09/03/2019
Cuando hablamos de circuitos y trazados legendarios, la mente suele volar hacia pistas de asfalto como Mónaco o Spa-Francorchamps. Sin embargo, existen rutas que, sin ser circuitos de competición, encierran historias de velocidad, política y desafíos tan apasionantes como cualquier Gran Premio. Este es el caso del olvidado y fascinante trazado original de la Ruta 66 que atravesaba Santa Fe, Nuevo México. Entre 1926 y 1937, este segmento, conocido como el "Santa Fe Loop", no solo fue una parte vital de la "Carretera Madre" de Estados Unidos, sino también el escenario de una historia de venganza política que cambió su destino para siempre.

El Origen de una Leyenda: ¿Por Qué la Ruta 66 Pasaba por Santa Fe?
La creación de la Ruta 66 en 1926 no fue un acto de diseño desde cero, sino más bien una unificación de caminos y senderos preexistentes. Su alineación inicial a través de Nuevo México respondía a una lógica pragmática y política. El trazado se desvíaba hacia el norte desde Santa Rosa para llegar a Santa Fe, la capital del estado, y luego descender hacia Albuquerque. ¿La razón? Simplemente, no existía una ruta directa y viable que conectara Santa Rosa con Albuquerque a través del desierto.
La ruta aprovechó senderos históricos que ya estaban en uso. Uno de los más importantes fue el Ozark Trail, una red de caminos promovida desde 1913 para fomentar el turismo en automóvil. Este sendero tenía su punto más occidental en Romeroville, Nuevo México, donde se unía con otro camino histórico: el Santa Fe Trail. La Ruta 66 absorbió gran parte del Ozark Trail en su recorrido y, desde Romeroville, siguió el trazado del National Old Trails Road, que pasaba por la influyente capital, Santa Fe. En sus inicios, gran parte de este camino era de tierra o grava, con solo pequeños tramos pavimentados cerca de las ciudades más grandes.
La Venganza del Gobernador y el Nacimiento del "Cut-Off"
La historia de cómo Santa Fe fue "eliminada" del mapa de la Ruta 66 es digna de un guion cinematográfico. El protagonista fue Arthur T. Hannett, gobernador de Nuevo México. Hannett, consciente de la importancia de las carreteras para el desarrollo, se enfrentó a los jefes políticos de Santa Fe en su intento de reelección en 1927 y perdió. Lleno de resentimiento, el Gobernador Hannett decidió tomarse la revancha de una manera inesperada y contundente: ordenó la construcción de una nueva carretera estatal que conectaría Santa Rosa directamente con Moriarty, creando un atajo que dejaba a Santa Fe completamente fuera de la ruta principal.
Esta nueva carretera, inicialmente de tierra, se completó en un tiempo récord en 1927, justo antes de que Hannett dejara el cargo. Sin embargo, no fue hasta 1937 que este "Santa Fe Cut-Off" fue oficialmente incorporado a la alineación de la Ruta 66. La nueva ruta era más corta, más directa y relegó a la capital del estado a un segundo plano, cumpliendo así la venganza del exgobernador. La legendaria curva hacia el norte, el "Santa Fe Loop", había sido sentenciada a desaparecer.
Recorriendo el Trazado Original: Un Viaje al Pasado (1926-1937)
Seguir los pasos del Santa Fe Loop hoy en día es una aventura para arqueólogos del automovilismo. Gran parte del trazado original ha sido destruido por la construcción de la Interestatal 25, yace en propiedades privadas o se ha convertido en senderos de tierra apenas transitables. Aun así, es posible encontrar vestigios de esta histórica carretera.
De Santa Rosa a Romeroville
El viaje comienza al oeste de Santa Rosa. La alineación original se separaba de la ruta posterior para dirigirse al norte. El primer tramo (1926-1932) seguía el antiguo Ozark Trail hacia Dilia, un camino que hoy es en su mayoría una pista de tierra. En 1932, se realizó una realineación que seguía un curso ligeramente diferente pero que también llegaba a Dilia. En esta zona, los restos de un antiguo puente sobre el río Pecos, arrasado por una inundación en 1937, son un mudo testigo del pasado. El camino llegaba a Romeroville, el punto donde el Ozark Trail terminaba. Aquí se erigía un obelisco de más de 15 metros de altura que marcaba la unión de los senderos, un monumento hoy desaparecido.
