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Le Mans 1937: Triunfo y Tragedia de Bugatti

10/02/2026

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La edición de 1937 de las 24 Horas de Le Mans está grabada en los anales del automovilismo no solo por la gloriosa victoria que devolvió el orgullo a la industria francesa, sino también por ser el escenario de una de las jornadas más oscuras y trágicas de su historia. Fue un evento de contrastes extremos, donde la brillantez de la ingeniería y el talento de los pilotos se vieron ensombrecidos por un accidente catastrófico que detuvo la carrera por primera vez. La victoria del Bugatti Type 57G, apodado "Tank", fue un hito técnico y deportivo, pero la memoria de aquel fin de semana siempre estará ligada al drama que se vivió en la infame sección de Maison Blanche.

Índice de Contenido

Un Nuevo Reglamento para una Nueva Era

El contexto previo a la carrera de 1937 era de una intensa rivalidad y un claro dominio alemán en las competiciones de Grand Prix, con Mercedes-Benz y Auto Union como fuerzas hegemónicas. En respuesta, el Automobile Club de France (ACF) diseñó un nuevo reglamento para sus Grandes Premios, enfocado en coches deportivos, con el objetivo de revitalizar a los fabricantes galos. El Automobile Club de l'Ouest (ACO), organizador de Le Mans, se alineó estrechamente con estas nuevas directrices.

¿Quién ganó la carrera de Le Mans en 1937?
La carrera fue ganada por Jean-Pierre Wimille y Robert Benoist en el equipo Bugatti apoyado por Roger Labric, en uno de los nuevos autos aerodinámicos Type 57G, a un ritmo récord y superando las 2000 millas en la carrera por primera vez.

Las nuevas reglas estipulaban que todos los coches debían ser biplazas y los fabricantes debían declarar una producción mínima de 30 unidades. Se favorecieron los motores atmosféricos con un límite de 4.0 litros, y para limitar aún más el impacto de los sobrealimentadores, la relación de equivalencia de cilindrada se elevó de 1.4 a 1.6. Además, se ajustaron las distancias mínimas requeridas para cada clase, buscando un equilibrio entre rendimiento y fiabilidad, especialmente para los nuevos motores franceses. Este año también fue crucial por la formalización del código de banderas por parte de la AIACR, un sistema que, con banderas rojas, amarillas, azules y la icónica a cuadros, ha perdurado hasta nuestros días y se implementó por primera vez en Le Mans.

La Tragedia Golpea en Maison Blanche

La carrera comenzó con el piloto británico John Cobb, poseedor de récords en Brooklands, dando la salida de honor. Aunque el Lagonda fue el primero en moverse, fue "Raph" en su Talbot quien lideró inicialmente, seguido por Raymond Sommer. Sin embargo, el ritmo de Jean-Pierre Wimille al volante del Bugatti no tardó en imponerse. Tras unas pocas vueltas, ya había batido el récord del circuito y se había colocado en cabeza.

Apenas en la primera hora de competición, el horror se desató. En la rapidísima y temida secuencia de curvas de Maison Blanche, el piloto René Kippeurt perdió el control de su Bugatti a más de 130 km/h. El coche impactó violentamente contra el talud, salió despedido por los aires y el piloto fue eyectado a la pista antes de que el vehículo rodara varias veces. Lo que siguió fue una reacción en cadena devastadora. Pat Fairfield, al volante de su Frazer Nash-BMW, no pudo evitar el amasijo de hierros y chocó de frente. El Delahaye de Trémoulet impactó contra el BMW y voló por los aires. El Talbot de "Raph" se estrelló contra un árbol, y el Riley de Forestier colisionó por detrás. El Aston Martin de Morris-Goodall también se vio involucrado.

La pista quedó sembrada de restos y la carrera se detuvo oficialmente por primera vez en su historia. Las consecuencias fueron terribles: René Kippeurt falleció en el acto. Pat Fairfield fue trasladado de urgencia al hospital, pero sucumbió a sus heridas el domingo por la tarde. Fue una tragedia que marcó un antes y un después en la percepción de la seguridad en el circuito.

El Dominio Implacable del Bugatti "Tank"

Tras la reanudación de la carrera, el caos inicial había dejado a Jean-Pierre Wimille y Robert Benoist con una ventaja de casi una vuelta completa al volante de su Bugatti Type 57G "Tank". A partir de ese momento, su dominio fue absoluto. El coche no solo era rápido, sino que demostró una fiabilidad y una eficiencia de combustible asombrosas. El equipo Bugatti había practicado sus paradas en boxes hasta la perfección, logrando cambiar cuatro neumáticos y repostar en poco más de 100 segundos. Además, su consumo, inferior a 20 litros cada 100 km, les permitió realizar stints mucho más largos que sus rivales. Wimille llegó a completar 38 vueltas antes de su primera parada, una hazaña increíble.

