How much is a 1958 Aston Martin worth?

Aston Martin DBR1: La Gloria en Le Mans 1959

02/11/2019

Valoración: 4.67 (9037 votos)

En la historia del automovilismo deportivo, hay momentos que trascienden el tiempo, victorias que se convierten en leyenda y coches que se graban a fuego en la memoria colectiva. La década de 1950 en las carreras de resistencia fue un territorio dominado casi en su totalidad por el poderío italiano, específicamente por el Cavallino Rampante de Ferrari. Sin embargo, en 1959, un equipo británico con un coche verde esmeralda desafió el orden establecido en la carrera más prestigiosa del mundo. Esta es la historia de cómo el Aston Martin DBR1 conquistó las 24 Horas de Le Mans, una hazaña de astucia, velocidad y una fiabilidad a prueba de todo.

Índice de Contenido

El Nacimiento de una Leyenda: El Aston Martin DBR1

Para entender la magnitud de la victoria de 1959, primero hay que conocer al protagonista mecánico. El Aston Martin DBR1 no fue un coche creado al azar; fue el resultado de una meticulosa planificación y una brillante ingeniería. Diseñado para reemplazar al exitoso pero ya veterano DB3S, el proyecto DBR1 fue liderado por el talentoso ingeniero Ted Cutting, quien, junto a un pequeño pero dedicado equipo, concibió personalmente el chasis, la carrocería y el motor. El objetivo era claro: ganar el Campeonato Mundial de Sport Prototipos, con las 24 Horas de Le Mans como la joya de la corona.

Which Aston Martin won Le Mans?
In my mind this makes DBR1 one of, if not, the most important Aston Martins ever and still to this date the only Aston Martin to win overall at the 24 hours of Le Mans.

Inicialmente, el coche fue equipado con un motor de seis cilindros en línea de 2.5 litros, debido a las regulaciones de la época que limitaban la cilindrada. Sin embargo, para cuando el DBR1 alcanzó su madurez competitiva, ya montaba una evolución de 3.0 litros capaz de producir alrededor de 250 caballos de fuerza. Puede que hoy no parezca una cifra desorbitada, pero en 1957, combinado con su avanzada tecnología, era formidable. El DBR1 estaba a la vanguardia, utilizando un bloque de motor de aleación para reducir el peso y un sistema de transeje trasero (caja de cambios montada en el eje trasero) para optimizar la distribución de masas, lo que le confería un manejo excepcional.

Su silueta, baja y aerodinámica, era una obra de arte funcional. Cada curva de su carrocería de aluminio estaba pensada para cortar el viento en la larga recta de Mulsanne. El DBR1 no solo era rápido, sino también increíblemente resistente, una cualidad indispensable para sobrevivir a la maratón de Le Mans.

Los Protagonistas: Equipos y Pilotos para Le Mans 1959

Para el asalto a Le Mans en 1959, Aston Martin, bajo la bandera del equipo oficial de David Brown Racing, no escatimó en talento. Se inscribieron tres DBR1 oficiales, complementados por un cuarto coche inscrito de forma privada. La alineación de pilotos era simplemente estelar, una mezcla de leyendas consagradas y futuras estrellas del automovilismo.

La distribución de los equipos fue la siguiente:

DorsalEquipoPilotos
4David Brown RacingStirling Moss & Jack Fairman
5David Brown RacingRoy Salvadori & Carroll Shelby
6David Brown RacingMaurice Trintignant & Paul Frère
7A.G. Whitehead (Privado)Graham Whitehead & Brian Naylor

La presencia de nombres como Stirling Moss, considerado uno de los mejores pilotos de todos los tiempos, y un joven y ambicioso texano llamado Carroll Shelby, demostraba la seriedad de las intenciones de Aston Martin. Cada piloto aportaba una combinación única de velocidad, experiencia y resistencia, ingredientes esenciales para la victoria.

La Carrera de 24 Horas: Estrategia, Drama y Resistencia

A las 4 de la tarde del sábado 20 de junio de 1959, la bandera francesa ondeó para dar inicio a la carrera. Las condiciones eran secas y perfectas para una batalla épica. Desde el principio, la estrategia de Aston Martin fue clara y audaz. Stirling Moss, en el DBR1 con el dorsal número 4, salió disparado, imponiendo un ritmo vertiginoso. Su misión no era necesariamente ganar, sino actuar como una "liebre". El plan era atraer a los potentes Ferrari 250 TR a una lucha de velocidad pura, forzando sus motores V12 al límite con la esperanza de que su mecánica no aguantara.

