20/06/2021
En la era más salvaje y peligrosa del automovilismo, el Grupo B, surgieron leyendas que desafiaban los límites de la ingeniería y el pilotaje. Mientras el mundo occidental admiraba a los Lancia, Audi y Peugeot, tras el Telón de Acero se gestaba un monstruo de la competición, un vehículo que encarnaba la robustez y la determinación soviética: el Lada VFTS. Basado en el modesto sedán Lada 2105, este coche fue transformado en una auténtica bestia de los tramos de rally, convirtiéndose en un ícono del motorsport en Europa del Este y dejando una huella imborrable que perdura hasta nuestros días.

La historia del Lada VFTS no es solo la de un coche de carreras; es la historia de la pasión y el ingenio de un hombre, Stasys Brundza, y su equipo, quienes, con recursos limitados pero una ambición sin fronteras, lograron crear un competidor formidable que se ganó el respeto y la admiración de pilotos y aficionados por igual. Este es el relato de cómo un coche familiar se convirtió en una leyenda de los rallies.

El Origen de una Leyenda: ¿Qué Significa VFTS?
El nombre VFTS puede sonar enigmático, pero su significado revela el corazón de su origen. VFTS son las siglas de Vilniusskaja Fabrika Transportnych Sredstv (en cirílico: Вильнюсская фабрика транспортных средств), que se traduce del ruso como "Fábrica de Vehículos de Vilna". Lo que comenzó como un pequeño taller dentro de la fábrica de reparación de automóviles de Vilna, en Lituania (entonces parte de la Unión Soviética), se transformó rápidamente en un centro de excelencia para la preparación de vehículos de competición.
El alma máter de este proyecto fue el legendario piloto de rally lituano Stasys Brundza. Su visión y experiencia en competición fueron cruciales para convertir el modesto Lada en una máquina de ganar. Bajo su dirección, el taller VFTS se especializó en la producción de versiones de rally y carreras de los vehículos Lada, así como en el desarrollo de motores de alto rendimiento. No era simplemente una modificación; era una completa reingeniería pensada para soportar las condiciones más extremas de los rallies.
Evolución Histórica: Del Taller a la Homologación Mundial
El camino del VFTS fue una constante evolución, marcada por hitos clave que consolidaron su estatus de leyenda.
- Los Inicios (Años 70): La preparación de coches de rally en Vilna comenzó en 1970. El primer modelo notable fue una versión del Lada 1300, cuyo motor fue ampliado a 1600cc y ajustado para producir entre 130 y 150 caballos de fuerza, una cifra impresionante para la época.
- 1978: Se presenta oficialmente el modelo "Lada-1600 Rally", sentando las bases de lo que vendría.
- 1 de Octubre de 1982: Una fecha crucial. El Lada VFTS recibe la homologación de la FIA, lo que le permite competir a nivel internacional bajo las reglas del temido Grupo B. Este fue el momento en que el coche dejó de ser un fenómeno local para convertirse en un contendiente reconocido en la escena mundial.
- 1985-1988: En pleno apogeo del Grupo B, VFTS desarrolló su proyecto más ambicioso: el Lada-2108 EVA Turbo. Este prototipo contaba con un motor central de 1860cc, 16 válvulas y turbocompresor, capaz de generar entre 270 y 300 HP. Sin embargo, la prohibición del Grupo B en 1986 impidió que este vehículo demostrara todo su potencial en competición.
- 1988: La fábrica se independiza por completo y es renombrada como EVA ("Experimental Vilnius Auto-plant").
Tras la abolición del Grupo B, la producción de los VFTS originales cesó, pero su leyenda no hizo más que crecer. El diseño y las soluciones técnicas fueron copiados por innumerables pilotos y equipos privados, especialmente en países como Hungría, donde los Lada VFTS resurgieron en la clase H a finales de los 90 y se convirtieron en un coche de culto. Hoy en día, las réplicas de VFTS siguen siendo extremadamente populares en rallies de clubes y sprints en toda Europa del Este, demostrando una competitividad sorprendente frente a coches mucho más modernos.
Anatomía de una Bestia de Rally
La transformación de un Lada 2105 en un VFTS era un proceso radical. Cada componente era modificado o reemplazado con un único objetivo en mente: máximo rendimiento y durabilidad.
Carrocería y Aerodinámica: Función sobre Forma
La apariencia del Lada VFTS es inconfundible. Sus guardabarros ensanchados de forma angular no eran un mero capricho estético; eran una necesidad para albergar vías más anchas y neumáticos de competición. Esta modificación le otorgaba una postura agresiva y musculosa. Se añadían spoilers para mejorar la estabilidad a altas velocidades, y se priorizaba la funcionalidad por encima de todo, dando como resultado una estética brutal y decidida.
Construcción: La Obsesión por la Ligereza
Uno de los mayores desafíos era reducir el peso del coche de producción. El objetivo era alcanzar una cifra entre 920 y 950 kg. Para lograrlo, se utilizaban materiales ligeros como el plexiglás o el policarbonato en lugar de los cristales originales. La carrocería del Lada 2105, aunque servía de base, era intensamente reforzada para soportar los brutales impactos y torsiones de los tramos de rally. El puente trasero, en particular, era fortificado masivamente para aguantar el abuso constante.
El Corazón de la Máquina: Motor y Transmisión
El motor era la joya de la corona. Partiendo del bloque original de AvtoVAZ, los ingenieros de VFTS, liderados por Zbignevas Kivertas, lo modificaban extensamente para extraer entre 160 y 180 HP, más del doble de los 75 HP del modelo de serie. Este motor de alta eficiencia requería combustible de 100 octanos y su consumo era elevado. El vano motor se simplificaba al máximo, eliminando elementos innecesarios como el filtro de aire de serie para facilitar las reparaciones rápidas en medio de una especial.

