18/04/2019
En la vibrante década de los 80, una era dorada para el automovilismo donde la potencia y el prestigio definían a las grandes marcas, surgió una creación que desafiaba toda lógica convencional. En un mercado dominado por las robustas y eficientes berlinas alemanas, el Grupo Fiat decidió dar un golpe sobre la mesa, concibiendo un vehículo que combinara la elegancia italiana con la furia de un superdeportivo. El resultado fue una leyenda, un automóvil tan discreto en su apariencia como extraordinario en su mecánica: el Lancia Thema 8.32. Esta no era una berlina ejecutiva cualquiera; era un sedán de lujo con el alma y el rugido de un motor Ferrari V8 latiendo bajo su capó, una obra maestra de la ingeniería que hoy sigue despertando pasiones entre los aficionados.

El Origen de un Proyecto Audaz
A mediados de los años 80, Lancia, con su rica herencia en competición y elegancia, buscaba un buque insignia capaz de competir de tú a tú con los BMW Serie 5 y los Mercedes-Benz de la época. El Lancia Thema, lanzado en 1985, era una base excelente. Diseñado sobre una plataforma compartida con el Alfa Romeo 164 y el Fiat Croma, ofrecía un chasis equilibrado y un interior espacioso y confortable. Sin embargo, sus motorizaciones iniciales, aunque competentes, carecían del carácter y las prestaciones necesarias para plantar cara a los poderosos propulsores germanos. Faltaba una versión que elevara al Thema a un estatus superior, una versión que lo convirtiera en un ícono.

Fue entonces cuando, aprovechando las sinergias dentro del conglomerado del Grupo Fiat, surgió una idea tan brillante como atrevida. ¿Y si se instalaba un motor de la joya de la corona del grupo, Ferrari, en la berlina de Lancia? La propuesta, que podría haber parecido una locura, recibió luz verde. Los ingenieros de Lancia recibieron en sus talleres un regalo inesperado y glorioso: el permiso para utilizar el motor V8 de 2.9 litros que propulsaba a mitos como el Ferrari 308 y el Mondial Quattrovalvole. La misión era adaptar este corazón de pura sangre a la arquitectura de una berlina de tracción delantera, un desafío técnico monumental que daría vida a una de las creaciones más especiales de la historia del automovilismo.
El Corazón de Maranello: Un V8 Bajo el Capó
El nombre del modelo, 8.32, es una declaración de intenciones y una descripción técnica precisa: 8 por el número de cilindros y 32 por el número total de válvulas. Este propulsor Ferrari, con su arquitectura V8 a 90 grados, era una obra de arte mecánica. Sin embargo, su adaptación al chasis del Thema no fue una simple operación de trasplante. Para garantizar la fiabilidad, la manejabilidad y el confort de una berlina de lujo, el motor fue cuidadosamente modificado por los ingenieros de Lancia en colaboración con Ducati.
Se rediseñó el cigüeñal para dotarlo de un orden de encendido más suave y un carácter menos puntiagudo que en los Ferrari. Las válvulas también fueron ajustadas, y el resultado fue una potencia final de 215 CV a 6.750 rpm y un par motor de 285 Nm. Aunque estas cifras eran ligeramente inferiores a las del motor original de Ferrari, eran más que suficientes para catapultar al Thema 8.32 a la élite de las berlinas de altas prestaciones. Lo más importante, sin embargo, era que el motor conservaba su esencia: el inconfundible y melódico sonido V8 de Maranello, un rugido que delataba el secreto que se escondía bajo una carrocería sobria. Abrir el capó del Thema 8.32 era un espectáculo en sí mismo, con los colectores de admisión en rojo brillante y el emblema "Lancia by Ferrari" presidiendo el conjunto.
Prestaciones y Sensaciones al Volante
Con el poder del V8 transmitido a las ruedas delanteras, el Lancia Thema 8.32 se convirtió en uno de los coches de tracción delantera más potentes y rápidos de su tiempo. Las cifras oficiales hablaban por sí solas: una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 6.8 segundos y una velocidad máxima de 240 km/h. Estas eran prestaciones de un auténtico deportivo, empaquetadas en la comodidad de un sedán familiar.
En una época en la que las cajas de cambio automáticas comenzaban a popularizarse en los segmentos de lujo, Lancia tomó una decisión para puristas: el 8.32 solo estaba disponible con una caja de cambios manual de 5 velocidades. Esta elección reforzaba su carácter de "berlina para el conductor", ofreciendo una conexión mecánica y una experiencia de conducción pura y gratificante. A pesar del desafío que suponía gestionar tal cantidad de potencia en el eje delantero, el chasis del Thema, ayudado por una suspensión adaptativa controlada electrónicamente, ofrecía un comportamiento noble y seguro, capaz de devorar kilómetros de autopista con un aplomo impresionante.
