25/10/2018
En la turbulenta y excesiva década de los 80, la Fórmula 1 vivía su era más salvaje: la era de los motores turbo. Potencias desorbitadas, coches indomables y una fiabilidad que pendía de un hilo eran la norma. En este escenario de titanes como McLaren, Ferrari y Williams, una marca legendaria, Alfa Romeo, buscaba recuperar su gloria pasada. Sin embargo, su creación para la temporada 1985, el Alfa Romeo 185T, no pasaría a la historia por sus victorias, sino por ser catalogado por uno de sus propios pilotos, el experimentado Riccardo Patrese, como "el peor coche que he conducido". Fue un monoplaza que encapsuló la frustración, el peligro y el fracaso de un proyecto que prometía mucho y entregó nada.

Un Contexto de Potencia y Caos
Para entender el desastre del 185T, primero hay que entender la Fórmula 1 de 1985. Los motores turbo de 1.5 litros eran capaces de generar más de 1000 caballos de fuerza en clasificación. Eran auténticas bestias que exigían un chasis a la altura para poder domar tanta potencia. La aerodinámica se volvía cada vez más crucial y la gestión del combustible en carrera era un arte. En este competitivo ecosistema, el equipo Alfa Romeo, gestionado por la estructura de Euroracing, necesitaba dar un paso adelante significativo respecto a su predecesor, el 184T, para poder competir con los equipos de punta.
El Corazón del Problema: El Motor V8 Turbo 890T
El núcleo de cualquier coche de F1 es su motor, y en el caso del 185T, era una fuente constante de problemas. El monoplaza estaba propulsado por el motor de la casa, el Alfa Romeo 890T. Se trataba de un V8 biturbo de 1.5 litros que, sobre el papel, no sonaba mal. Se estimaba que producía alrededor de 780 caballos de fuerza a 10,200 rpm en configuración de carrera. Si bien esta cifra era respetable, estaba por debajo de los motores de Honda, BMW o TAG-Porsche, pero el principal problema no era su potencia máxima, sino su entrega y su fiabilidad.
El motor era conocido por su terrible respuesta del acelerador, un consumo de combustible desmesurado y una tendencia alarmante a romperse. Los pilotos, Riccardo Patrese y Eddie Cheever, luchaban constantemente con un coche impredecible. La potencia llegaba de forma brusca y tardía, haciendo que el control del monoplaza en curvas lentas fuera una pesadilla. Esta falta de progresividad, combinada con un chasis deficiente, convertía al 185T en un coche no solo lento, sino también peligroso.
Un Chasis que no Estaba a la Altura
Diseñado por Mario Tollentino y John Gentry, el chasis del 185T fue un completo fracaso. No lograba generar la carga aerodinámica necesaria para ser competitivo en las curvas y su equilibrio era inexistente. Los pilotos se quejaban de que el coche era impredecible, con un comportamiento que cambiaba de una vuelta a otra sin motivo aparente. La combinación de un chasis deficiente y un motor poco fiable y difícil de manejar fue la receta para el desastre. A mitad de temporada, la situación era tan crítica que el equipo decidió abandonar el 185T y volver a utilizar una versión modificada del coche del año anterior, el 184T, rebautizado como 184TB. Esta decisión, inédita y humillante, subrayaba la magnitud del fracaso del proyecto 185T.
Crónica de una Temporada para el Olvido
La temporada 1985 fue una agonía para el equipo Alfa Romeo. Carrera tras carrera, los abandonos se acumulaban, ya fuera por fallos mecánicos o por accidentes derivados de la inconducibilidad del coche.
El momento más tristemente célebre del 185T ocurrió en el Gran Premio de Mónaco. Durante la vuelta 16, Nelson Piquet, con su Brabham-BMW, intentó adelantar a Riccardo Patrese en la recta principal. Patrese, conocido por ser un defensor férreo de su posición, se movió para cerrar la puerta, lo que provocó un contacto que envió a Piquet violentamente contra las barreras. El impacto fue brutal, resultando en una lluvia de chispas, llamas y restos de fibra de carbono que quedaron esparcidos por la pista. Afortunadamente, ambos pilotos salieron ilesos, pero el accidente fue una viva imagen de la frustración y la peligrosidad que rodeaba al coche italiano. Irónicamente, fue en ese mismo Gran Premio donde el 185T logró su mejor resultado en clasificación, con Eddie Cheever partiendo desde una sorprendente cuarta posición, demostrando que en una vuelta rápida, y con las manos del talentoso estadounidense, el coche tenía un destello de potencial que nunca pudo materializar en carrera.
Resumen de Resultados del Alfa Romeo 185T en 1985
El equipo no consiguió sumar ni un solo punto en toda la temporada, un resultado catastrófico para una marca con la historia de Alfa Romeo.
| Piloto | Grandes Premios Disputados con el 185T | Puntos | Mejor Resultado en Carrera | Abandonos |
|---|---|---|---|---|
| Riccardo Patrese | 8 | 0 | 9º (GP de Gran Bretaña)* | 7 |
| Eddie Cheever | 8 | 0 | 9º (GP de Canadá)* | 6 |
*Nota: Los mejores resultados de ambos pilotos (9º puesto) se lograron con el chasis 184TB, no con el 185T.
El Adiós de Alfa Romeo y el Motor que Nunca Fue
El desastroso rendimiento del 185T fue la gota que colmó el vaso para Fiat, la empresa matriz de Alfa Romeo. A finales de 1985, anunciaron su retirada de la Fórmula 1 como equipo oficial. El proyecto había sido un pozo sin fondo de dinero y un generador de mala publicidad. La marca continuaría como motorista durante un par de años más, pero el sueño de un equipo de fábrica ganador se había desvanecido.
Curiosamente, Alfa Romeo tenía en desarrollo un motor que podría haber cambiado su suerte: el 415T. Era un motor de 4 cilindros en línea, más en la línea de los exitosos BMW y Hart, que prometía unos 850 caballos de fuerza. Sin embargo, su desarrollo se detuvo con la retirada del equipo. Hubo un breve intento de revivirlo en 1987 para motorizar al equipo francés Ligier, pero después de que el piloto René Arnoux hiciera comentarios muy desfavorables sobre su rendimiento, Fiat canceló el acuerdo antes de que el motor llegara a competir.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Alfa Romeo 185T
¿Por qué el Alfa Romeo 185T es considerado uno de los peores coches de F1?
Se le considera así por la combinación de un chasis con un diseño aerodinámico y mecánico muy deficiente, y un motor V8 turbo (890T) que era poco fiable, muy sediento de combustible y con una entrega de potencia muy brusca y difícil de gestionar. La suma de estos factores lo hacía lento, impredecible y peligroso.
¿Logró el Alfa Romeo 185T algún punto en la temporada 1985?
No. El equipo Alfa Romeo no consiguió sumar ni un solo punto en toda la temporada 1985, ni con el chasis 185T ni con la versión actualizada del coche de 1984 que utilizaron en la segunda mitad del año.
¿Quiénes fueron los pilotos del Alfa Romeo 185T?
Los pilotos fueron el italiano Riccardo Patrese y el estadounidense Eddie Cheever, ambos pilotos experimentados que sufrieron enormemente con la falta de competitividad y fiabilidad del monoplaza.
¿Qué pasó con el equipo Alfa Romeo después de 1985?
El equipo oficial, gestionado por Euroracing, se disolvió al final de la temporada 1985. Alfa Romeo se retiró como constructor de la Fórmula 1 y no regresaría con un rol prominente hasta su asociación con Sauber muchas décadas después.
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