06/02/2019
En la historia del automovilismo argentino, pocos nombres resuenan con la misma fuerza y nostalgia que el Dodge GTX. Este vehículo no fue simplemente un auto más en la línea de producción; fue la materialización del sueño del muscle car americano adaptado al gusto y a las rutas de Argentina. Y en el centro de esta leyenda, latiendo con un ritmo inconfundible, se encuentra su motor: un V8 que definió a una generación y que, aún hoy, eriza la piel de los aficionados. Hablar de la Dodge GTX es, inevitablemente, hablar de su motor, el verdadero protagonista de su historia.

A finales de la década de 1960 y principios de los 70, la industria automotriz argentina vivía una época dorada de rivalidad. Ford con el Falcon y el Fairlane, Chevrolet con el Chevy, y Chrysler con su línea Dodge, competían no solo en los concesionarios, sino también, y con mucha más pasión, en las pistas del Turismo Carretera. En este contexto, Chrysler-Fevre Argentina S.A. decidió dar un golpe sobre la mesa. Mientras que los modelos base de la línea (Polara, Coronado) se ofrecían con el confiable motor Slant-Six de 6 cilindros, la marca sabía que para competir en la cima necesitaba algo más. Necesitaba fuerza bruta, necesitaba un V8.

Anatomía de una Bestia: El Motor V8 de 318 Pulgadas Cúbicas
El motor que equipó a la Dodge GTX es una pieza de ingeniería legendaria, conocido internamente en la familia Chrysler como el motor LA 318. Se trata de un V8 "small block" (bloque pequeño) cuya cilindrada de 318 pulgadas cúbicas equivale a 5.210 centímetros cúbicos. Este propulsor no era una novedad en el mundo, ya que era ampliamente utilizado por el grupo Chrysler en Estados Unidos, pero su llegada a la producción en serie en Argentina fue un acontecimiento mayúsculo.
Construido para durar, tanto el bloque como las tapas de cilindro estaban fabricados en fundición de hierro, lo que le confería una robustez excepcional. Su diseño era relativamente sencillo pero tremendamente efectivo: dos válvulas por cilindro accionadas por un único árbol de levas central mediante varillas y balancines. Este diseño, aunque simple, era la clave de su fiabilidad y de su enorme potencial para ser modificado, un aspecto que sería crucial para su éxito en la competición.
El sonido característico de este motor es parte de su mística. Ese "borboteo" grave y profundo al ralentí, que se transforma en un rugido atronador al pisar el acelerador, es la banda sonora de una época y el sello inconfundible del corazón de la GTX.
Las Dos Caras de la Potencia: 212 vs. 230 HP
Una de las preguntas más recurrentes sobre el motor de la Dodge GTX se refiere a sus variantes de potencia. Chrysler ofreció dos configuraciones principales que, aunque partían de la misma base mecánica, presentaban diferencias clave en su alimentación, lo que resultaba en rendimientos distintos.
- La versión de 212 HP: Era la configuración estándar para el V8. Estaba alimentada por un carburador Carter BBD de doble boca (dos gargantas). Entregaba sus 212 caballos de fuerza a 4.400 rpm y un torque impresionante de 41.8 kgm a solo 2.600 rpm. Esta cifra de torque a bajas vueltas era la responsable de la sensación de empuje contundente desde el arranque, una característica clásica de los V8 americanos.
- La versión de 230 HP: Esta era la opción más deseada y la que consolidó a la GTX como el muscle car definitivo de la época. La diferencia principal radicaba en la sustitución del carburador por un Holley RX-7218-A de cuatro bocas. Este cambio, junto a un ligero aumento en la relación de compresión, permitía que el motor "respirara" mejor a altas revoluciones, elevando la potencia a 230 HP a 4.800 rpm. Aunque el aumento de torque no era tan drástico, la entrega de potencia en la parte alta del cuentavueltas era notablemente más agresiva.
Tabla Comparativa de Motorizaciones V8 de la Dodge GTX
| Característica | Dodge GTX V8 (Estándar) | Dodge GTX V8 (Potenciado) |
|---|---|---|
| Cilindrada | 318 pulg³ (5.210 cm³) | 318 pulg³ (5.210 cm³) |
| Potencia Máxima | 212 HP @ 4.400 rpm | 230 HP @ 4.800 rpm |
| Torque Máximo | 41.8 kgm @ 2.600 rpm | 43.5 kgm @ 2.800 rpm |
| Alimentación | Carburador Carter BBD 2 bocas | Carburador Holley RX-7218-A 4 bocas |
| Relación de Compresión | 8.5:1 | 8.8:1 |
El Legado Inmortal en el Turismo Carretera
Si el motor V8 318 convirtió a la Dodge GTX en una leyenda de las calles, su desempeño en el Turismo Carretera la elevó a la categoría de mito. La robustez y el potencial de preparación de este motor lo convirtieron en el arma elegida por muchos de los mejores preparadores y pilotos de la época. En las pistas, estos motores eran llevados al límite, superando con creces los 300 HP gracias a modificaciones en levas, tapas de cilindro, sistemas de escape y múltiples de admisión.
La Dodge GTX, impulsada por este V8, se convirtió en una fuerza dominante en el TC durante los años 70 y 80, logrando campeonatos y victorias memorables. Pilotos como los hermanos Aventín, Roberto Mouras y Oscar Castellano, entre otros, llevaron al V8 de Dodge a lo más alto del automovilismo nacional, forjando un legado que perdura hasta el día de hoy. De hecho, la base de este motor, aunque con tecnología moderna, siguió compitiendo en la categoría durante décadas, una prueba irrefutable de la excelencia de su diseño original.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué motor tiene la Dodge GTX?
La Dodge GTX fabricada en Argentina está equipada con un motor V8 Chrysler LA de 318 pulgadas cúbicas, lo que equivale a 5.2 litros de cilindrada.
¿Cuántos caballos de fuerza tenía el V8 de la GTX?
Existieron dos versiones principales. La estándar, con carburador de dos bocas, que entregaba 212 HP, y una versión más potente con carburador de cuatro bocas que alcanzaba los 230 HP.
¿El motor de la GTX es el mismo que el del Dodge Charger americano?
Sí, pertenece a la misma familia de motores "LA" de Chrysler que equipó a numerosos modelos en Estados Unidos, incluyendo variantes del Charger, Challenger y Coronet. Sin embargo, la versión argentina tenía especificaciones y componentes adaptados a la producción y condiciones locales.
¿Qué tipo de combustible utilizaba el motor V8 318?
Dada su relación de compresión relativamente baja para la época (entre 8.5:1 y 8.8:1), estaba diseñado para funcionar con nafta súper, el combustible de mayor octanaje disponible comercialmente en ese momento en Argentina.
¿Por qué es tan icónico este motor en Argentina?
Su iconicidad se debe a una combinación de factores: fue uno de los pocos motores V8 de producción masiva en el país, definió al muscle car argentino por excelencia, su sonido es inconfundible y, sobre todo, su abrumador éxito en el Turismo Carretera lo grabó a fuego en la memoria colectiva de los aficionados al automovilismo.
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