¿Dónde está el museo Petersen?

Museo del Automóvil: El Legado de un Apasionado

24/11/2023

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La historia del automóvil es, en esencia, un espejo de la evolución de la sociedad moderna. Cada curva en el diseño de una carrocería, cada avance en la ingeniería de un motor, nos cuenta una historia sobre la economía, la política y las aspiraciones de una época. En un siglo, pasamos de rudimentarios vehículos a vapor a máquinas de alta velocidad que definieron la cultura, el urbanismo y el consumo. En el corazón de la Ciudad de México, en la delegación de Coyoacán, existe un lugar que encapsula esta vertiginosa crónica sobre cuatro ruedas: el Museo del Automóvil Antiguo, un santuario nacido de la pasión de un solo hombre.

Índice de Contenido

El Sueño del "Hombre-Automóvil" de México

Toda gran colección tiene un origen, y la de este museo está indisolublemente ligada a la figura de Arturo Pérez Gutiérrez. Conocido afectuosamente como el “Hombre-Automóvil” de México, su vida fue una constante declaración de amor al mundo del motor. Su idilio comenzó en la década de los 50, cuando se embarcó en la meticulosa restauración de su primer auto, un Ford de 1924. Aquella experiencia fue la semilla de un sueño mucho más grande: crear un espacio donde su creciente colección pudiera ser admirada por todos los aficionados.

¿Dónde está el museo del automóvil?
División del Norte 3572 esquina Nezahualpilli Coyoacán al sur de la Ciudad de México, México. El museo comenzó en mayo de 1989 y cerró en diciembre de 2021.

En 1991, ese sueño se materializó. Inspirado en el prestigioso Museo Nacional del Automóvil de Mulhouse, en Alsacia, Francia, y con la ayuda del Arquitecto Aguinaga, Pérez Gutiérrez fundó el Museo del Automóvil Antiguo. Logró transformar un espacio de 4,000 metros cuadrados en un verdadero hangar del tiempo, un rompecabezas perfectamente ensamblado para albergar más de 120 vehículos que narran la historia del siglo XX. Aunque Arturo Pérez Gutiérrez falleció en 2011, su herencia invaluable perdura, consolidando al museo como un referente indispensable para cualquier amante de los coches clásicos.

Un Hangar Lleno de Tesoros Vivos

Cruzar las puertas del museo es como entrar en una cápsula del tiempo. El aire huele a historia, a metal pulido y a la gasolina de antaño. Entre un descapotable de líneas elegantes y un imponente Rolls Royce, no es raro encontrar a un miembro del personal puliendo con esmero la piel de acero de estas leyendas. Pero su labor va más allá de mantener el brillo; ellos son los guardianes del alma de estas máquinas. Periódicamente, hacen rugir sus motores, asegurándose de que el corazón de cada auto siga latiendo, que estén siempre en plena forma, listos para contar su historia no solo con su presencia, sino también con su sonido característico. Estos cuidadores conocen cada vehículo íntimamente, sus peculiaridades y su carácter, forjando una relación que trasciende la de un simple mecánico; son los confidentes de estas amantes motorizadas.

Joyas Únicas y Reliquias Centenarias

La colección es un deslumbrante recorrido cronológico que abarca más de cien años de innovación automotriz. Aquí conviven modelos impulsados por vapor, gasolina y diésel, procedentes de Estados Unidos, la vieja Europa y, por supuesto, México. Desde el vehículo más antiguo de la colección, un frágil pero encantador Oldsmobile de 1904, hasta iconos populares como el Mini Cooper, cada pieza tiene un lugar especial.

Entre las joyas de la corona se encuentran ejemplares que son, literalmente, únicos en el mundo. El Packard Dietrich Phaeton Super 8 de 1936 y el Rolls Royce “Brewster” Phantom 1 de 1926 son los únicos supervivientes de su especie a nivel global, testimonios de una era de lujo y artesanía sin parangón. La diversidad tecnológica también es protagonista:

  • Stanley Steamer de 1920: Un fascinante ejemplo de la era de los motores a vapor, una tecnología que compitió ferozmente con la gasolina en los albores del automovilismo.
  • Franklin de 1919: Una rareza de la ingeniería, cuyo motor se refrigeraba por aire en lugar de agua, una solución audaz para su tiempo.
  • Vocho: El emblemático escarabajo de Volkswagen está presente en múltiples versiones, incluyendo una impresionante filigrana de alambre que deja boquiabiertos a los visitantes, una verdadera obra de arte que desnuda la icónica silueta del auto del pueblo.

