¿Lewis Hamilton tenía un McLaren F1?

El McLaren F1 de Hamilton y el Pasado Rojo de Woking

17/10/2025

Valoración: 4 (5149 votos)

La relación entre un piloto y su escudería a menudo trasciende los contratos y los resultados en la pista. Se convierte en una leyenda, una simbiosis que define una era. Pocos vínculos son tan emblemáticos en la Fórmula 1 moderna como el de Lewis Hamilton y McLaren. Fue en Woking donde el británico se formó, debutó y conquistó su primer campeonato mundial. Aunque sus caminos se separaron, la conexión perdura, y su máxima expresión no es un trofeo, sino una joya de la ingeniería que descansa en su garaje: un McLaren F1. Pero la historia de McLaren, al igual que la de Hamilton, está llena de giros inesperados, incluyendo un capítulo en el que el equipo que hoy asociamos con el naranja papaya, se vistió de un atrevido color rojo, llegando a confundirse con su archirrival, Ferrari.

Índice de Contenido

Un Vínculo Forjado en la Pista: De Karting a Campeón del Mundo

La historia de Lewis Hamilton con McLaren no comenzó en 2007 con su debut en la Fórmula 1, sino mucho antes. Un joven y ambicioso Lewis, con apenas 13 años, se acercó a Ron Dennis, el entonces mandamás de McLaren, y le dijo con una confianza asombrosa: "Un día quiero correr para ti". Dennis, impresionado, no solo le dio un autógrafo, sino que le tendió la mano y lo incluyó en el programa de jóvenes pilotos de McLaren y Mercedes-Benz. Ese fue el inicio de una escalada meteórica.

¿McLaren solía ser rojo?
Primero, estuvo el M2B blanco y verde, y luego, en 1967, llegó el rojo , y no solo los destellos rojos que muchos recordamos de la época de Niki Lauda, Alain Prost y Ayrton Senna. Hablamos de grandes franjas de un tono que no se aleja demasiado del escarlata.

Tras dominar en categorías inferiores como la Fórmula 3 y la GP2, el momento llegó en 2007. Hamilton fue anunciado como compañero de equipo del bicampeón del mundo reinante, Fernando Alonso. Lo que siguió fue una de las temporadas más explosivas y memorables de la historia. Un novato que no solo plantó cara a un campeón, sino que luchó por el título hasta la última carrera, perdiéndolo por un solo punto. A pesar de la tensión interna, quedó claro que había nacido una estrella.

El clímax de su era en McLaren llegó en 2008. En una de las definiciones de campeonato más dramáticas de todos los tiempos, Hamilton necesitaba terminar quinto en el Gran Premio de Brasil para coronarse. Bajo una lluvia torrencial y con el título cambiando de manos en cada vuelta, adelantó a Timo Glock en la última curva de la última vuelta para asegurar la posición que necesitaba. El garaje de McLaren estalló en júbilo. Con solo 23 años, Lewis Hamilton era el campeón del mundo más joven de la historia hasta ese momento, un hito conseguido con el equipo que creyó en él desde niño.

La Joya de la Corona: El McLaren F1 de Hamilton

Años después, ya consolidado como una leyenda del deporte y piloto de Mercedes, Hamilton decidió materializar su conexión con la marca de una forma única. Adquirió una de las piezas más codiciadas de la historia del automovilismo: un McLaren F1 de calle. No se trata de un coche cualquiera; es considerado por muchos como el mejor superdeportivo jamás creado. Diseñado por el genio de Gordon Murray, el F1 rompió todos los moldes en los años 90 con su chasis de fibra de carbono, su motor BMW V12 atmosférico de 6.1 litros y, sobre todo, su icónica configuración de tres asientos con el piloto en posición central.

La unidad adquirida por Hamilton, según los informes, fue el chasis #044, por una cifra que rondó los 15.6 millones de dólares. Esta compra no es solo la adquisición de un coche caro, es un acto simbólico. Representa el cierre de un círculo, el reconocimiento de un piloto a la marca que le dio su primera gran oportunidad. Poseer un McLaren F1 es pertenecer a un club extremadamente exclusivo de solo 106 afortunados en todo el mundo, y para Hamilton, significa tener un pedazo tangible de la herencia de la familia que lo vio nacer como leyenda.

