12/11/2021
El año 2017 se presentaba en la Fórmula 1 como un punto de inflexión. Un cambio reglamentario drástico, con coches más anchos, agresivos y rápidos, prometía barajar las cartas y ofrecer una oportunidad de oro para que los equipos de la zona media dieran un salto cualitativo. En este contexto, la alianza McLaren-Honda afrontaba su tercera temporada con un optimismo renovado. Atrás quedaban dos años de frustraciones y problemas de fiabilidad. El nuevo monoplaza, bautizado como MCL32 y pilotado por el bicampeón del mundo Fernando Alonso y el prometedor debutante belga Stoffel Vandoorne, era la encarnación de todas las esperanzas del equipo de Woking y de los ingenieros japoneses de Sakura. La promesa era clara: dejar atrás el pasado y comenzar a luchar por los puestos de cabeza.

Un Cambio de Era: El Nacimiento del MCL32
El MCL32 no era una simple evolución de sus predecesores. El cambio de nomenclatura, abandonando el histórico prefijo "MP4" (Marlboro Project 4) que acompañaba a los coches de Woking desde 1981, por "MCL" (McLaren), simbolizaba el fin de la era de Ron Dennis y el comienzo de una nueva dirección bajo el mando de Zak Brown. Este cambio era más que cosmético; representaba una ruptura y un deseo de renovar la identidad del equipo. Este espíritu de cambio se reflejó en la decoración del coche, que abandonó los tonos oscuros de los años anteriores para recuperar el icónico color naranja papaya, combinado con un elegante negro. El coche era, visualmente, una declaración de intenciones: agresivo, elegante y con un claro guiño a la gloriosa historia de la escudería.

El equipo de diseño, aprovechando la libertad del nuevo reglamento, había revisado cada área del chasis. El director de carreras, Eric Boullier, lo describía como un paquete chasis-motor "bien ordenado y claramente definido", y afirmaba que el detalle de ingeniería del MCL32 era lo que realmente le impresionaba. Había una sensación tangible de progreso y la creencia de que, esta vez sí, el chasis de McLaren estaría a la altura, a la espera de que el motor cumpliera su parte.
El Corazón de la Bestia: El Motor Honda RA617H
Toda la presión y las esperanzas recaían sobre la nueva unidad de potencia de Honda, la RA617H. Tras dos años sufriendo con su innovador pero fallido concepto "size-zero", que priorizaba un empaquetado ultra compacto a expensas de la fiabilidad y la potencia, Honda decidió dar un giro de 180 grados. Para 2017, los ingenieros japoneses rediseñaron por completo la arquitectura de su motor.
Yusuke Hasegawa, máximo responsable del proyecto de F1 de Honda en aquel entonces, explicó que los objetivos principales eran reducir el peso, bajar el centro de gravedad y, crucialmente, generar más potencia desde el motor de combustión interna (ICE). Para lograrlo, abandonaron su propio camino y adoptaron una filosofía similar a la que le había dado tanto éxito a Mercedes: separar la turbina y el compresor, situando uno a cada extremo del motor y conectándolos mediante un eje. Esta disposición prometía un mejor rendimiento y una mayor eficiencia. Sobre el papel, era la decisión correcta, un paso necesario para converger con la tecnología de los equipos punteros. Sin embargo, un rediseño tan radical en tan poco tiempo conllevaba un riesgo enorme.
De la Esperanza a la Pesadilla: Una Pretemporada Catastrófica
Las sonrisas y el optimismo de la presentación del MCL32 duraron muy poco. En cuanto el coche pisó el asfalto del Circuit de Barcelona-Catalunya para los test de pretemporada, la cruda realidad se hizo evidente. El motor Honda RA617H no solo era lento, sino que su fiabilidad era inexistente. Los problemas se sucedían uno tras otro: fallos en el sistema de aceite, vibraciones extremas que afectaban a todo el monoplaza y roturas constantes que dejaban a Alonso y Vandoorne parados en el garaje durante horas.
