¿Cuándo fallece Ferrari?

El día que el motor se silenció: Enzo Ferrari

08/12/2020

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El verano de 1988 en Italia fue particularmente caluroso, pero el 14 de agosto, un frío recorrió el corazón de Módena y, por extensión, de todo el planeta del automovilismo. Ese día, en la intimidad de su hogar, se apagaba a los 90 años la vida de Enzo Anselmo Giuseppe Maria Ferrari. El hombre que había convertido su apellido en una leyenda, el patriarca del automovilismo italiano, el creador de los sueños rojos que galopaban en los circuitos de todo el mundo, había dado su última orden. El motor de su vida se silenció, pero el eco de su rugido sería eterno. Su muerte no fue solo la pérdida de un empresario o un expiloto; fue el final de un capítulo, la despedida de una figura autoritaria y carismática conocida universalmente como Il Commendatore.

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Un comienzo forjado en la adversidad y la pasión

Para entender el impacto de su fallecimiento, es crucial comprender la magnitud de su vida. Nacido en Módena en 1898, el joven Enzo no soñaba con autos, sino con ser cantante de ópera o periodista deportivo. Sin embargo, el destino y una visita a una carrera en Bolonia en 1908 sembraron en él la semilla de la velocidad. La Primera Guerra Mundial golpeó duramente a su familia, llevándose a su padre y a su hermano, dejándolo solo para forjar su propio camino. Este trasfondo de tragedia y superación moldearía su carácter implacable y su férrea determinación.

¿Quién fue el piloto de Ferrari que murió en 1957?
La prometedora carrera de De Portago se vio truncada en mayo de 1957 después de que su famoso Ferrari 335 S se estrellara cerca del pueblo de Guidizzolo cuando un neumático explotó mientras circulaba por una carretera recta a 240 km/h en la Mille Miglia de 1957, matando a Portago, su navegante y nueve espectadores.

Sus inicios en el mundo del motor fueron humildes. Tras ser rechazado por Fiat, encontró trabajo como piloto de pruebas y, finalmente, como piloto de carreras para Alfa Romeo en la década de 1920. Aunque era un piloto competente, su verdadero genio no residía tras el volante, sino en la organización y la estrategia. En 1929, fundó la Scuderia Ferrari, inicialmente como el brazo de competición semioficial de Alfa Romeo. Su visión era clara: crear los mejores coches de carreras del mundo, gestionados con una disciplina casi militar y una pasión puramente italiana.

El nacimiento del Cavallino Rampante como imperio

Tras la Segunda Guerra Mundial, Enzo dio el paso definitivo. En 1947, en Maranello, nació el primer automóvil que llevaba su nombre: el Ferrari 125 S. Con él, nació también la leyenda. Ferrari tenía una filosofía inquebrantable: él no vendía coches, financiaba su equipo de carreras. Los lujosos deportivos de calle que salían de su fábrica eran, en su mente, un medio necesario para un fin superior: la victoria en la pista. Esta mentalidad lo convirtió en una figura única, un purista de la competición en un mundo cada vez más comercial.

El emblema del Cavallino Rampante, adoptado en honor al héroe de guerra italiano Francesco Baracca, se convirtió en un símbolo global de prestigio, velocidad y exclusividad. Bajo su mando, la Scuderia Ferrari se transformó en la fuerza más dominante y laureada de la historia de la Fórmula 1, acumulando campeonatos y creando mitos con pilotos de la talla de Alberto Ascari, Juan Manuel Fangio, Niki Lauda y Gilles Villeneuve.

Los últimos años y el día del adiós

En sus últimos años, Enzo Ferrari se convirtió en una figura casi ermitaña. Rara vez salía de Módena o Maranello, y era famoso por sus gafas de sol oscuras, que casi nunca se quitaba en público, ocultando una mirada que había visto triunfos gloriosos y tragedias devastadoras, como la muerte de su amado hijo, Dino, en 1956, un golpe del que nunca se recuperó por completo. Gobernaba su imperio con mano de hierro desde su oficina, siendo un maestro de la manipulación psicológica para extraer el máximo de sus ingenieros y pilotos.