El Sorprendente Pasado Rojo de McLaren

Cuando pensamos en McLaren, nuestra mente viaja instantáneamente a dos paletas de colores: el icónico naranja papaya de sus inicios y de la era actual, o el plateado cromado de su exitosa asociación con Mercedes. Algunos nostálgicos recordarán el blanco y rojo de la era Marlboro con Senna y Prost. Pero, ¿y si te dijéramos que McLaren una vez corrió de rojo, un color casi sagrado para Ferrari?

Esta insólita historia nos transporta a 1967. Antes de que el naranja papaya se convirtiera en su seña de identidad en 1968 por decisión del jefe de equipo Teddy Mayer, Bruce McLaren experimentaba con los colores. Tras un primer coche, el M2B, pintado de blanco y verde, en 1967 los monoplazas de Woking, concretamente los modelos M4B y M5A, aparecieron en los circuitos con grandes franjas de un color rojo muy similar al escarlata de Ferrari. Para un ojo no entrenado, la confusión era inevitable.

¿Lewis Hamilton tenía un McLaren F1?
Fue adquirido por el entonces tricampeón mundial de F1, Lewis Hamilton, por 15,6 millones de dólares . Antes de Mercedes-Benz, Hamilton condujo seis temporadas para McLaren, entre 2007 y 2012.

El momento de mayor tensión ocurrió, como no podía ser de otra manera, en el Gran Premio de Italia en Monza, el templo de la velocidad y el hogar de los Tifosi de Ferrari. Cuando Bruce McLaren se presentó con su M5A de un rojo intenso, la situación fue, cuanto menos, incómoda. Era un acto de audacia, casi una provocación, competir contra la Scuderia en su propia casa con un coche de un color tan similar. Esta elección cromática no fue duradera, pero dejó una anécdota fascinante que demuestra el espíritu desafiante de McLaren desde sus mismos orígenes.

Tabla Comparativa de Libreas Icónicas de McLaren

ÉpocaColores PrincipalesModelo RepresentativoPilotos Destacados
1967RojoM5ABruce McLaren
1968-1971Naranja PapayaM7ABruce McLaren, Denny Hulme
1974-1996Blanco y Rojo (Marlboro)MP4/4Ayrton Senna, Alain Prost
1997-2014Plata y Negro (West/Vodafone)MP4-23Mika Häkkinen, Lewis Hamilton
2018-ActualidadNaranja Papaya y AzulMCL36Lando Norris, Oscar Piastri

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Lewis Hamilton realmente compró un McLaren F1?

Sí, es un hecho confirmado. El siete veces campeón del mundo adquirió un McLaren F1 de calle, considerado uno de los superdeportivos más importantes de la historia, por un precio estimado de 15.6 millones de dólares. Su unidad es la que lleva el chasis número #044.

¿Por qué el McLaren F1 es tan caro y especial?

Su valor se debe a una combinación de factores: una producción extremadamente limitada (solo 64 unidades de calle), su diseño revolucionario y atemporal de Gordon Murray, su innovador chasis de fibra de carbono, su icónica posición de conducción central, y su impresionante rendimiento que lo mantuvo como el coche de producción más rápido del mundo durante más de una década gracias a su motor V12 de origen BMW.

¿McLaren corrió alguna vez con autos de color rojo como Ferrari?

Sí. Aunque es una faceta poco conocida de su historia, en la temporada de 1967, los monoplazas de McLaren, los modelos M4B y M5A, lucieron un color rojo muy similar al de Ferrari. Esto generó cierta controversia y sorpresa, especialmente cuando compitieron en el Gran Premio de Italia en Monza.

¿Cuál es el color más icónico de McLaren?

El color más históricamente significativo y representativo de McLaren es el naranja papaya. Fue adoptado por primera vez en 1968 y ha sido recuperado en la era moderna como la principal seña de identidad del equipo. Sin embargo, para muchas generaciones de aficionados, el blanco y rojo de la era Marlboro y el plateado de la asociación con Mercedes también son extremadamente icónicos.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a El McLaren F1 de Hamilton y el Pasado Rojo de Woking puedes visitar la categoría Fórmula 1.

Subir