De Romeroville a San José
Desde Romeroville, la Ruta 66 se dirigía al oeste, compartiendo trazado con la antigua US 85. La construcción de la autopista I-25 ha borrado casi por completo el camino original en esta sección. Sin embargo, explorando con atención, se pueden encontrar fragmentos, como un puente de hormigón de 1926 sobre el arroyo La Manga, cerrado al tráfico y rodeado de naturaleza. Cerca del pueblo de Bernal, aún sobrevive un pequeño tramo del pavimento original de 1926, un pedazo de historia tangible bajo los pies. El camino continuaba serpenteando hasta San José, donde un puente de acero de 1923, hoy cerrado, permitía cruzar el río Pecos para entrar en el pueblo.

De Pecos a Santa Fe
Pasando San José, la ruta continuaba hacia el norte siguiendo el curso del río Pecos hasta llegar al pueblo de Pecos. Desde allí, el camino enfilaba hacia el oeste, comenzando el ascenso hacia uno de los puntos más notables de toda la Ruta 66 original.
Glorieta Pass: El Techo de la Ruta 66 Original
El tramo entre Pecos y Santa Fe llevaba a los viajeros a través del Glorieta Pass, un paso de montaña en la cordillera Sangre de Cristo. Con una altitud de 2,301 metros (7,550 pies), este fue el punto más alto de toda la Ruta 66 entre 1926 y 1937. El ascenso y descenso por este paso montañoso representaba un verdadero desafío para los vehículos de la época, ofreciendo a cambio paisajes espectaculares. Hoy, la autopista I-25 atraviesa el paso, pero la sensación de estar en el punto más elevado de la mítica ruta original sigue siendo especial para los entusiastas.
Tabla Comparativa: Puntos Más Altos de la Ruta 66
| Ubicación | Altitud (metros) | Altitud (pies) | Periodo |
|---|---|---|---|
| Glorieta Pass, Nuevo México | 2,301 m | 7,550 ft | 1926-1937 |
| Continental Divide, Nuevo México | 2,208 m | 7,245 ft | 1927-1985 |
| Bellemont, Arizona | 2,257 m | 7,405 ft | 1931-1941 |
| Sitgreaves Pass, California | 1,096 m | 3,595 ft | 1926-1953 |
El Legado de un Trazado Fantasma
Finalmente, el camino descendía hacia Santa Fe, la capital más antigua y alta de Estados Unidos. Los viajeros entraban a una ciudad rica en historia, con lugares como la Misión de San Miguel, la iglesia más antigua del país. Durante once años, Santa Fe fue una parada crucial en el viaje hacia el oeste. Sin embargo, la política y la búsqueda de la eficiencia dictaron su destino. El "Santa Fe Loop" se convirtió en un fantasma, un eco de una era pasada. Hoy, recorrer sus fragmentos es más que un simple viaje; es una inmersión en la historia del automovilismo, la ingeniería y las pasiones humanas que dieron forma a una de las carreteras más famosas del mundo.
Preguntas Frecuentes
¿Qué fue exactamente el "Santa Fe Loop" de la Ruta 66?
El "Santa Fe Loop" fue la alineación original de la Ruta 66 en Nuevo México entre 1926 y 1937. En lugar de ir en línea recta, la carretera se desviaba hacia el norte desde Santa Rosa para pasar por la capital del estado, Santa Fe, antes de bajar a Albuquerque.
¿Por qué se dejó de usar este trazado?
Fue reemplazado en 1937 por una ruta más corta y directa conocida como el "Santa Fe Cut-Off". Esta nueva ruta fue impulsada por el exgobernador Arthur T. Hannett como una forma de venganza política contra la élite de Santa Fe que le había costado la reelección.
¿Cuál fue el punto más alto de la Ruta 66 original?
El punto más alto en la alineación original de 1926 a 1937 fue el Glorieta Pass, cerca de Santa Fe, con una altitud de 2,301 metros (7,550 pies).
¿Todavía se puede recorrer el trazado original completo?
No, es imposible recorrerlo de forma continua. Muchos tramos han desaparecido, están superpuestos por la Interestatal 25, se encuentran en terrenos privados o son caminos de tierra en mal estado. Solo se pueden explorar fragmentos aislados.
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