Las famosas comunicaciones por radio de un frustrado Fernando Alonso, calificando al motor de vergonzoso y poco profesional, dieron la vuelta al mundo. El sueño de luchar por podios se había transformado en la pesadilla de simplemente intentar completar una tanda de vueltas. El nuevo concepto de Honda, aunque prometedor en teoría, había nacido con defectos de diseño fundamentales que eran imposibles de solucionar a corto plazo. Las vibraciones eran tan severas que no solo rompían componentes del motor, sino que también afectaban al chasis y a otros elementos del coche.
Tabla Comparativa: Expectativas vs. Realidad del Honda RA617H
| Característica Esperada | Problema Real Encontrado |
|---|---|
| Mayor potencia del motor de combustión | Déficit de potencia de más de 100 CV respecto a los líderes |
| Concepto revisado para mayor fiabilidad | Fallos constantes y múltiples cambios de unidad de potencia |
| Reducción de peso y centro de gravedad | Vibraciones extremas que comprometían todo el coche |
| Integración óptima con el chasis MCL32 | El diseño defectuoso del tanque de aceite causó fallos recurrentes |
Una Temporada para el Olvido
La temporada 2017 fue un calvario para McLaren-Honda. El equipo terminó en una humillante novena posición en el campeonato de constructores, solo por delante de Sauber. Stoffel Vandoorne y Fernando Alonso acumularon una cantidad récord de penalizaciones en parrilla debido a los continuos cambios de componentes del motor. El rendimiento era tan pobre que Alonso tomó la decisión de saltarse el Gran Premio de Mónaco para competir en las 500 Millas de Indianápolis, en busca de nuevos desafíos y un respiro de la frustración de la F1.
A pesar del desastre del motor, hubo destellos que demostraron que el chasis del MCL32 era realmente competente. En circuitos de baja velocidad y alta carga aerodinámica como Hungría o Singapur, donde la potencia del motor es menos crítica, Alonso logró clasificar en posiciones sorprendentemente altas y luchar por puntos, demostrando lo que podría haber sido el coche con una unidad de potencia decente. Sin embargo, estos momentos fueron escasos y no sirvieron para maquillar un año desastroso.
El Divorcio: El Fin de una Alianza Histórica
La temporada 2017 fue la gota que colmó el vaso. La relación entre McLaren y Honda, que había comenzado con la ilusión de revivir los éxitos de la era Senna-Prost, se rompió por completo. Las críticas públicas por parte de los directivos de McLaren y de sus pilotos eran constantes, y la paciencia se agotó. A finales de año, se anunció lo inevitable: McLaren y Honda separaban sus caminos. Para 2018, McLaren firmaría un acuerdo para montar motores Renault, mientras que Honda iniciaría una nueva etapa suministrando sus unidades de potencia a Toro Rosso. Irónicamente, este movimiento sería el primer paso en el camino de Honda hacia la redención y, finalmente, hacia la gloria del campeonato mundial con Red Bull Racing unos años más tarde, una historia que añade una capa de amargura al fracaso de su alianza con McLaren.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Qué motor usó McLaren en la temporada 2017?
- McLaren utilizó el motor Honda RA617H, una unidad de potencia V6 Turbo Híbrida de 1.6 litros, en su monoplaza MCL32.
- ¿Por qué falló tanto el motor Honda del MCL32?
- El motor falló debido a un rediseño radical que, aunque bien intencionado, introdujo defectos de diseño fundamentales. Los principales problemas fueron un sistema de aceite mal diseñado y unas vibraciones extremas que provocaban una fiabilidad catastrófica y una gran falta de potencia.
- ¿Quiénes fueron los pilotos del McLaren MCL32 en 2017?
- Los pilotos titulares fueron el español Fernando Alonso, dos veces campeón del mundo, y el debutante belga Stoffel Vandoorne.
- ¿Qué resultado obtuvo McLaren en el campeonato de 2017?
- McLaren-Honda terminó en la novena posición en el Campeonato Mundial de Constructores, con solo 30 puntos, superando únicamente al equipo Sauber.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a McLaren MCL32 y su Motor Honda en 2017 puedes visitar la categoría Fórmula 1.