Tabla Comparativa de Rivales de la Época
| Modelo | Motor | Potencia (CV) | 0-100 km/h (aprox.) | Tracción |
|---|---|---|---|---|
| Lancia Thema 8.32 | V8 2.9L (Ferrari) | 215 | 6.8 s | Delantera |
| BMW M5 (E28) | 6 en línea 3.5L | 286 | 6.5 s | Trasera |
| Mercedes-Benz 190E 2.3-16 | 4 en línea 2.3L | 185 | 7.5 s | Trasera |
| Saab 9000 Turbo | 4 en línea 2.0L Turbo | 175 | 8.3 s | Delantera |
Lujo Discreto y Exclusividad Italiana
El verdadero encanto del Thema 8.32 residía en su dualidad. Por fuera, era un coche tremendamente discreto. Solo un ojo experto podía diferenciarlo de sus hermanos de gama. Las delgadas líneas amarillas y rojas que recorrían su carrocería, las llantas de aleación de 15 pulgadas con diseño específico y, sobre todo, el alerón trasero retráctil, eran las únicas pistas de su linaje especial. Este alerón, oculto en el portón del maletero, se desplegaba automáticamente al superar los 140 km/h, una solución aerodinámica y estética que le confería una apariencia soberbia.
Sin embargo, al abrir la puerta, toda discreción desaparecía. El interior era un santuario del lujo italiano. El salpicadero estaba revestido de madera de raíz de nogal auténtica, y los asientos, el volante y los paneles de las puertas estaban tapizados a mano por artesanos de la prestigiosa firma Poltrona Frau. La calidad del cuero y el cuidado por el detalle eran sublimes. Además, venía equipado con tecnología de vanguardia para la época, como climatizador automático bizona, asientos calefactados y la mencionada suspensión adaptativa. Era un coche construido sin escatimar en gastos, pensado para ofrecer el máximo confort y exclusividad.
Un Clásico de Culto: El Legado del Thema 8.32
El Lancia Thema 8.32 nunca fue concebido como un superventas. Su elevado precio, que en España ascendía a la considerable cifra de 7 millones y medio de pesetas, lo situaba en un nicho de mercado muy exclusivo. Durante su ciclo de producción, entre 1986 y 1991, se fabricaron aproximadamente 3.500 unidades, lo que lo convierte en una auténtica rareza en la actualidad. Su sucesor, el Lancia Kappa, fue un coche más racional y convencional, que nunca logró alcanzar el carisma y el estatus de culto del 8.32.
Hoy en día, el Thema 8.32 es un clásico muy cotizado y buscado por coleccionistas de todo el mundo. Representa una época en la que las marcas se atrevían a crear coches pasionales y únicos. Su legado puede verse en berlinas modernas de alto rendimiento, como el Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio, que curiosamente, también monta un motor V6 desarrollado en estrecha colaboración con los ingenieros de Ferrari, cerrando un círculo de excelencia y pasión italiana.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué motor tiene exactamente el Lancia Thema 8.32?
El Lancia Thema 8.32 monta un motor V8 de 2.927 cc (Tipo F105L) derivado directamente del que utilizaban los Ferrari 308 y Mondial Quattrovalvole, aunque fue modificado por Lancia para adaptarlo a una berlina de tracción delantera, entregando 215 CV.
¿Por qué se llama 8.32?
El nombre es una referencia directa a las especificaciones de su motor: "8" por el número de cilindros y "32" por el número total de válvulas (cuatro por cilindro).
¿Era el Lancia Thema 8.32 un coche rápido para su época?
Sí, era excepcionalmente rápido. Con un 0 a 100 km/h en 6.8 segundos y una velocidad máxima de 240 km/h, sus prestaciones eran comparables a las de muchos coches deportivos de la época y superaba a la mayoría de las berlinas del mercado.
¿Cuántos Lancia Thema 8.32 se fabricaron?
Su producción fue muy limitada, lo que aumenta su exclusividad. Se estima que se fabricaron alrededor de 3.520 unidades en total entre las dos series del modelo.
¿Qué hacía tan especial al interior del Thema 8.32?
El lujo y la artesanía. El interior estaba completamente revestido en cuero de alta calidad de la firma Poltrona Frau y madera de raíz de nogal, materiales y acabados que normalmente se encontraban en coches de segmentos mucho más altos.
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