18/03/2024
En el mundo del automovilismo, hay templos de la velocidad cuyos ecos de motores y multitudes parecen eternos. Sin embargo, algunos de estos colosos de asfalto caen en el silencio, convirtiéndose en fantasmas de un pasado glorioso. Esta es la historia de uno de ellos, un circuito que albergó batallas épicas de NASCAR, CART e IndyCar, y que hoy yace en ruinas, devorado por la naturaleza y el olvido: el Nazareth Speedway.

Ubicado en el municipio de Lower Nazareth, en el corazón del Lehigh Valley de Pensilvania, este lugar fue mucho más que una simple pista. Fue la cuna de leyendas, un campo de pruebas para los valientes y un punto de encuentro para miles de aficionados. Hoy, imágenes recientes muestran una instalación irreconocible, con un asfalto agrietado por la vegetación y edificios marcados por el vandalismo y el paso del tiempo. Un triste final para un gigante del motorsport norteamericano.

De las Carreras de Caballos a la Gloria del Motor
La historia de Nazareth Speedway es un relato de constantes transformaciones. Sus orígenes se remontan al año 1900, no como una pista de autos, sino como un hipódromo de media milla. El rugido de los motores comenzó a escucharse en la década de 1910, cuando el óvalo de tierra empezó a albergar las primeras competiciones automovilísticas. Durante décadas, fue un circuito de tierra clásico, forjando pilotos y entreteniendo a las masas locales.
El gran cambio llegó en 1966, cuando se añadió un trazado más grande y desafiante: una pista de 1.125 millas (aproximadamente 1.8 kilómetros) con cinco curvas, que convivía con el óvalo original. Sin embargo, esta era de expansión duró poco. La instalación cerró sus puertas en 1971, iniciando un período de incertidumbre que duraría más de una década.
No fue hasta 1982 que el empresario Lindy Vicari intentó revivir el complejo, pero su esfuerzo fue efímero, y la pista volvió a cerrar a finales de 1983. El futuro del circuito parecía sellado, destinado a convertirse en un recuerdo más.
La Era Dorada: La Llegada de Roger Penske
El destino de Nazareth cambió drásticamente en 1986, cuando una de las figuras más importantes del automovilismo mundial puso sus ojos en la propiedad. Roger Penske, el legendario dueño de equipo y empresario, compró las instalaciones y los terrenos circundantes. Con su visión y capital, la pista renació de sus cenizas.
Penske no escatimó en gastos. Reconstruyó y pavimentó el trazado principal, modernizó las instalaciones y lo rebautizó como Pennsylvania International Raceway. En 1987, el circuito reabrió sus puertas, presentando un óvalo de asfalto único, de casi una milla de longitud, con elevaciones y curvas de radio variable que lo hacían un desafío técnico tanto para los pilotos como para los ingenieros. Su forma, a menudo descrita como un triángulo con esquinas redondeadas, no se parecía a nada en el calendario.
Durante esta época dorada, Nazareth se convirtió en una parada obligatoria para las categorías más importantes de Estados Unidos. Albergó exitosos eventos de la NASCAR Busch Series (ahora Xfinity Series), la CART World Series y, posteriormente, la IndyCar Series. El circuito era especialmente significativo para la familia Andretti, ya que Mario y Michael Andretti consideraban a Nazareth su ciudad natal, convirtiendo cada carrera allí en un evento local de magnitud nacional.
El Silencio Definitivo: Cierre y Abandono
En 1999, una fusión corporativa entre Penske Motorsports e International Speedway Corporation (ISC) puso el control de la pista en manos de esta última. A pesar de seguir albergando eventos exitosos y ser un favorito de muchos pilotos por su carácter desafiante, el destino del circuito estaba contado. En 2004, ISC tomó la decisión de cerrar Nazareth Speedway de forma permanente. Las carreras que allí se celebraban fueron reubicadas en otros circuitos propiedad de la corporación, principalmente en Watkins Glen.
El desmantelamiento fue rápido y metódico. Para 2007, las tribunas y gran parte de la infraestructura habían sido desmontadas y reinstaladas en Watkins Glen. Para evitar cualquier uso no autorizado de la pista, los propietarios levantaron enormes montículos de tierra en varios puntos del trazado, bloqueando eficazmente la superficie de carrera. El gigante había sido puesto a dormir, esta vez para siempre.
El golpe final llegó en 2015, cuando la propiedad fue vendida a Raceway Properties LLC. El contrato de venta incluía una cláusula devastadora para los nostálgicos: se prohibía explícitamente cualquier tipo de competición automovilística en el futuro. El terreno fue recalificado para uso comercial, y aunque se han propuesto varios proyectos de desarrollo, desde viviendas hasta almacenes, ninguno ha llegado a materializarse, dejando el circuito en un limbo de decadencia.
Línea de Tiempo Clave de Nazareth Speedway
| Año | Hito Histórico |
|---|---|
| 1900 | Se inaugura como un hipódromo de tierra de media milla. |
| 1910s | Comienzan las primeras carreras de automóviles. |
| 1966 | Se construye una pista más grande de 1.125 millas. |
| 1971 | El circuito cierra por primera vez. |
| 1986 | Roger Penske compra la propiedad. |
| 1987 | Reabre como Pennsylvania International Raceway, con un trazado de asfalto. |
| 1999 | International Speedway Corporation (ISC) asume el control. |
| 2004 | El circuito cierra sus puertas de forma definitiva. |
| 2015 | La propiedad se vende con una cláusula que prohíbe las carreras. |
El Eco Cultural de Nazareth
La influencia de Nazareth Speedway trascendió las carreras. Su atmósfera y su historia inspiraron incluso a músicos de talla mundial. Mark Knopfler, el legendario guitarrista y líder de la banda de rock Dire Straits, escribió una canción sobre la pista titulada "Speedway at Nazareth". Incluida en su segundo álbum en solitario, "Sailing to Philadelphia" (2000), la canción captura la emoción y el peligro de las carreras en este icónico lugar, inmortalizando su espíritu en la música.
Preguntas Frecuentes sobre el Circuito Abandonado
¿Qué circuito de NASCAR está abandonado en Pensilvania?
El circuito abandonado al que se hace referencia es Nazareth Speedway, ubicado en Lower Nazareth Township. Aunque también albergó IndyCar y CART, es popularmente recordado por sus emocionantes carreras de la NASCAR Busch Series.
¿Por qué cerró Nazareth Speedway?
Cerró en 2004 debido a una decisión empresarial de sus entonces dueños, International Speedway Corporation (ISC), quienes optaron por trasladar sus fechas de carrera a otras pistas de su portafolio, como Watkins Glen, como parte de una estrategia de consolidación.
¿Se puede visitar Nazareth Speedway actualmente?
No. El circuito es propiedad privada, se encuentra cercado y no está abierto al público. Explorar las instalaciones se considera allanamiento y puede ser peligroso debido al estado de deterioro de las estructuras.
¿Existe alguna posibilidad de que las carreras vuelvan a Nazareth?
Lamentablemente, no. El contrato de venta de la propiedad en 2015 incluye una cláusula que prohíbe permanentemente la celebración de cualquier tipo de competición automovilística en el terreno, sellando su destino para siempre.
El legado de Nazareth Speedway perdura en la memoria de los aficionados y en los anales de la historia de la NASCAR y la IndyCar. Aunque su asfalto ya no sienta el calor de los neumáticos ni su aire vibre con el sonido de los V8, su historia es un poderoso recordatorio de que incluso los gigantes del deporte motor pueden caer en el silencio, dejando tras de sí solo el eco de la gloria pasada.
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