23/02/2022
El mundo del automovilismo es una danza constante entre la gloria y el peligro. Cada fin de semana, pilotos de todo el mundo se colocan el casco y desafían los límites de la física en busca de la victoria. Sin embargo, a veces, un silencio ensordecedor nos recuerda el riesgo inherente a esta pasión. El 31 de agosto de 2019 fue uno de esos días. En el mítico circuito de Spa-Francorchamps, durante la carrera principal de la Fórmula 2, una estrella en ascenso se apagó para siempre. El último piloto en perder la vida en un fin de semana de Gran Premio de Fórmula 1 fue el joven y talentoso francés Anthoine Hubert.

¿Quién era Anthoine Hubert? Una Promesa en Ascenso
Nacido el 22 de septiembre de 1996 en Lyon, Francia, Anthoine Gérard Pol Hubert era mucho más que un piloto; era una de las grandes esperanzas del automovilismo francés. Desde muy joven, su vida giró en torno a las carreras. Como muchos de sus contemporáneos, sus primeros pasos los dio en el karting, donde rápidamente demostró un talento natural y una determinación de acero que lo distinguían del resto.

Su transición a los monoplazas fue meteórica y exitosa. En 2013, con apenas 16 años, se coronó campeón del Campeonato Francés de F4, una hazaña que puso su nombre en el radar de los ojeadores más importantes del motorsport. Tras competir en diversas categorías como la Eurocup Formula Renault 2.0 y el Campeonato Europeo de Fórmula 3, su gran salto llegaría en 2018.
Ese año, Hubert dominó las GP3 Series (la categoría precursora de la actual Fórmula 3) con el equipo ART Grand Prix. Con una mezcla de velocidad, inteligencia y consistencia, se alzó con el título de campeón, superando a otros talentos como Nikita Mazepin y Callum Ilott. Este campeonato no solo consolidó su reputación, sino que también le abrió las puertas de la Academia de Renault Sport, el programa de jóvenes pilotos del equipo de Fórmula 1. Su sueño de llegar a la máxima categoría parecía más cerca que nunca.
El Fatídico Sábado en Spa-Francorchamps
En 2019, Anthoine Hubert debutó en la Fórmula 2 con el equipo BWT Arden. A pesar de ser un novato y no contar con el coche más competitivo, su talento brilló con luz propia. Logró dos victorias memorables en las carreras sprint de Mónaco y en el Gran Premio de su casa, en Francia, demostrando una madurez y una habilidad para gestionar las carreras impropias de un debutante. Su sonrisa en el podio era la imagen de un futuro brillante.
Llegó el fin de semana del Gran Premio de Bélgica. El circuito de Spa-Francorchamps es uno de los más queridos y respetados por los pilotos, pero también uno de los más peligrosos. Su icónica secuencia de curvas Eau Rouge-Raidillon es una de las más desafiantes del mundo, una subida ciega a la izquierda que se toma a fondo, superando los 300 km/h.
En la segunda vuelta de la carrera principal del sábado, la tragedia se desató. A la salida del Raidillon, el piloto Giuliano Alesi perdió el control de su monoplaza debido a un pinchazo. En la confusión y a altísima velocidad, Anthoine Hubert, intentando esquivar el coche de Alesi, impactó contra las barreras de protección. Su coche rebotó de vuelta a la pista, quedando perpendicular al flujo de la carrera. En una fracción de segundo, el piloto estadounidense-ecuatoriano Juan Manuel Correa, sin tiempo ni espacio para reaccionar, lo impactó de lleno a una velocidad devastadora. El impacto fue de una violencia extrema, partiendo el monoplaza de Hubert en dos.
La carrera se detuvo inmediatamente con bandera roja. El silencio se apoderó del circuito mientras los equipos de emergencia trabajaban en la escena. Las imágenes eran escalofriantes y la preocupación era máxima. Horas después, la FIA emitió el comunicado que nadie quería leer: Anthoine Hubert había sucumbido a sus heridas. Tenía solo 22 años.
El Legado y el Homenaje del Paddock
La noticia de la muerte de Anthoine Hubert conmocionó al mundo del automovilismo. La carrera sprint de Fórmula 2 del domingo fue cancelada en señal de duelo. Antes del Gran Premio de Fórmula 1, todo el paddock, desde los pilotos hasta los mecánicos y directivos, se unió en un emotivo minuto de silencio en la parrilla de salida. Las lágrimas de pilotos como Charles Leclerc y Pierre Gasly, amigos cercanos de Hubert desde sus días en el karting, reflejaban el dolor de toda una comunidad.

Charles Leclerc, que había logrado su primera pole position ese fin de semana, ganó la carrera y dedicó su primera victoria en la Fórmula 1 a su amigo fallecido. “Esta es para Anthoine. Se siente bien, pero es difícil disfrutar un fin de semana como este”, dijo con la voz entrecortada. Pierre Gasly, otro de sus grandes amigos, ha llevado su recuerdo en el casco desde entonces, con el logo "AH19".
El legado de Anthoine Hubert perdura. La Fórmula 2 creó el "Premio Anthoine Hubert", que se entrega anualmente al mejor piloto novato de la temporada, un tributo perfecto para un piloto que demostró ser el mejor rookie de su generación. Su número, el 19, fue retirado de la categoría como muestra de respeto eterno. Su memoria sirve como un recordatorio constante de los riesgos de este deporte, pero también como una inspiración por su talento, su dedicación y su inolvidable sonrisa.
Tabla Resumen de su Carrera
| Año | Campeonato | Logro Destacado |
|---|---|---|
| 2013 | Campeonato Francés de F4 | Campeón |
| 2018 | GP3 Series | Campeón |
| 2019 | Campeonato de Fórmula 2 de la FIA | 2 victorias (Mónaco y Francia) como debutante |
Preguntas Frecuentes sobre Anthoine Hubert
¿Cuándo y dónde murió Anthoine Hubert?
Anthoine Hubert falleció el 31 de agosto de 2019, a los 22 años, como resultado de las heridas sufridas en un accidente durante la carrera de Fórmula 2 en el circuito de Spa-Francorchamps, en Bélgica.
¿Qué causó el accidente fatal?
El accidente fue una desafortunada cadena de eventos. Comenzó con un incidente de otro piloto en la cima del Raidillon, lo que llevó a Hubert a chocar contra las barreras. Su coche rebotó hacia la pista, donde fue impactado a muy alta velocidad por Juan Manuel Correa, quien no tuvo posibilidad de esquivarlo.
¿Qué piloto impactó a Anthoine Hubert?
El piloto que impactó el monoplaza de Anthoine Hubert fue Juan Manuel Correa. Es importante destacar que fue un accidente de carrera inevitable y Correa no tuvo ninguna culpa. Él mismo sufrió gravísimas lesiones en las piernas que pusieron en jaque su carrera deportiva, de la cual se ha recuperado admirablemente.
¿Qué medidas de seguridad se han reforzado desde entonces?
Aunque el accidente fue considerado una fatalidad por la concatenación de eventos, la FIA continúa trabajando incansablemente para mejorar la seguridad. Se revisan constantemente los diseños de los circuitos, las barreras de protección y, sobre todo, la resistencia de los chasis de los monoplazas para soportar impactos de alta energía.
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