17/05/2024
Pocas imágenes en la historia del cine son tan potentes como la de un Ford Mustang GT fastback de 1968, color Highland Green, persiguiendo a un Dodge Charger por las empinadas calles de San Francisco. Esa secuencia, protagonizada por el legendario Steve McQueen en la película "Bullitt", no solo redefinió las persecuciones automovilísticas en la pantalla grande, sino que convirtió a su montura en un ícono cultural instantáneo. Durante casi cuatro décadas, el paradero de este coche fue uno de los mayores misterios del mundo del motor, un santo grial para los aficionados. La historia de su desaparición, su vida secreta y su espectacular resurgimiento es tan fascinante como la película que lo hizo famoso.

Un Ícono Nacido en Hollywood
Para la filmación de "Bullitt", Warner Bros. adquirió dos Ford Mustang GT fastback idénticos de 1968. Ambos estaban equipados con el potente motor V8 de 390 pulgadas cúbicas y una transmisión manual de cuatro velocidades. Uno, designado como el coche "héroe", fue utilizado para las escenas de conducción de McQueen y los primeros planos. El otro, el coche "de acrobacias", fue modificado para soportar los brutales saltos y el castigo de las escenas más peligrosas. El coche héroe, con el número de chasis 8R02S125559, se convertiría en el protagonista de nuestra historia. Su aspecto amenazador, despojado de emblemas, con llantas de aleación y un sonido de motor que era pura furia, lo distinguía de cualquier otro Mustang de la época. Era un coche con una personalidad propia, un fiel reflejo del duro detective Frank Bullitt.

La Larga Desaparición y el Deseo de un Rey
Una vez concluido el rodaje, los caminos de los dos Mustang se separaron. El coche de acrobacias, severamente dañado, fue enviado a un desguace y se le dio por perdido durante mucho tiempo. El coche héroe, en cambio, fue reparado y vendido a un empleado de Warner Bros., Robert Ross. Poco después, en 1970, fue adquirido por un detective de Nueva Jersey llamado Frank Marranca. Curiosamente, el coche de un detective de cine pasó a manos de un detective de la vida real.
En 1974, el coche cambió de manos por última vez en el mercado privado. Robert Kiernan, un ejecutivo de seguros de Nueva Jersey, vio un anuncio en la revista Road & Track y lo compró por 6.000 dólares para reemplazar su MGB/GT como coche familiar. En aquel entonces, los coches de película no tenían el estatus de coleccionismo que tienen hoy. Para los Kiernan, era simplemente un Mustang potente y divertido. De hecho, la madre de Sean Kiernan, una maestra de escuela, lo utilizó como su coche de diario durante varios años.
La leyenda del coche crecía, y llegó a oídos del propio Steve McQueen. En 1977, el actor, un apasionado coleccionista, localizó a Robert Kiernan y le escribió una carta personal, suplicándole que le vendiera el coche. McQueen no solo le ofreció dinero, sino que se comprometió a encontrarle un Mustang similar para reemplazarlo. Sin embargo, Kiernan rechazó la oferta. El coche ya era parte de la familia. Este rechazo al "Rey del Cool" cimentó el estatus mítico del Mustang. En 1980, con unos 65.000 kilómetros en el odómetro, el embrague del coche falló. La familia lo guardó en el garaje con la intención de repararlo algún día. Allí permanecería, oculto del mundo, durante los siguientes 38 años.
El Secreto de la Familia Kiernan
Robert Kiernan falleció en 2014, y su hijo, Sean, heredó el coche junto con la responsabilidad de mantener el secreto familiar. Sean, un entusiasta de los coches como su padre, se encontraba en una encrucijada emocional, sin saber qué hacer con la reliquia verde que descansaba en su garaje. El destino, sin embargo, tenía un plan.
En diciembre de 2015, ocurrió lo que solo puede describirse como una coincidencia cósmica. Mientras viajaba en coche con su jefe, Casey Wallace, este le preguntó por los coches que había heredado. Sean mencionó un Porsche y un "Mustang GT fastback del 68, color verde". La descripción hizo saltar las alarmas de Wallace, quien exclamó: "Suena como el Mustang de Bullitt". Lo que Sean no sabía era que Wallace, en su tiempo libre, era productor de cine y estaba intentando financiar una película sobre dos jóvenes que descubrían el Mustang de Bullitt perdido en un granero. El guion era de su socio, Ken Horstmann. Cuando Sean, atónito, le reveló que el coche del que hablaban estaba en su garaje, se selló un pacto. Decidieron que era el momento de contar la historia, honrar la memoria de Robert Kiernan y devolverle el coche al mundo.
El Camino Hacia la Revelación
El primer paso era la validación. Necesitaban una prueba irrefutable de la autenticidad del vehículo. A través de contactos, llegaron a Kevin Marti, la máxima autoridad en la verificación de vehículos Ford clásicos gracias a su acceso exclusivo a las bases de datos de producción de la compañía. Marti examinó el coche en mayo de 2016. Las pruebas eran concluyentes: los soportes de cámara soldados bajo los balancines, las modificaciones específicas del motor y, por supuesto, el VIN que coincidía. El coche era genuino.
Con la autenticación en la mano, el siguiente paso fue contactar a Ford. La compañía se estaba preparando para lanzar una nueva edición tributo del Mustang Bullitt para 2019, coincidiendo con el 50 aniversario de la película. La idea de revelar el coche original junto al nuevo modelo era perfecta. Mike Berardi, un alto ejecutivo de Ford y un gran coleccionista de Mustang, se convirtió en el campeón del proyecto dentro de la empresa, coordinando a los equipos de ingeniería y comunicación bajo un estricto acuerdo de confidencialidad. El coche fue transportado en secreto a las instalaciones de Ford en Dearborn, Michigan, donde fue escondido en el mismo estudio de diseño donde se desarrolló el Ford GT. El mundo del motor no sabía la bomba que estaba a punto de estallar.
El Regreso Triunfal y la Venta Récord
El 14 de enero de 2018, en el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica en Detroit, Ford presentó el nuevo Mustang Bullitt 2019. Cuando la presentación parecía haber terminado, una figura familiar y maltratada emergió de las sombras. Allí estaba, el Mustang de 1968, sin restaurar, con su pintura desgastada, sus abolladuras y su pátina de décadas. Era perfectamente imperfecto. El coche original. Al volante iba Sean Kiernan, y a su lado, en el escenario, estaba Molly McQueen, nieta de Steve. La multitud de periodistas y aficionados enloqueció. El misterio había terminado.

