25/09/2021
A principios de la década de 2010, el campeonato australiano de V8 Supercars se encontraba en una encrucijada. Con el objetivo de asegurar su futuro y atraer a nuevos fabricantes más allá de los tradicionales Holden y Ford, la categoría introdujo una nueva y revolucionaria reglamentación conocida como "Car of the Future" (COTF). Esta prometía reducir costos y facilitar la entrada de nuevas marcas mediante un chasis estandarizado. En este contexto de cambio y expectación, surgió uno de los proyectos más ambiciosos y comentados de la historia reciente del automovilismo australiano: la llegada de Mercedes-Benz a la parrilla, no de la mano de la fábrica, sino a través del apasionado y audaz equipo privado Erebus Motorsport.

- Un Proyecto Audaz: El Nacimiento del Mercedes V8 Supercar
- Desafíos Técnicos: Domando a la Bestia Alemana
- Temporada 2013: Un Bautismo de Fuego
- Temporada 2014: La Gloria Inesperada y la Dureza de la Competición
- Temporada 2015: El Canto del Cisne y el Fin del Sueño
- El Legado: ¿Éxito o Fracaso?
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
Un Proyecto Audaz: El Nacimiento del Mercedes V8 Supercar
Mientras Nissan anunciaba su entrada oficial, Mercedes-Benz Australia se mostraba reacia, declarando que la categoría no encajaba con su posicionamiento de marca. Sin embargo, la multimillonaria propietaria de Erebus Motorsport, Betty Klimenko, tenía otros planes. En septiembre de 2012, se anunció un acuerdo que sacudió los cimientos del deporte motor australiano: Erebus, un equipo exitoso en la categoría GT, se fusionaría con el experimentado Stone Brothers Racing (SBR) para poner en pista tres Mercedes-AMG E63 para la temporada 2013.

Este no era un equipo de fábrica. El programa fue financiado en su totalidad por Klimenko y los patrocinadores existentes del equipo. Mercedes-Benz, a través de su programa de clientes de AMG, proporcionaría el hardware base, pero todo el desarrollo, la homologación y la adaptación a las exigentes normativas de V8 Supercars se realizarían en Australia. El corazón de la bestia sería el motor M159 de 6.2 litros del SLS AMG GT3, modificado drásticamente para cumplir con el reglamento de 5.0 litros de la categoría. La tarea era monumental, pero la ambición de Erebus no conocía límites.
Desafíos Técnicos: Domando a la Bestia Alemana
El Mercedes E63 AMG V8 Supercar era una máquina única. A diferencia de sus rivales, su motor fue desarrollado inicialmente con un cigüeñal plano, acelerador electrónico (fly-by-wire) y un sistema de admisión de doble mariposa. Estas innovaciones, si bien avanzadas, se convirtieron rápidamente en el talón de Aquiles del equipo.
La temporada 2013 comenzó de forma caótica. Desde los primeros tests, los coches sufrieron una plaga de problemas de fiabilidad y ergonomía. Lee Holdsworth, uno de sus pilotos, llegó a sufrir quemaduras en los pies debido al calor excesivo proveniente del vano motor en la primera carrera en Adelaida. Los problemas electrónicos y de transmisión eran constantes. Tras un inicio de campeonato para el olvido, y en consulta con AMG y HWA en Alemania, el equipo tomó una decisión drástica: abandonar los complejos sistemas de acelerador electrónico y volver a un sistema de cable más tradicional y probado en la categoría. Fue un paso atrás en tecnología, pero un paso necesario para empezar a construir una base fiable.
Temporada 2013: Un Bautismo de Fuego
Con los pilotos Lee Holdsworth, Tim Slade y el piloto de fábrica de Mercedes, Maro Engel, al volante, la primera temporada fue una empinada curva de aprendizaje. A pesar de los cambios técnicos, los resultados tardaban en llegar. Los coches rara vez entraban en el top 15 y los abandonos eran frecuentes. La frustración crecía, y desde Alemania, Tobias Mörs, jefe de desarrollo de vehículos de Mercedes-AMG, expresó públicamente su descontento con el progreso del equipo, afirmando que necesitaban ganar carreras para renovar el contrato de soporte al cliente que finalizaba en 2014.
En medio de la tormenta, llegó un rayo de esperanza. En la carrera de resistencia Sandown 500, la dupla de Lee Holdsworth y Craig Baird luchó valientemente para conseguir un increíble cuarto puesto, el mejor resultado del coche hasta la fecha. Fue una demostración del potencial que yacía latente en el E63 AMG. Sin embargo, el resto del año continuó siendo una lucha, finalizando la temporada en las últimas posiciones del campeonato.

