26/07/2020
En el mundo del automovilismo de alta competición, la relación entre un equipo y su patrocinador principal es casi tan icónica como la del piloto con su coche. Durante años, el rojo brillante y el inconfundible logo de Target fueron sinónimos del equipo Chip Ganassi Racing, una estampa familiar para cualquier aficionado de NASCAR. Sin embargo, a finales de 2017, el paddock se vio sacudido por una noticia que resonaría en toda la industria: Target anunciaba el fin de su patrocinio de 16 años con el equipo en la NASCAR Cup Series. La decisión fue especialmente desconcertante dado que su piloto, el joven y talentoso Kyle Larson, estaba en medio de una temporada estelar. ¿Qué llevó a un gigante minorista a retirarse de uno de los deportes más seguidos de Estados Unidos? La respuesta no se encontraba en los tiempos por vuelta ni en los resultados de las carreras, sino en un cambio fundamental en la estrategia de marketing corporativo y en el creciente poder de otro deporte: el fútbol.

- El Anuncio que Sacudió los Cimientos de NASCAR
- La Razón Principal: Un Cambio de Cancha hacia el Fútbol
- ¿No Era Suficiente el Éxito en la Pista?
- Un Contexto Más Amplio: La Crisis del Patrocinio
- Del Pincel al Vinilo: La Evolución Visual del Patrocinio
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
- Conclusión: Una Lección de Adaptación
El Anuncio que Sacudió los Cimientos de NASCAR
La noticia cayó como una bomba. Target, una marca que había estado intrínsecamente ligada a Chip Ganassi Racing no solo en NASCAR sino también en IndyCar durante 27 años, se retiraba. El momento no podría haber sido más extraño. Kyle Larson, al volante del Chevrolet N° 42, estaba demostrando ser un talento generacional. Para cuando se hizo el anuncio, Larson ya había conseguido múltiples victorias en la temporada y se posicionaba como un legítimo contendiente al campeonato, ocupando el segundo lugar en la clasificación de pilotos. La lógica dictaba que el éxito en la pista debería solidificar, no disolver, una relación de patrocinio. Los aficionados y los analistas esperaban que el rendimiento de Larson pudiera, de hecho, salvar y revitalizar la asociación. Pero se equivocaron. El rendimiento no fue el factor decisivo. La decisión ya estaba tomada en las altas esferas de la sede de Target en Minneapolis, y las razones iban mucho más allá del óvalo de carreras.

