 2 victorias en Le Mans, Múltiples títulos de F1 |
| BDA | Rally / Turismos | 4 en línea DOHC Atmosférico | Campeonatos Mundiales de Rally con el Ford Escort |
| YB | Turismos / Rally | 4 en línea DOHC Turbo | Dominio absoluto en campeonatos de turismos (BTCC, DTM, etc.) |
| EC (Zetec-R) | Fórmula 1 | V8 a 75° Atmosférico | Campeonato Mundial de F1 con Michael Schumacher (1994) |
El Regreso y el Legado Final en F1
La presencia de Cosworth en la cima del automovilismo continuó hasta bien entrada la década de 2000. Tras la venta del equipo Jaguar Racing (anteriormente Stewart GP, un equipo muy ligado a Ford) a Red Bull, estos continuaron usando motores Cosworth V10 en su primera temporada.
Cosworth tuvo un último regreso notable a la Fórmula 1 en 2010. Con la entrada de nuevos equipos a la parrilla, Cosworth se convirtió en el proveedor de motores para Williams y los equipos debutantes: Lotus Racing (más tarde Caterham), Virgin Racing (más tarde Marussia) y el equipo español Hispania Racing Team (HRT). Aunque estos equipos no contaban con los recursos para luchar por victorias, la presencia de Cosworth demostró una vez más su capacidad para producir motores de F1 fiables y competitivos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuántas carreras de F1 ganó el motor Ford Cosworth DFV?
El motor Ford Cosworth DFV y sus derivados directos ganaron un total de 155 carreras del Campeonato Mundial de Fórmula 1, convirtiéndolo en el motor más exitoso en la historia de la categoría.
¿Qué campeonatos importantes se ganaron con motores Ford Cosworth?
Se ganaron múltiples campeonatos en diversas disciplinas: varios Campeonatos Mundiales de Pilotos y Constructores de Fórmula 1 (con equipos como Lotus, Matra, Tyrrell, McLaren y Williams), el Campeonato Mundial de Rally (con el Ford Escort), campeonatos de turismos como el BTCC, DTM y ATCC (con el Ford Sierra), y múltiples campeonatos de IndyCar.
¿Cuál fue el motor Ford Cosworth de F1 más potente?
El motor más potente fue el GBA V6 Turbo de 1.5 litros, desarrollado para la era turbo de la F1 en la década de 1980. En su máxima configuración de calificación, se estima que producía más de 900 caballos de fuerza.
¿La colaboración entre Ford y Cosworth sigue activa?
La era dorada de la colaboración exclusiva en competición ha terminado. Cosworth opera hoy como una empresa de ingeniería de alta tecnología independiente, colaborando con múltiples fabricantes de automóviles en proyectos de alto rendimiento, como los espectaculares motores V12 atmosféricos para el Aston Martin Valkyrie y el GMA T.50. Sin embargo, el legado de la alianza con Ford es imborrable y define una de las épocas más exitosas en la historia del motorsport.
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