Mientras Moss se batía en duelo con los coches rojos, los otros dos DBR1 oficiales, el de Salvadori/Shelby y el de Trintignant/Frère, adoptaron un enfoque más conservador, rodando en octava y novena posición, cuidando la mecánica y esperando su momento. La estrategia funcionó a la perfección. Los Ferrari mordieron el anzuelo. Al caer la tarde, el Ferrari 250 TR de Jean Behra y Dan Gurney lideraba cómodamente, con el DBR1 de Moss como el único coche en la misma vuelta.

La noche en Le Mans es famosa por ser un juez implacable. Y la de 1959 no fue la excepción. Primero, el DBR1 privado de Naylor sufrió un accidente tras encontrarse con aceite en la pista. Poco después, en la vuelta 70, el coche de Moss y Fairman, la valiente liebre, tuvo que retirarse con problemas de motor. Su trabajo estaba hecho. Casi inmediatamente, los problemas comenzaron para la competencia. El Ferrari líder tuvo que entrar en boxes por un fallo en los faros, perdiendo un tiempo precioso.

En ese momento, el DBR1 de Salvadori y Shelby se aupó al liderato, seguido por el Ferrari de Behra/Gurney y el otro Aston Martin superviviente en tercera posición. La carrera entró en una fase de desgaste brutal. En las primeras horas del domingo, el motor del Ferrari de Behra/Gurney dijo basta, retirándose de la carrera. Pero la amenaza de Maranello no había terminado. El otro 250 TR oficial, pilotado por Olivier Gendebien y Phil Hill, comenzó a recortar distancias con el Aston Martin líder, que había perdido tiempo en boxes por problemas de suspensión. El Ferrari llegó a tomar la delantera, y por un momento pareció que la hegemonía italiana prevalecería una vez más.

Sin embargo, el ritmo infernal impuesto desde el inicio de la carrera pasó factura. Alrededor de las 11 de la mañana del domingo, con solo unas horas para el final, el último Ferrari competitivo entró en boxes con un sobrecalentamiento terminal. El camino quedaba despejado. Con sus principales rivales fuera de combate, los dos Aston Martin DBR1 restantes tenían la victoria en sus manos. Redujeron el ritmo y se dedicaron a conservar la mecánica, navegando hacia un doblete histórico. Carroll Shelby fue el encargado de cruzar la línea de meta, sellando un glorioso 1-2 con 25 vueltas de ventaja sobre el tercer clasificado.

El Legado del DBR1: Más Allá de Le Mans

La victoria en las Le Mans 1959 fue un logro monumental, pero la historia del DBR1 no terminó ahí. Ese mismo año, Aston Martin también se alzó con el Campeonato Mundial de Sport Prototipos, un hito que los colocó en un club exclusivo junto a Ferrari, siendo uno de los únicos tres coches en la década de 1950 en ganar Le Mans y el campeonato mundial en la misma temporada. El DBR1 demostró ser un coche ganador en múltiples circuitos, desde Nürburgring hasta Goodwood.

A lo largo de su carrera deportiva, el chasis del DBR1 fue pilotado por un quién es quién del automovilismo, incluyendo a leyendas como Jim Clark y Jack Brabham. Su éxito consolidó a Aston Martin como una marca de prestigio mundial y convirtió al DBR1 en, posiblemente, el coche más importante en la historia de la compañía. Hasta el día de hoy, sigue siendo el único Aston Martin que ha logrado una victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué Aston Martin ganó Le Mans?

El Aston Martin DBR1 es el único modelo de la marca que ha conseguido la victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans, lográndolo en la edición de 1959.

¿Quiénes fueron los pilotos ganadores en 1959?

El coche ganador, el DBR1 con el dorsal número 5, fue pilotado por el estadounidense Carroll Shelby y el británico Roy Salvadori. El segundo puesto fue para sus compañeros de equipo Maurice Trintignant y Paul Frère.

¿Cuál fue la clave de la victoria de Aston Martin?

La victoria se debió a una combinación de factores: una brillante estrategia de equipo (usando un coche como "liebre" para desgastar a los rivales), la excepcional fiabilidad del DBR1 frente a los problemas mecánicos de los Ferrari, y el talento y la resistencia de sus pilotos.

¿Volvió a ganar Aston Martin en Le Mans?

Aston Martin ha conseguido victorias en diferentes categorías en Le Mans a lo largo de los años, especialmente en la clase GT. Sin embargo, la victoria de 1959 con el DBR1 sigue siendo su única victoria en la clasificación general de la mítica prueba de resistencia.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Aston Martin DBR1: La Gloria en Le Mans 1959 puedes visitar la categoría Automovilismo.

Subir