La Razón Principal: Un Cambio de Cancha hacia el Fútbol
La explicación oficial de Target fue clara y directa, y apuntaba en una dirección completamente diferente al asfalto. La compañía estaba reorientando su inversión en marketing deportivo hacia el fútbol. En un comunicado, Target explicó su nueva estrategia: "A medida que buscábamos evolucionar nuestro programa de marketing deportivo, el fútbol le brindó a Target una oportunidad única para llegar a nuestros clientes en nuevos lugares y en todos los niveles del deporte". Esta evolución se materializó en acuerdos significativos con la Major League Soccer (MLS) como socio corporativo, un acuerdo de patrocinio en la camiseta de su equipo local, el Minnesota United FC, y alianzas con programas de fútbol juvenil como U.S. Youth Soccer. Para Target, el fútbol ofrecía una conexión más directa con las familias y una demografía más joven, un público que consideraban crucial para su crecimiento. El perfil del comprador promedio de Target (edad media de 40 años, con un 43% teniendo hijos en casa) se alineaba mejor, en su nueva visión, con la base de aficionados del fútbol, un deporte que se juega y se sigue en comunidades de todo el país. La inversión, que según reportes de la industria podría rondar los 50 millones de dólares en acuerdos como el que Heineken tenía con la MLS, era una suma considerable que podría financiar varios equipos de primer nivel en NASCAR. Sin embargo, la decisión no era sobre cuál deporte era "mejor", sino sobre dónde Target veía el mayor retorno de inversión y alineación de marca a largo plazo.
¿No Era Suficiente el Éxito en la Pista?
Para muchos dentro de la burbuja de NASCAR, la decisión era incomprensible. ¿Cómo podía un patrocinador abandonar a un piloto ganador y a un equipo de primer nivel? La ironía era palpable. Según datos del programa de evaluación de medios "Sport24" de Nielsen, en ese momento, el patrocinio de Target en el coche de Kyle Larson era el más valioso de toda la serie a mitad de temporada, superando incluso al histórico patrocinio de Lowe's en el coche de Jimmie Johnson. Esto significaba que la marca Target estaba obteniendo una visibilidad y un valor mediático enormes gracias a los éxitos de Larson. Y aun así, no fue suficiente. Este hecho subraya una verdad fundamental del marketing deportivo moderno: el éxito en el campo de juego es solo una pieza del rompecabezas. Las corporaciones buscan algo más que trofeos; buscan una narrativa, una conexión demográfica y un alineamiento con los valores de su marca. Target decidió que la narrativa del fútbol como un deporte familiar, inclusivo y en crecimiento global era más poderosa para su marca que la velocidad y la adrenalina de NASCAR.
Tabla Comparativa: NASCAR vs. MLS en la Mirada del Patrocinador
Para entender mejor la lógica detrás de la decisión de Target, podemos comparar ambos deportes desde la perspectiva de una gran marca minorista.
| Característica | NASCAR | Major League Soccer (MLS) |
|---|---|---|
| Demografía Principal | Tradicionalmente más adulta, masculina y concentrada en ciertas regiones de EE. UU. | Más joven, diversa y con un fuerte componente familiar y multicultural. |
| Alcance Global | Principalmente norteamericano, con un seguimiento de nicho a nivel internacional. | El deporte más popular del mundo, con un crecimiento exponencial en EE. UU. |
| Percepción de Marca | Asociada con la velocidad, la tecnología, la lealtad a la marca y la tradición. | Asociada con la comunidad, la participación activa, la salud y un estilo de vida familiar. |
| Engagement Familiar | Los eventos pueden ser largos y ruidosos, a veces menos accesibles para niños pequeños. | Partidos de 90 minutos, ambiente festivo y fuerte conexión con ligas juveniles. |
| Costo de Activación | Históricamente alto, con necesidad de patrocinio para toda la temporada. | Múltiples niveles de patrocinio (liga, equipo, camiseta, estadio) que ofrecen flexibilidad. |
Un Contexto Más Amplio: La Crisis del Patrocinio
La salida de Target no fue un incidente aislado, sino un síntoma de una tendencia más amplia que afectaba a NASCAR. Desde la recesión económica de finales de la década de 2000, el modelo de patrocinio de temporada completa con una única empresa Fortune 500 se había vuelto cada vez más raro. Equipos de élite como Hendrick Motorsports tuvieron que buscar múltiples patrocinadores para cubrir la temporada completa de Dale Earnhardt Jr., el piloto más popular del deporte durante 14 años consecutivos. Otras estrellas con gran atractivo mediático, como Danica Patrick, también enfrentaron serias dificultades para asegurar financiación. Incluso el patrocinio principal de la serie cambió de Sprint a Monster Energy por una cifra, según se informa, significativamente menor. La era dorada, donde los logos corporativos cubrían cada centímetro de los coches durante 36 carreras al año, estaba dando paso a un modelo más fragmentado y económicamente desafiante. La decisión de Target fue simplemente la señal más visible de que el panorama había cambiado para siempre.
Del Pincel al Vinilo: La Evolución Visual del Patrocinio
Para apreciar plenamente el impacto de un patrocinador como Target, es interesante entender cómo su icónica marca cobraba vida en el coche. Antes de la década de 2000, los complejos diseños de los patrocinadores se pintaban directamente sobre la chapa de los coches. Este era un proceso artesanal, costoso y que consumía mucho tiempo. Un solo diseño podía requerir varios días en el taller de pintura, con múltiples capas y ajustes para lograr los colores exactos exigidos por la marca. Cualquier cambio o diseño especial implicaba decapar y volver a pintar el coche por completo. Sin embargo, la tecnología revolucionó este proceso con la llegada de los vinilos adhesivos. Los equipos de carreras, como Richard Childress Racing, crearon sus propios estudios gráficos internos. Los diseños ahora se crean digitalmente, se aprueban en cuestión de horas y se imprimen en grandes láminas de vinilo de alta tecnología. Estas envolturas (wraps) se aplican al coche en cuestión de horas, no de días. Esta innovación ofrece enormes ventajas:
- Velocidad: Un coche puede ser envuelto con un nuevo diseño en una fracción del tiempo que tomaría pintarlo.
- Costo: Es significativamente más barato imprimir un nuevo vinilo que realizar un trabajo de pintura completo.
- Flexibilidad: Permite a los equipos cambiar de patrocinador de una carrera a otra o utilizar diseños especiales con facilidad.
- Perfección: Los colores y logos se imprimen digitalmente, garantizando una consistencia perfecta con la identidad de la marca.
Un equipo de primer nivel puede llegar a utilizar más de 300 envolturas completas en una sola temporada. Esta tecnología es la que permitió que el coche de Target luciera impecable carrera tras carrera, convirtiéndose en un lienzo móvil de alta velocidad para la marca.

Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué Target dejó de patrocinar a NASCAR?
La razón principal fue un cambio estratégico en su enfoque de marketing. Target decidió invertir en el fútbol (soccer), asociándose con la MLS y programas juveniles, para conectar mejor con un público más joven y familiar que consideraban clave para su marca.
¿El rendimiento de Kyle Larson influyó en la decisión?
No, de hecho, fue todo lo contrario. Kyle Larson estaba teniendo una de sus mejores temporadas, lo que hizo la decisión aún más sorprendente. La retirada de Target fue una decisión de negocio puramente estratégica y no un reflejo del rendimiento del equipo o del piloto.
¿Qué piloto conducía para Target en NASCAR?
Kyle Larson fue el último piloto en conducir el Chevrolet N° 42 patrocinado por Target en la NASCAR Cup Series hasta la temporada 2017.
¿Target también dejó de patrocinar en IndyCar?
Sí. Un año antes de anunciar su salida de NASCAR, Target concluyó su histórica asociación de 27 años con el equipo de Chip Ganassi en la IndyCar Series, donde habían ganado 11 campeonatos y cuatro veces las 500 Millas de Indianápolis.
Conclusión: Una Lección de Adaptación
La salida de Target de NASCAR fue un momento decisivo, no solo para Chip Ganassi Racing, sino para todo el deporte. Representó una clara señal de que en el competitivo mundo del marketing deportivo del siglo XXI, la tradición y el éxito en la pista ya no garantizan la lealtad de un patrocinador. Las marcas buscan audiencias específicas, alineación de valores y un retorno de inversión medible. El fútbol, con su crecimiento explosivo y su conexión con las familias, ofreció a Target una propuesta de valor que NASCAR, en ese momento, no pudo igualar. Para NASCAR, fue un doloroso pero necesario llamado de atención, un recordatorio de que para atraer y retener a los gigantes corporativos, el deporte debe evolucionar constantemente y demostrar su relevancia para las nuevas generaciones de consumidores.
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