16/03/2024
La pregunta sobre quién ganó el Gran Premio de 1959 no tiene una respuesta única, ya que esa temporada del Campeonato Mundial de Fórmula 1 fue una de las más emocionantes y disputadas de la historia, con múltiples ganadores a lo largo del año. Sin embargo, si la pregunta se refiere al campeón de la temporada, el piloto que se alzó con la corona, ese honor recayó en el australiano Jack Brabham. Su victoria no fue solo un triunfo personal, sino el clímax de una revolución técnica que cambió el automovilismo para siempre, protagonizada por el pequeño equipo británico Cooper Car Company.

Un Campeonato Decidido en el Último Aliento
La temporada de 1959 fue un campo de batalla entre tres pilotos excepcionales: Jack Brabham, el británico Stirling Moss y el también británico Tony Brooks. Cada uno representaba una filosofía diferente. Brabham y Moss pilotaban los ágiles y revolucionarios Cooper T51 con motor trasero, mientras que Brooks defendía el honor de la poderosa Scuderia Ferrari y su tradicional 246 F1 con motor delantero. La temporada fue una lucha constante, un vaivén de victorias y reveses que llevó la definición del título hasta la última carrera del año: el Gran Premio de Estados Unidos en el circuito de Sebring.

A esa carrera final llegaban los tres con posibilidades matemáticas de ser campeones. La tensión era palpable. Lo que sucedió en esa carrera se convirtió en una de las anécdotas más legendarias de la Fórmula 1. Jack Brabham lideraba cómodamente, pero en la última vuelta, su coche se quedó sin combustible. En un acto de desesperación y coraje sobrehumano, Brabham se bajó de su monoplaza y comenzó a empujarlo durante los últimos metros hasta cruzar la línea de meta en cuarta posición. Ese esfuerzo le otorgó los puntos necesarios para proclamarse Campeón del Mundo por primera vez. Fue un final de película para una temporada inolvidable.
Los Protagonistas de la Batalla
- Jack Brabham (Cooper-Climax): El australiano, un piloto tan talentoso como ingeniero, fue la punta de lanza del equipo Cooper. Su estilo de conducción consistente y su comprensión mecánica del coche le permitieron maximizar el potencial del innovador diseño de motor trasero.
- Stirling Moss (Cooper-Climax y BRM): Considerado por muchos como el mejor piloto que nunca ganó un campeonato mundial, Moss era la personificación de la velocidad pura. Compitiendo para el equipo privado de Rob Walker, demostró que el Cooper T51 era un coche ganador en las manos adecuadas, logrando victorias cruciales en Portugal e Italia.
- Tony Brooks (Ferrari y Vanwall): Apodado "el dentista de las carreras", Brooks era el principal piloto de Ferrari. Con el potente pero pesado Ferrari 246, luchó valientemente contra los ágiles Cooper, ganando en Francia y Alemania y manteniendo viva la esperanza del equipo de Maranello hasta el final.
La Revolución del Motor Trasero: El Cooper T51
El verdadero protagonista técnico de 1959 fue el Cooper T51. Hasta ese momento, los coches de Gran Premio, como los de Ferrari y Maserati, seguían la configuración clásica de motor delantero. Eran máquinas potentes y robustas, pero también pesadas y con una distribución de peso que comprometía su agilidad en las curvas. John Cooper y su equipo desafiaron esta norma con un diseño radicalmente diferente, inspirado en los coches de Fórmula 3: colocaron el motor Climax de 4 cilindros detrás del piloto.
Esta decisión trajo consigo enormes ventajas:
- Mejor distribución de peso: Al tener el motor en la parte trasera, el coche tenía una tracción superior al salir de las curvas lentas.
- Menor peso total: La ausencia de un largo eje de transmisión hacia las ruedas traseras reducía significativamente el peso.
- Mayor agilidad: El coche era más corto, más ligero y mucho más ágil, lo que le permitía ser más rápido en circuitos revirados.
