19/05/2019
La temporada de 1985 de la Fórmula 1 no fue una más en el calendario; fue el escenario donde se forjó una leyenda. Después de quedarse a las puertas de la gloria en 1984 por tan solo medio punto frente a su compañero Niki Lauda, el francés Alain Prost estaba decidido a que la historia no se repitiera. A los 30 años, al volante de un dominante McLaren-TAG, el piloto conocido como "El Profesor" aplicó una mezcla magistral de velocidad, inteligencia y consistencia para finalmente grabar su nombre en el trofeo más codiciado del automovilismo: el Campeonato Mundial de Pilotos. Fue la 36ª edición del campeonato, un año de transición, de despedidas ilustres y del surgimiento de nuevas estrellas que definirían la siguiente década de la máxima categoría.

Los Protagonistas de una Temporada Vibrante
El campeonato de 1985 estuvo marcado por una lucha intensa entre pilotos y equipos que representaban diferentes filosofías y anhelos. En el centro de todo estaba la batalla entre la consistencia de Prost y el corazón de Ferrari.

Alain Prost y el Dominio de McLaren
Prost ya era uno de los pilotos más laureados de la parrilla, con 21 victorias en su haber, pero el título mundial se le resistía. En 1985, su enfoque fue casi quirúrgico. Sabía que no siempre necesitaba ser el más rápido, especialmente en clasificación, pero sí el más efectivo en carrera. El chasis del McLaren MP4/2B, combinado con la potencia y fiabilidad del motor TAG-Porsche, le proporcionó la herramienta perfecta. Mientras su compañero, el campeón saliente Niki Lauda, sufría una temporada plagada de problemas mecánicos y lesiones que lo llevaron a terminar solo tres carreras, Prost sumaba puntos de forma implacable.
Michele Alboreto: El Sueño de Ferrari
La Scuderia Ferrari depositó todas sus esperanzas en el italiano Michele Alboreto. Con el Ferrari 156/85, Alboreto se posicionó como el único rival capaz de hacer frente a Prost y a la maquinaria de McLaren. Su talento y la pasión de los tifosi lo impulsaron, manteniéndolo en la contienda por el título durante gran parte del año. Sin embargo, la fiabilidad del monoplaza italiano flaqueó en la recta final de la temporada, abriendo la puerta para que Prost sentenciara el campeonato antes de la última carrera.
Nuevas Caras y Despedidas
Mientras Prost y Alboreto luchaban por la corona, un joven brasileño llamado Ayrton Senna, en su primera temporada con Lotus, deslumbraba al mundo con su velocidad pura, consiguiendo múltiples poles y demostrando que era un futuro campeón en ciernes. La temporada también vio el debut de nuevas escuderías que se convertirían en parte de la historia de la F1, como Minardi y Zakspeed, además del equipo Haas. Por otro lado, fue el año del adiós para una leyenda como Niki Lauda, quien colgó el casco definitivamente al final de la temporada.
Brands Hatch: El Día de la Coronación
El 6 de octubre de 1985, el Gran Premio de Europa en el mítico circuito de Brands Hatch fue el escenario elegido por el destino para la consagración de Alain Prost. Llegaba a la cita con una ventaja de 16 puntos sobre Alboreto, necesitando solo un quinto puesto para asegurarse matemáticamente el título.
Una Carrera Llena de Obstáculos
El fin de semana no empezó de la mejor manera para el francés. En clasificación, mientras Senna lograba su sexta pole de la temporada, Prost solo pudo ser sexto, a más de dos segundos. Alboreto, por su parte, partía desde una lejana 15ª posición, lo que complicaba enormemente sus aspiraciones. La salida fue aún peor para Prost: para evitar al Williams de Keke Rosberg, que arrancó lentamente, tuvo que poner dos ruedas en la hierba, cayendo hasta la 14ª posición. Parecía que la celebración tendría que esperar.
La Remontada del Profesor y el Adiós de Alboreto
Pero Prost no se rindió. Con una conducción metódica y precisa, comenzó a escalar posiciones. En solo nueve vueltas, ya estaba de nuevo en la zona de puntos. La suerte, que tantas veces le había sido esquiva, se puso de su lado. Un incidente en la cabeza de carrera entre Senna y Rosberg (golpeado por Piquet) alteró el orden. Poco después, el golpe de gracia para el campeonato llegó: en la vuelta 13, el turbo del Ferrari de Alboreto estalló en una espectacular bola de fuego, obligándolo a abandonar. El título estaba al alcance de la mano de Prost.