Mientras la noche caía, interrumpida brevemente por una fuerte tormenta, la ventaja del Bugatti líder no hacía más que crecer. A medianoche, ya contaban con tres vueltas de ventaja sobre el Delahaye de Schell y Carrière. La carrera se convirtió en una demostración de consistencia y gestión por parte del equipo francés, que circulaba a un ritmo regular y sin incidentes, mientras la tasa de abandonos diezmaba la parrilla.

Batallas y Desgaste en la Larga Noche

Detrás del líder, la carrera estaba llena de historias de lucha y supervivencia. El Delahaye de Dreyfus, tras problemas iniciales, protagonizó una remontada espectacular durante la noche, recuperando varias vueltas. En la categoría de 2 litros, la batalla fue intensa entre los Frazer Nash-BMW, los Aston Martin y los equipos Adler y Peugeot. Sin embargo, la attrition fue implacable. El BMW de Aldington/Fane se retiró con problemas de encendido, y el Aston Martin de Hertzberger, que había liderado su clase, abandonó por una fuga de aceite.

¿Cuál fue el coche más rápido del mundo en 1937?
En 1937, George Eyston llevó el Thunderbolt a Bonneville y elevó el récord mundial de velocidad en tierra a 312 mph , al año siguiente en un auto mucho mejorado rompió su propio récord nuevamente al establecer un nuevo récord de 345.50 mph, mantuvo el récord durante solo 19 días, cuando Cobb llevó el Railton a 350.2 mph.

El equipo Austin sufrió un destino particularmente cruel, con sus tres coches retirados por el mismo problema: las vibraciones del motor rompían los conductos de aceite de cobre, provocando la pérdida de lubricación y la rotura de los motores. Al amanecer, el segundo Bugatti, el de Labric y Veyron, también tuvo que abandonar por una fisura en el depósito de combustible, dejando al coche de Wimille/Benoist como único representante de la marca en la lucha por la victoria.

Podio Final - 24 Horas de Le Mans 1937

PosiciónPilotosEquipoCocheVueltas
1Jean-Pierre Wimille / Robert BenoistRoger LabricBugatti Type 57G Tank243
2Joseph Paul / Marcel MonginJoseph PaulDelahaye 135CS236
3René Dreyfus / Henri StoffelEcurie BleueDelahaye 135CS231

Un Triunfo Agridulce y un Récord para la Historia

Con una ventaja de 11 vueltas a mediodía del domingo, el equipo Bugatti pudo permitirse el lujo de gestionar su ritmo, a pesar de un pequeño susto cuando Benoist se salió de pista en Arnage y necesitó la ayuda de los espectadores para volver, un acto que los comisarios perdonaron dada la peligrosidad de la ubicación. Finalmente, Jean-Pierre Wimille cruzó la línea de meta para sellar una victoria dominante, con 7 vueltas de ventaja sobre el Delahaye de Paul/Mongin.

El triunfo fue histórico. Era la primera victoria francesa en Le Mans desde 1926, validando la nueva fórmula del ACF. El Bugatti no solo ganó la carrera, sino que también se llevó el Índice de Rendimiento y estableció un nuevo récord de distancia, superando las 2000 millas por primera vez. Sin embargo, la celebración fue contenida. La sombra de las dos muertes pesaba sobre el ambiente, convirtiendo lo que debería haber sido una fiesta del renacimiento del automovilismo francés en un recordatorio sombrío de los peligros inherentes a este deporte. La de 1937 fue, sin duda, una de las ediciones más significativas y conmovedoras de la historia de Le Mans.

Preguntas Frecuentes

¿Quién ganó las 24 Horas de Le Mans en 1937?

La carrera fue ganada por los pilotos franceses Jean-Pierre Wimille y Robert Benoist, al volante de un Bugatti Type 57G "Tank" inscrito por el equipo de Roger Labric.

¿Qué coche ganó en Le Mans 1937?

El coche ganador fue el Bugatti Type 57G, conocido como "Tank" por su carrocería aerodinámica y envolvente. Demostró una velocidad, fiabilidad y eficiencia de combustible superiores.

¿Qué suceso marcó la carrera de 1937?

La carrera estuvo marcada por un trágico accidente múltiple en la sección de Maison Blanche durante la primera hora, que provocó la muerte de los pilotos René Kippeurt y Pat Fairfield y la primera detención de la carrera en su historia.

¿Por qué fue importante esta victoria para Francia?

Fue la primera victoria de un fabricante y pilotos franceses en Le Mans desde 1926. Simbolizó un resurgimiento del automovilismo francés frente al dominio de los equipos alemanes en otras competiciones europeas de la época.

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