Temporada 2014: La Gloria Inesperada y la Dureza de la Competición
Para 2014, el equipo se redujo a dos coches. Will Davison, un piloto de primer nivel proveniente de Ford Performance Racing, se unió a Lee Holdsworth. La temporada comenzó con altibajos, pero en la tercera ronda en el circuito de Winton, ocurrió lo impensable. En una carrera emocionante, Lee Holdsworth adelantó a Fabian Coulthard en las últimas vueltas para conseguir la primera e histórica victoria para Erebus y Mercedes-Benz en V8 Supercars. Fue un momento de euforia pura, la recompensa a meses de trabajo incansable y noches en vela.
El éxito validó el proyecto y las conversaciones para extender el soporte de AMG parecían positivas. Will Davison también aportó su cuota de éxito, logrando un podio en Darwin y la primera pole position del equipo en la carrera final en Sídney. A pesar de estos destellos de brillantez, la inconsistencia y la mala suerte seguían presentes. Holdsworth sufrió dos accidentes espectaculares en las carreras de resistencia, incluyendo un vuelco en Bathurst, lo que demostraba lo frágil que podía ser el éxito en una categoría tan competitiva.
Temporada 2015: El Canto del Cisne y el Fin del Sueño
El año 2015 comenzó con una noticia desalentadora: Erebus y AMG confirmaron que no renovarían su contrato de soporte al cliente. A partir de ese momento, el equipo tendría que continuar el desarrollo del motor y el chasis de forma completamente privada. Con el joven Ashley Walsh reemplazando a Holdsworth, la temporada se antojaba aún más difícil.
Sin embargo, el E63 AMG aún guardaba una última sorpresa. En Perth, contra todo pronóstico y gracias a una estrategia de neumáticos magistral, Will Davison se alzó con la victoria, negándole a la leyenda Craig Lowndes su triunfo número 100. Fue la segunda y última victoria del proyecto. A partir de ahí, el rendimiento decayó. Sin el apoyo técnico y financiero de Alemania, desarrollar un motor tan complejo se volvió una tarea titánica y económicamente insostenible. El equipo luchó hasta el final de la temporada, pero era evidente que el sueño había llegado a su fin.
Tabla Comparativa del Proyecto Erebus-Mercedes
| Año | Pilotos Principales | Victorias | Podios | Poles | Puntos Clave |
|---|---|---|---|---|---|
| 2013 | L. Holdsworth, T. Slade, M. Engel | 0 | 0 | 0 | Año de desarrollo y problemas de fiabilidad. Mejor resultado: 4º en Sandown. |
| 2014 | L. Holdsworth, W. Davison | 1 | 2 | 1 | Primera victoria en Winton. Primera pole en Sídney. Año más competitivo. |
| 2015 | W. Davison, A. Walsh | 1 | 1 | 0 | Victoria en Perth. Fin del soporte de AMG. Desarrollo privado y declive. |
El Legado: ¿Éxito o Fracaso?
Al final de la temporada 2015, Erebus Motorsport anunció que abandonaría los E63 AMG y se convertiría en un equipo cliente de Holden, trasladando su base de Queensland a Melbourne. El ambicioso proyecto Mercedes había terminado. ¿Fue un fracaso? En términos de campeonatos y victorias consistentes, sí. El coche nunca alcanzó el nivel de los equipos dominantes. Sin embargo, el proyecto de Betty Klimenko fue un rotundo éxito en audacia y pasión. Demostró que un equipo privado podía atraer a una marca premium al campeonato, y regaló a los aficionados momentos inolvidables y dos victorias que quedarán para siempre en la historia de los Supercars. El Mercedes E63 AMG fue una máquina hermosa, compleja y temperamental, un verdadero "lobo con piel de oveja" que, aunque por un breve período, rugió con fuerza en las pistas australianas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Fue Mercedes un equipo oficial en V8 Supercars?
No. Fue un proyecto totalmente privado liderado por el equipo Erebus Motorsport. Contaron con un contrato de soporte al cliente de AMG para el suministro de motores y piezas base durante las dos primeras temporadas (2013-2014), pero nunca fue un equipo de fábrica de Mercedes-Benz.
¿Por qué se abandonó el proyecto de Mercedes?
La razón principal fue el alto costo de desarrollo y la falta de resultados consistentes. Sin el apoyo técnico y financiero directo de AMG a partir de 2015, se volvió económicamente inviable para un equipo privado continuar desarrollando un motor y un paquete aerodinámico tan complejos y específicos para competir al más alto nivel.
¿Cuántas carreras ganó el Mercedes E63 AMG en V8 Supercars?
El coche ganó un total de dos carreras en sus tres años de competición: la primera con Lee Holdsworth en Winton en 2014, y la segunda con Will Davison en Perth en 2015.
¿Qué pasó con el equipo Erebus después de la era Mercedes?
El equipo se reinventó por completo. Se mudaron a Melbourne y comenzaron a competir con Holden Commodores a partir de 2016. Este cambio resultó ser un gran éxito a largo plazo, ya que lograron ganar la prestigiosa Bathurst 1000 en 2017 y, finalmente, el campeonato de pilotos en 2023 con Brodie Kostecki.
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