A partir de ese momento, Prost solo tenía que gestionar la carrera. Vio cómo otros rivales como Marc Surer y Jacques Laffite también abandonaban por problemas mecánicos. Finalmente, cruzó la meta en cuarta posición, más que suficiente para proclamarse, por primera vez, Campeón del Mundo de Fórmula 1.
"Recuerdo que, detrás de mi visor, mis ojos estaban empañados. Era la señal de una alegría profunda e intensa que quería sentir primero para mí solo, antes de pensar en mis seres queridos y en todos los que me ayudaron", escribiría Prost años más tarde en su biografía.
El Legado de 1985 y la Búsqueda de Nuevos Talentos
Ese título no solo fue el primero para Prost, sino el inicio de una era. Ganaría tres campeonatos más, convirtiéndose en uno de los pilotos más grandes de todos los tiempos. Su éxito en 1985 también consolidó a McLaren como una superpotencia y, curiosamente, precipitó la retirada de Niki Lauda. El propio austriaco admitiría más tarde: "Odiaba tenerlo como compañero. Tenía este coche perfecto, y entonces llega este pesado francés y me destroza. Si no hubiera aparecido, habría seguido algunos años más".
Esa capacidad de McLaren para identificar y potenciar a los campeones del futuro sigue vigente. Décadas después, el equipo de Woking continúa buscando al próximo Prost o Senna, nutriendo su Programa de Desarrollo de Pilotos con las promesas más brillantes del automovilismo.
Un Paralelismo Moderno: Leonardo Fornaroli
Un caso fascinante y reciente es el del italiano Leonardo Fornaroli. Su trayectoria es un ejemplo de constancia y evolución. En 2024, logró la hazaña de ganar el campeonato de Fórmula 3 sin conseguir una sola victoria en carrera, basando su éxito en una regularidad asombrosa para puntuar constantemente. Lejos de ser un hecho aislado, demostró su valía al año siguiente. Dando el salto a la Fórmula 2 con el equipo Invicta, Fornaroli no solo mantuvo su consistencia, sino que le añadió la velocidad para ganar. Con victorias en las carreras sprint de Silverstone y Spa, y un triunfo en la carrera principal de Hungría, se convirtió en un candidato al título.
Se proclamó campeón de Fórmula 2 de forma consecutiva a su título de F3, uniéndose a una lista exclusiva de pilotos. El momento de su coronación fue pura emoción: tras cruzar la meta en segunda posición, pidió perdón por radio al no haber ganado, a lo que su ingeniero respondió: "por cierto, eres campeón", desatando las lágrimas del joven piloto.

Este éxito no pasó desapercibido. McLaren ha confirmado la incorporación de Fornaroli a su programa de desarrollo, junto a otros talentos como Richard Verschoor y el joven español Christian Costoya. Es el ciclo del motorsport: un equipo que vio a Prost alcanzar la gloria en 1985, ahora apuesta por los campeones del mañana.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quién ganó el campeonato de pilotos de F1 en 1985?
El francés Alain Prost ganó su primer Campeonato Mundial de Pilotos de Fórmula 1 en 1985.
¿Qué equipo ganó el campeonato de constructores de F1 en 1985?
El equipo Marlboro McLaren International, con motores TAG-Porsche, se alzó con el Campeonato Mundial de Constructores.
¿En qué carrera se coronó campeón Alain Prost en 1985?
Alain Prost se aseguró el título en el Gran Premio de Europa, disputado en el circuito de Brands Hatch, a falta de dos carreras para el final de la temporada.
¿Quién fue el principal rival de Prost por el título en 1985?
Su principal y único rival en la lucha por el campeonato fue el piloto italiano Michele Alboreto, de la Scuderia Ferrari.
¿Qué nuevos equipos debutaron en la Fórmula 1 en 1985?
La temporada 1985 vio el debut de tres nuevas escuderías en la parrilla: Minardi, Zakspeed y Haas (Team Haas Lola).
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