Aquejado de una enfermedad renal, su salud se fue deteriorando progresivamente. El 14 de agosto de 1988, finalmente falleció. Fiel a su estilo enigmático y controlador, una de sus últimas voluntades fue que el anuncio de su muerte se hiciera público 48 horas después, una vez que ya hubiera sido enterrado en una ceremonia privada. Quería irse en silencio, evitando el circo mediático que sin duda se habría formado. Italia y el mundo del motor lloraron la pérdida de su patriarca.

El milagro de Monza: un tributo desde el cielo

La temporada 1988 de Fórmula 1 había sido un monólogo aplastante del equipo McLaren-Honda. Ayrton Senna y Alain Prost habían ganado las 11 carreras disputadas hasta ese momento. La siguiente cita, apenas un mes después de la muerte de Enzo, era el Gran Premio de Italia, en el templo de la velocidad: Monza. El ambiente estaba cargado de emoción. Los Tifosi, la apasionada afición ferrarista, acudieron en masa para rendir homenaje a su fundador.

Lo que sucedió ese día es parte de la mística del automovilismo. Contra todo pronóstico, la invencible maquinaria de McLaren falló. Alain Prost se retiró por un problema de motor. Ayrton Senna lideraba cómodamente la carrera, pero a solo dos vueltas del final, en un error de cálculo al doblar a un rezagado, colisionó y quedó fuera de carrera. El público enloqueció. De la nada, los dos Ferrari de Gerhard Berger y Michele Alboreto se encontraron liderando la carrera, cruzando la meta en un histórico 1-2. Fue la única carrera que McLaren no ganó en toda la temporada. Para muchos, no fue una coincidencia. Fue un milagro, un guion escrito por el propio Enzo desde el más allá, un último regalo para su gente en su circuito.

Hitos en la vida de Enzo Ferrari

HitoAñoDescripción
Nacimiento1898Nace en Módena, Italia, en el seno de una familia de clase media.
Fundación Scuderia1929Funda la Scuderia Ferrari como el equipo de competición de Alfa Romeo.
Primer Automóvil Ferrari1947Se fabrica el primer coche bajo la marca Ferrari, el legendario 125 S.
Primer Título F11952Alberto Ascari gana el primer Campeonato Mundial de Pilotos para la Scuderia.
Fallecimiento1988Muere a los 90 años en su casa de Módena por una insuficiencia renal.
Milagro de Monza1988Apenas un mes después de su muerte, Ferrari logra un emotivo 1-2 en el GP de Italia.

Preguntas Frecuentes sobre Enzo Ferrari

¿Cuál fue la causa exacta de la muerte de Enzo Ferrari?

Enzo Ferrari falleció a los 90 años debido a una insuficiencia renal. Llevaba varios años luchando contra una enfermedad en los riñones que fue deteriorando progresivamente su salud hasta su fallecimiento en agosto de 1988.

¿Por qué se retrasó el anuncio de su muerte?

Fue un deseo expreso del propio Enzo. Siempre fue una persona muy reservada y con un control férreo sobre su imagen y su entorno. Solicitó que su muerte no se anunciara hasta dos días después de ocurrida, una vez que su funeral y entierro se hubieran realizado en la más estricta intimidad, lejos del ojo público.

¿Quién tomó el control de Ferrari tras su muerte?

Enzo ya había asegurado el futuro de su compañía años antes. En 1969, vendió el 50% de las acciones de sus coches de calle al Grupo Fiat (porcentaje que aumentó al 90% tras su muerte). Sin embargo, mantuvo el control total sobre la división de carreras, la Scuderia. Tras su fallecimiento, el Grupo Fiat asumió el control total, aunque su hijo, Piero Ferrari, conservó una participación y sigue siendo el vicepresidente de la compañía hasta el día de hoy.

¿Es cierto que Enzo Ferrari conoció al Papa?

Sí, en 1988, pocos meses antes de su muerte, Enzo Ferrari recibió en Maranello la visita del Papa Juan Pablo II. Debido a su delicado estado de salud, no pudo recibirlo en la pista de Fiorano junto a los coches y los trabajadores, pero ambos mantuvieron una conversación telefónica que fue muy significativa para él, un hombre que, a pesar de su dura fachada, era profundamente espiritual a su manera.

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