La transmisión también era única. Se utilizaba una caja de cambios de dientes rectos (dog-box) que producía el característico y ensordecedor sonido mecánico del VFTS. Esta caja no solo era más robusta, sino que permitía cambios de marcha más rápidos y precisos, aunque a costa de un manejo más rudo.
Interior de Competición
El habitáculo era despojado de todo lujo y confort. En su lugar, se instalaba una jaula antivuelco completa para garantizar la seguridad del piloto y copiloto. Solo se mantenían dos asientos tipo baquet con arneses de 4 puntos. El salpicadero original era reemplazado por un panel simplificado con solo la instrumentación esencial, diseñado para ser funcional y de fácil acceso para reparaciones de emergencia.
Tabla Comparativa: Lada 2105 vs. Lada VFTS
| Característica | Lada 2105 (Estándar) | Lada VFTS |
|---|---|---|
| Potencia (HP) | Aprox. 75 HP | 160 - 180 HP |
| Peso (kg) | Aprox. 1060 kg | 920 - 950 kg |
| Carrocería | Acero estándar | Acero reforzado, aletas ensanchadas, ventanas de plexiglás |
| Frenos | Disco delantero, tambor trasero | Disco delantero, tambor trasero (sistema de serie pero optimizado) |
| Interior | Completo, 5 plazas | Despojado, jaula antivuelco, 2 baquets, arneses |
| Objetivo | Transporte familiar económico | Competición de rally al más alto nivel |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué significa Lada VFTS?
VFTS son las siglas de Vilniusskaja Fabrika Transportnych Sredstv, que significa "Fábrica de Vehículos de Vilna" en ruso. Era la fábrica en Lituania donde se desarrollaban y construían estos coches de rally.
¿Cuántos caballos de fuerza tenía el Lada VFTS?
El Lada VFTS, basado en el 2105, tenía un motor modificado que producía entre 160 y 180 caballos de fuerza, un aumento masivo respecto a los 75 HP del modelo de calle.
¿El Lada VFTS compitió en el Grupo B?
Sí, el coche recibió la homologación de la FIA para competir bajo las reglas del Grupo B en 1982, lo que le permitió participar en eventos del campeonato mundial y europeo.
¿Todavía se usan los Lada VFTS para competir?
Aunque los coches originales son piezas de colección, las réplicas construidas siguiendo las especificaciones del VFTS son extremadamente populares hoy en día en campeonatos nacionales, rallies de clubes y eventos de automovilismo histórico en toda Europa, especialmente en los países del antiguo bloque del Este.
¿Quién fue Stasys Brundza?
Stasys Brundza fue un exitoso piloto de rally lituano y la mente maestra detrás del proyecto VFTS. Su visión y experiencia fueron fundamentales para transformar el Lada en un coche de competición de renombre.
En conclusión, el Lada VFTS es mucho más que un coche de rally. Es un testamento a la pasión, el ingenio y la capacidad de superar las limitaciones. Representa una era dorada del automovilismo en la que la creatividad y la audacia podían convertir un coche modesto en un héroe de los tramos. Su sonido inconfundible, su estética agresiva y su historia de David contra Goliat le han asegurado un lugar permanente en el panteón de las leyendas del motorsport.
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