- Perfil aerodinámico más bajo: Sin el motor al frente, el morro del coche podía ser más bajo y afilado, mejorando la aerodinámica.
La victoria de Brabham y Cooper en 1959 no fue una casualidad; fue la confirmación de que el futuro de la Fórmula 1 estaba en los coches con motor trasero. En pocos años, todos los equipos de la parrilla, incluida la reticente Ferrari, adoptaron esta configuración, que perdura hasta el día de hoy.
Ganadores de Cada Gran Premio en 1959
Para responder de forma completa a la pregunta inicial, es fundamental detallar quién ganó cada una de las carreras que compusieron el campeonato de ese año. La temporada contó con 9 pruebas puntuables.
| Gran Premio | Circuito | Ganador | Equipo |
|---|---|---|---|
| Mónaco | Montecarlo | Jack Brabham | Cooper-Climax |
| 500 Millas de Indianápolis | Indianapolis Motor Speedway | Rodger Ward | Watson-Offenhauser |
| Países Bajos | Zandvoort | Jo Bonnier | BRM |
| Francia | Reims-Gueux | Tony Brooks | Ferrari |
| Gran Bretaña | Aintree | Jack Brabham | Cooper-Climax |
| Alemania | AVUS | Tony Brooks | Ferrari |
| Portugal | Monsanto | Stirling Moss | Cooper-Climax |
| Italia | Monza | Stirling Moss | Cooper-Climax |
| Estados Unidos | Sebring | Bruce McLaren | Cooper-Climax |
Clasificación Final del Campeonato de Pilotos 1959 (Top 5)
| Posición | Piloto | País | Puntos |
|---|---|---|---|
| 1 | Jack Brabham | Australia | 31 (34) |
| 2 | Tony Brooks | Reino Unido | 27 |
| 3 | Stirling Moss | Reino Unido | 25.5 |
| 4 | Phil Hill | Estados Unidos | 20 |
| 5 | Maurice Trintignant | Francia | 19 |
Nota: En esa época, solo contaban para el campeonato los mejores 5 resultados de cada piloto. Los puntos entre paréntesis muestran el total de puntos conseguidos antes de aplicar esta regla.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quién fue el campeón del mundo de F1 en 1959?
El campeón fue el piloto australiano Jack Brabham, conduciendo para el equipo Cooper Car Company.
¿Qué hizo tan especial la victoria de Jack Brabham en 1959?
Fue la primera vez que un piloto ganaba el Campeonato Mundial de Fórmula 1 con un coche de motor trasero. Este triunfo marcó el inicio de una revolución técnica que definió el diseño de los monoplazas modernos.
¿Por qué la Indianápolis 500 formaba parte del campeonato?
Desde 1950 hasta 1960, las 500 Millas de Indianápolis fueron una prueba puntuable para el Campeonato Mundial de F1 en un intento de la FIA por unir el automovilismo europeo y el americano. Sin embargo, en la práctica, los pilotos de F1 rara vez participaban en Indy y viceversa, por lo que sus resultados no solían influir en la lucha por el título.
¿Qué pasó en la última carrera en Sebring?
Jack Brabham se quedó sin combustible en la última vuelta mientras lideraba. Para no abandonar, empujó su coche durante varios cientos de metros hasta la línea de meta, terminando cuarto y asegurando los puntos necesarios para ganar el campeonato mundial.
En conclusión, 1959 no fue solo el año en que Jack Brabham ganó su primer título; fue el año en que el ingenio y la innovación de un pequeño equipo como Cooper derrocaron a los gigantes establecidos. Fue una temporada definida por el talento de pilotos legendarios, la audacia de un nuevo diseño y un final tan dramático que solidificó su lugar en la historia dorada del automovilismo deportivo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Épica Batalla por el Título de F1 de 1959 puedes visitar la categoría Automovilismo.

