11/02/2019
En el vertiginoso mundo de la NASCAR, donde cada milisegundo es crucial y la seguridad es la máxima prioridad, una innovación revolucionaria está redefiniendo los límites de la protección al piloto. En el centro de este avance se encuentra Joel Stitzel, PhD, director y profesor de Ingeniería Biomédica, quien junto a su equipo ha desarrollado un sensor bucal de vanguardia en colaboración con NASCAR. Este diminuto dispositivo, utilizado por un grupo selecto de pilotos en cada carrera desde la temporada 2023, está destinado a transformar el estudio de los impactos en la cabeza y a abrir el camino hacia mejoras de seguridad sin precedentes en la pista.

¿Qué es y Cómo Funciona este Dispositivo Revolucionario?
Imagine una "caja negra" similar a la de los aviones, pero en lugar de estar en el coche, está en la boca del piloto. Esa es la esencia del nuevo sensor bucal. Basándose en investigaciones previas en deportes como el fútbol americano juvenil, el equipo del Dr. Stitzel desarrolló un protector bucal que mide con precisión lo que le sucede a la cabeza de un piloto durante un accidente. A diferencia de los registradores de datos de incidentes (IDR) del vehículo, que monitorean el coche, este sensor se enfoca directamente en el atleta.

Hace dos décadas, NASCAR consideró el uso de sensores en los oídos, pero la elección final recayó en el protector bucal por una razón biomecánica clave: el sólido acoplamiento entre la mandíbula superior y el cráneo. Esta conexión directa permite una transferencia de datos mucho más fiable y precisa sobre las fuerzas que experimenta la cabeza. El dispositivo está diseñado para ser cómodo y no interferir con la comunicación por radio, un aspecto vital para el éxito en la pista. La solución fue un diseño de dos finas capas que encapsulan la instrumentación, montada en el exterior de los dientes. Este diseño fue perfeccionado gracias a los comentarios de los pilotos durante las pruebas piloto en 2021 y 2022.
Durante las prácticas, el sensor graba datos de forma continua, evaluando cómo reacciona la cabeza en vueltas normales, midiendo baches, zonas donde el coche toca fondo y las fuerzas G en las curvas. Durante la carrera, la grabación se activa cuando se supera un umbral de 4G, capturando una inmensa cantidad de datos para un análisis detallado. El enfoque no está solo en las conmociones cerebrales, sino también en la exposición acumulativa a impactos de bajo nivel, que constituyen el 99.9% de los eventos que experimenta la cabeza y que no resultan en conmoción.
Datos que Salvan Vidas: Impactos Reales y Mejoras Concretas
La verdadera magia de esta tecnología no reside en el dispositivo en sí, sino en cómo se utilizan los datos que recopila. Como explica John Patalak, PhD, vicepresidente de ingeniería de seguridad en NASCAR: "El sensor bucal no hace que el piloto esté más seguro en ese momento, pero nos ayuda a priorizar las mejoras de seguridad cada año". Y los resultados ya son tangibles.
Un ejemplo claro ocurrió en el circuito de Watkins Glen. Los datos mostraron que en la famosa chicana conocida como "Bus Stop", los pilotos experimentaban altas fuerzas G en ambos lados de la cabeza en "un tercio del tiempo que se tarda en parpadear". Kyle Larson, campeón de NASCAR y participante en el estudio, compartió públicamente que su sensor registró 145 eventos de impactos, una cifra anormalmente alta, en esa sección. "Algo había que hacer. Lo que había antes no era seguro para el cerebro", afirmó Larson. Gracias a esta información, NASCAR modificó la pista. Las pruebas posteriores confirmaron una reducción en la cantidad y severidad de los impactos, validando la decisión.
Otro avance significativo fue el desarrollo de una nueva espuma para el reposacabezas trasero. El análisis de los datos del sensor reveló que los pilotos sufrían múltiples impactos en colisiones sucesivas frontales y traseras. Con esta información, NASCAR diseñó una nueva espuma capaz de reducir las fuerzas de impacto en la cabeza hasta en un 50%. Este tipo de mejora habría tardado mucho más en desarrollarse sin la precisa información que proporciona el sensor bucal.
Comparativa de Enfoques de Seguridad
| Característica | Enfoque Tradicional | Enfoque con Sensor Bucal |
|---|---|---|
| Medición de Impacto | Basada en datos del vehículo (caja negra) y análisis de video. | Medición directa y precisa de las fuerzas G y aceleraciones en la cabeza del piloto. |
| Análisis de Accidentes | Reconstrucción post-accidente, a menudo subjetiva. | Datos objetivos y en tiempo real sobre la biomecánica del impacto. |
| Desarrollo de Mejoras | Proceso lento basado en patrones de accidentes generales. | Desarrollo rápido y específico basado en datos concretos (ej. espuma del reposacabezas). |
| Feedback del Piloto | Subjetivo, basado en la percepción del piloto tras el evento. | Se complementa con datos objetivos que pueden revelar impactos no percibidos. |
El Futuro de la Seguridad en el Automovilismo
Actualmente, el uso del dispositivo es voluntario, con hasta 16 pilotos de la Cup Series participando en cada carrera. Sin embargo, el objetivo de NASCAR es alcanzar una participación del 100%. "Tener los datos realmente nos ayuda a decidir dónde podemos obtener las mayores mejoras de seguridad más rápidamente", afirma Patalak. "Pone las ruedas en movimiento rápidamente".
Los pilotos participantes tienen acceso completo a sus datos. Para el lunes por la tarde después de una carrera, reciben una notificación a través de una aplicación con un resumen de los eventos registrados. Esta transparencia es clave para generar confianza en el programa. Cuando los datos se utilizan para investigaciones publicadas, son anónimos e imposibles de rastrear hasta un piloto específico, garantizando la privacidad.
El futuro de esta investigación es prometedor. El equipo del Dr. Stitzel planea expandir el uso de los sensores a las carreras de base en pistas de tierra (dirt track), hacer la instrumentación aún más pequeña y desplegarla en más pilotos en diversos niveles de competición. La colaboración entre NASCAR, la ciencia y la ingeniería está demostrando ser un catalizador para el cambio, subrayando la importancia de los datos precisos para tomar decisiones informadas y, en última instancia, para proteger lo más valioso que hay en la pista: la vida del piloto.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es obligatorio para los pilotos de NASCAR usar el sensor bucal?
No, actualmente su uso es voluntario. Alrededor de 16 pilotos de la Cup Series lo utilizan en cada carrera, pero el objetivo de NASCAR es que eventualmente todos los pilotos participen para tener un conjunto de datos más completo.
¿El sensor molesta al piloto o le impide hablar por radio?
No. El diseño fue uno de los mayores desafíos y se perfeccionó específicamente basándose en los comentarios de los pilotos. El resultado es un dispositivo de dos capas finas, cómodo de llevar durante varias horas y que no interfiere en absoluto con la comunicación por radio con el equipo.
¿Quién tiene acceso a los datos recopilados por el sensor?
La privacidad es una prioridad. Solo el piloto individual y el equipo de seguridad de NASCAR tienen acceso a los datos brutos. Cuando esta información se utiliza para estudios de investigación y publicaciones, se anonimiza por completo para que no pueda ser rastreada hasta un piloto específico.
¿Esta tecnología se usa solo en NASCAR?
Aunque su aplicación en NASCAR es la más avanzada en el automovilismo, la tecnología se originó en la investigación de impactos en la cabeza en deportes juveniles como el fútbol americano, el fútbol y el hockey. Hay planes para expandir su uso a más categorías de automovilismo y otros deportes de contacto.
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