Tras un par de años de gira por eventos y museos de todo el mundo, Sean Kiernan tomó la decisión de vender el coche. El 10 de enero de 2020, en la subasta de Mecum en Kissimmee, Florida, el Mustang de Bullitt cruzó el bloque. La puja fue frenética, y cuando el martillo cayó, el precio final fue asombroso: 3,74 millones de dólares (3,4 millones de dólares de martillo más la prima del comprador). Se convirtió en el Ford Mustang más caro jamás vendido en una subasta, un récord absoluto que demostraba el poder de su historia.
Comparativa: Mustang GT 1968 vs. El Mustang "Bullitt"
| Característica | Mustang GT 1968 Estándar | El Mustang de "Bullitt" |
|---|---|---|
| Color | Highland Green (opcional) | Highland Green (original) |
| Motor | V8 390 cu in (opcional) | V8 390 cu in (modificado para la película) |
| Modificaciones | Ninguna de fábrica | Emblemas eliminados, soportes de cámara, escape customizado |
| Propietario Famoso | Variable | Conducido y codiciado por Steve McQueen |
| Valor de Colección | Aprox. $40,000 - $80,000 (dependiendo del estado) | Vendido por $3,740,000 |
Preguntas Frecuentes sobre el Mustang de Bullitt
¿Qué modelo exacto de Mustang se usó en Bullitt?
Se utilizaron dos Ford Mustang GT fastback de 1968, ambos en color Highland Green y con el motor V8 de 390 pulgadas cúbicas. El coche que sobrevivió y fue vendido es el coche "héroe", con el VIN 8R02S125559.
¿Cuánto se pagó por el Mustang de Bullitt en la subasta?
El coche se vendió por un precio final de 3,74 millones de dólares en la subasta de Mecum el 10 de enero de 2020, estableciendo un récord mundial para cualquier Ford Mustang.
¿Steve McQueen realmente condujo el coche en la película?
Sí. Steve McQueen, un consumado piloto, realizó gran parte de la conducción en las escenas de persecución, especialmente en los primeros planos y las secuencias dentro del coche. Esta conexión directa con el actor es una de las principales razones de su valor y estatus de leyenda.
¿Por qué el coche no fue restaurado antes de venderse?
La familia Kiernan, y posteriormente Sean, decidieron conscientemente no restaurarlo. Su estado original, con las abolladuras, la pátina y las modificaciones de la película, es una cápsula del tiempo. Es un testimonio tangible de su historia, y restaurarlo habría borrado esa autenticidad, disminuyendo probablemente su valor histórico y monetario.
¿Qué pasó con el otro Mustang usado en la película?
El segundo coche, el de las acrobacias (VIN 8R02S125558), que se creía destruido, fue descubierto en un desguace en Baja California, México, en 2017. Estaba en muy mal estado, repintado de blanco y sin su motor original. Actualmente se encuentra en proceso de una restauración completa por parte de su nuevo propietario en California.
La saga del Mustang de Bullitt es mucho más que la historia de un coche. Es un relato sobre la familia, el destino y la preservación de un icono. Desde las calles de San Francisco hasta un garaje de Nueva Jersey, y desde allí a los escenarios más importantes del mundo automotriz, este Mustang ha completado un viaje extraordinario. No es solo una pieza de maquinaria; es un pedazo de la historia del cine y del automovilismo, un coche que encarna el espíritu rebelde de Steve McQueen y que, finalmente, ha recibido el reconocimiento que merecía.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Mustang de Bullitt: La leyenda revelada puedes visitar la categoría Automovilismo.
