04/04/2026
Cuando el ritmo de la batería de Pink Floyd se apaga, otro tipo de música comienza para Nick Mason: la sinfonía de los motores V12 de Maranello. El legendario músico no solo es una pieza clave en la historia del rock progresivo, sino también uno de los coleccionistas de automóviles más respetados y apasionados del mundo. Su garaje no es un simple almacén de vehículos caros; es un museo viviente, un tributo a la ingeniería y el diseño, con un lugar muy especial reservado para los Cavallinos Rampantes de Ferrari. A diferencia de muchos coleccionistas que guardan sus joyas bajo llave, Mason es famoso por usar y disfrutar sus máquinas, participando activamente en carreras y eventos históricos, demostrando que estos coches fueron creados para ser conducidos, no solo admirados.

Más que un Coleccionista, un Piloto Apasionado
Para entender la magnitud de la colección de Nick Mason, primero hay que comprender su filosofía. No se trata de una acumulación de activos, sino de una profunda conexión con la historia del automovilismo. Mason ha competido en múltiples ocasiones en las 24 Horas de Le Mans, así como en eventos de prestigio como el Goodwood Festival of Speed y la Mille Miglia Storica. Esta faceta de piloto le otorga una perspectiva única; cada coche en su posesión tiene una historia, un propósito y, en sus manos, la oportunidad de seguir rugiendo en la pista. Su libro, "Into the Red", es un testimonio de esta pasión, donde detalla sus experiencias al volante de algunas de las máquinas más icónicas jamás construidas.

Las Joyas de Maranello en el Garaje de Mason
Si bien su colección es diversa e incluye maravillas de otras marcas como Bugatti, Maserati y McLaren, su devoción por Ferrari es innegable. La pregunta "¿cuántos Ferraris tiene Nick Mason?" no tiene una respuesta pública y fija, ya que las colecciones de este nivel son fluidas. Sin embargo, se conocen varias piezas clave que forman el núcleo de su garaje ferrarista, cada una con un pedigrí excepcional.
El Santo Grial: Ferrari 250 GTO (1962)
Posiblemente la pieza central y el coche más famoso de su colección. El Ferrari 250 GTO es considerado por muchos como el automóvil más deseable y valioso del mundo. Solo se fabricaron 36 unidades, y cada una tiene una rica historia en competición. El chasis de Mason, número 3757GT, fue comprado por él en 1977 por la entonces considerable suma de 35,000 libras esterlinas, una inversión que hoy se valora en decenas de millones de dólares. Este coche no es una pieza de museo estática; Mason lo ha pilotado en innumerables eventos, permitiendo que nuevas generaciones escuchen el glorioso sonido de su motor Colombo V12 de 3.0 litros. Su combinación de belleza escultural, éxito en las carreras y extrema rareza lo convierten en el pináculo del coleccionismo.
La Estrella de Cine: Ferrari 512 S (1970)
Este no es un Ferrari cualquiera. Este prototipo de carreras tuvo un papel protagonista en la icónica película "Le Mans" de 1971, protagonizada por Steve McQueen. Diseñado para competir directamente contra el formidable Porsche 917, el 512 S es una bestia de la era dorada de las carreras de resistencia. Impulsado por un motor V12 de 5.0 litros, su presencia es imponente y su sonido, ensordecedor. Desafortunadamente, durante el rodaje de la película, el coche sufrió un incendio. Sin embargo, fue meticulosamente restaurado y hoy es una de las joyas más espectaculares de la colección de Mason, uniendo la historia del cine y del automovilismo.
El Legado de la Mille Miglia: Ferrari 250 MM (1953)
Un testimonio de los primeros días de gloria de Maranello. La designación "MM" hace honor a la legendaria carrera Mille Miglia. Este modelo representa una era en la que los coches de carreras también podían ser conducidos en la calle. Con su carrocería barchetta diseñada por Pininfarina, el 250 MM es una obra de arte funcional, un coche que corrió en eventos tan importantes como el Tour de France Automobile y la propia Mille Miglia. Poseer un coche de esta época y con este linaje demuestra un profundo aprecio por las raíces de la marca.
Los Íconos Modernos y Clásicos
La colección no se detiene en los años 60 y 70. Mason también posee ejemplos que definieron otras eras de Ferrari:
- Ferrari F40: El último Ferrari aprobado personalmente por Enzo Ferrari. Un superdeportivo analógico, brutal y sin concesiones, que representa la quintaesencia de la emoción de conducir.
- Ferrari 365 GTB/4 "Daytona": Un gran turismo clásico, con un motor V12 delantero que encarna el estilo y la potencia de principios de los 70. Su apodo "Daytona" proviene del triplete histórico de Ferrari en las 24 Horas de Daytona de 1967.
- LaFerrari: Saltando a la era moderna, Mason también posee el hipercoche híbrido de Ferrari. Este modelo demuestra que su colección no solo mira al pasado, sino que también abraza la cúspide de la tecnología automotriz actual, conectando el linaje histórico con el futuro de la marca.
Tabla Comparativa de los Ferrari de Nick Mason
Para visualizar mejor la importancia de estas máquinas, aquí hay una tabla con algunas de las piezas más destacadas:
| Modelo | Año | Motor | Significado Histórico |
|---|---|---|---|
| Ferrari 250 GTO | 1962 | 3.0L V12 | Considerado el mejor Ferrari de todos los tiempos; ícono de competición y diseño. |
| Ferrari 512 S | 1970 | 5.0L V12 | Prototipo de Le Mans y estrella de la película de Steve McQueen. |
| Ferrari 250 MM | 1953 | 3.0L V12 | Pionero de las carreras de Ferrari en la década de 1950. |
| Ferrari F40 | 1987-1992 | 2.9L V8 Bi-Turbo | El último superdeportivo aprobado por Enzo Ferrari; un ícono analógico. |
| LaFerrari | 2013 | 6.3L V12 Híbrido | El primer hipercoche híbrido de Ferrari, representa la tecnología moderna. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuántos Ferraris tiene exactamente Nick Mason?
El número exacto no es público y puede variar. Sin embargo, se conocen al menos 6 o 7 modelos de Ferrari de altísimo perfil en su colección, incluyendo los mencionados en este artículo. La colección es privada y su composición puede cambiar con el tiempo.
¿Cuál es el coche más caro en la colección de Nick Mason?
Sin lugar a dudas, el Ferrari 250 GTO de 1962. Es uno de los coches más valiosos del mundo, con estimaciones que superan los 50 millones de dólares, aunque su valor real es prácticamente incalculable debido a su rareza e historia.
¿Nick Mason realmente compite con sus coches?
Sí, y esa es una de las razones por las que es tan respetado en la comunidad del automovilismo. Es un participante habitual en eventos de carreras históricas, donde no duda en llevar al límite a sus valiosas máquinas, incluyendo el 250 GTO.
¿Por qué la colección de Mason es tan especial?
Más allá del valor monetario, su colección es especial por la calidad y el significado histórico de cada pieza. Cada coche representa un momento crucial en la historia de Ferrari y del deporte motor. Además, su disposición a compartir estos coches con el público en eventos y carreras los mantiene vivos, cumpliendo el propósito para el que fueron creados.
En conclusión, el garaje de Nick Mason es mucho más que una simple acumulación de metal precioso. Es el reflejo de una vida dedicada a dos grandes pasiones: la música y la velocidad. Cada Ferrari cuenta una historia, y en manos del baterista de Pink Floyd, esa historia sigue sonando con la misma fuerza que un solo de batería en un estadio lleno o el rugido de un V12 en la recta de Mulsanne.
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