Los Autos de las Estrellas y Leyendas del Asfalto

Una de las secciones más cautivadoras del museo es la que alberga vehículos que pertenecieron a celebridades o que tuvieron un papel estelar en la historia y el cine. Estos autos no son solo máquinas, son reliquias que transportaron a mitos y fueron testigos de momentos legendarios.

El Marquette de 1930, un modelo que solo se fabricó durante un año, tiene el honor de haber pertenecido al inolvidable cómico mexicano Mario Moreno, Cantinflas. Cerca de él, un Ford 1934 V8 nos recuerda una historia más oscura; era el modelo preferido por los infames ladrones de bancos Bonnie & Clyde, gracias a su potente motor que les permitía escapar de la ley. El cine también tiene su lugar con el imponente Pierce Arrow de 1936, un vehículo que apareció en la icónica película "El Padrino" de 1972.

Hollywood está representado por una de sus más grandes estrellas, John Wayne. El actor era un fanático de los coches, y su Lincoln Continental de 1947 es una de las piezas centrales. Con este descapotable, Wayne viajó a México y paseó a amigos de la talla del director John Ford o la actriz Elizabeth Taylor. Tras su muerte, el vehículo fue adquirido por el museo. Curiosamente, este modelo era el mismo utilizado por presidentes de EE.UU. como Eisenhower, Kennedy y Johnson, lo que le añade una capa extra de relevancia histórica.

La cultura popular mexicana no podía faltar. Un espectacular Jaguar de 1963, capaz de alcanzar los 240 km/h, era el vehículo habitual en las películas de El Santo, el enmascarado de plata y leyenda de la lucha libre mexicana.

Tabla de Coches Famosos

AutomóvilAñoPropietario / Vínculo FamosoDato Curioso
Marquette1930CantinflasEste modelo solo se fabricó durante un año.
Ford V81934Bonnie & Clyde (mismo modelo)Su potente motor V8 lo convirtió en el auto de escape perfecto.
Pierce Arrow1936Película "El Padrino" (1972)Representaba el lujo y el poder de la familia Corleone.
Lincoln Continental1947John WayneTambién fue el modelo de descapotable presidencial de EE.UU.
Jaguar E-Type1963El Santo (películas)Un deportivo que alcanzaba los 240 km/h, símbolo de modernidad.

Planifica tu Visita: Información Práctica

Aunque desde hace años se ha hablado de la posibilidad de trasladar la colección a una sede más grande, el museo permanece en su ubicación original, un lugar que ya es parte de su encanto. Si deseas emprender este viaje al pasado, aquí tienes la información que necesitas (se recomienda verificar los datos, ya que pueden cambiar).

  • Dirección: Avenida División del Norte 3572, esquina Nezahualpilli, Colonia San Pablo Tepetlapa, Delegación Coyoacán, Ciudad de México.
  • Horarios (referencia 2017): Martes a Domingo, de 10:00 a 15:30 horas.
  • Costos (referencia 2017): Entrada general $30 pesos. Estudiantes, maestros, menores de 12 años y adultos mayores con credencial pagan $15 pesos.
  • Visitas Guiadas: Disponibles de martes a viernes a las 13:00 h con un costo extra. Los sábados y domingos, la visita guiada suele ser gratuita con el boleto de entrada.
  • Cómo llegar: En automóvil, se recomienda usar un GPS debido al tráfico y los sentidos de las calles. En transporte público, la ruta más sencilla es tomar el Metro hasta la estación Tasqueña (Línea 2) y de ahí transbordar al Tren Ligero hasta la estación Nezahualpilli.

Preguntas Frecuentes

¿Quién fundó el Museo del Automóvil de la CDMX?
Fue fundado en 1991 por Arturo Pérez Gutiérrez, un apasionado coleccionista conocido como el “Hombre-Automóvil” de México.
¿Cuál es el auto más antiguo del museo?
La pieza más longeva de la colección es un Oldsmobile que data del año 1904.
¿Hay coches únicos en la colección?
Sí, el museo alberga al menos dos ejemplares únicos en el mundo: un Packard Dietrich Phaeton Super 8 de 1936 y un Rolls Royce “Brewster” Phantom 1 de 1926.
¿El museo sigue en la misma ubicación?
Sí, a pesar de los planes de reubicación, el museo continúa en su sede original en la Avenida División del Norte, en Coyoacán.

Visitar el Museo del Automóvil es mucho más que ver coches antiguos. Es rendir homenaje a la visión de un hombre, comprender la evolución de la tecnología y la sociedad, y conectar con las historias, tanto de anónimos como de leyendas, que se vivieron a bordo de estas maravillas mecánicas. Es una parada obligatoria para cualquier aficionado al motor y a la historia.

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