02/04/2023
En el vibrante y complejo escenario de la Italia de principios del siglo XX, nació una institución que buscaría transformar la sociedad desde sus cimientos, fusionando la fe con la acción social de una manera innovadora. La Compañía de San Pablo (C.S.P) es mucho más que un simple nombre en los anales de la historia religiosa; es un instituto secular de derecho pontificio que, desde su fundación en 1920 por el presbítero Juan Rossi, ha dejado una huella indeleble en múltiples ámbitos. Concebida con la aprobación del Cardenal Andrea Carlo Ferrari, Arzobispo de Milán, se define como una comunidad de laicos y sacerdotes, conocidos como paulinos, que, inspirados por el espíritu del apóstol San Pablo, dedican su vida a Dios a través de la misión evangelizadora de la Iglesia, no desde el claustro, sino inmersos en el mundo.

La historia de la Compañía de San Pablo está intrínsecamente ligada a la ciudad de Milán y a las urgencias de una Italia de entreguerras. En un contexto de profundas carencias y necesidades sociales, los primeros paulinos no se limitaron a la prédica, sino que pusieron manos a la obra con un notable empeño social. Su labor se materializó en la creación de escuelas profesionales para ofrecer un futuro a los jóvenes, la organización de círculos juveniles para brindar un espacio de contención y formación, y la promoción de bibliotecas y comedores populares para alimentar el cuerpo y el espíritu. Además, establecieron casas de asistencia para madres solteras, una iniciativa vanguardista para la época. Esta dedicación práctica y tangible a los problemas de la gente común permitió que la obra de la compañía trascendiera las barreras religiosas, convirtiéndose en un puente de diálogo y colaboración entre creyentes y no creyentes.

Pioneros en la Comunicación y el Turismo Religioso
La visión de Juan Rossi y sus seguidores fue notablemente moderna. Comprendieron antes que muchos el poder de los medios de comunicación y la importancia de las nuevas formas de apostolado. Ya en 1924, impulsaron la creación de periódicos católicos influyentes como "La Fiesta" y "El Avvenire de Italia", buscando llevar el mensaje del Evangelio a un público más amplio. Este interés por la comunicación social se vio refrendado en 1925, cuando el Papa Pío XI, quien un año después aprobaría la compañía como una sociedad de vida común sin votos, les confió la gestión administrativa del prestigioso periódico vaticano, el Osservatore Romano. Esta responsabilidad catapultó a la C.S.P. a la escena internacional.
Paralelamente, a mediados de la década de 1920, observaron el surgimiento de un nuevo fenómeno: el turismo religioso. Ante las primeras peregrinaciones masivas a Tierra Santa y a santuarios marianos, la compañía respondió con la creación del ente de "Peregrinaciones Paulinas", con el objetivo de facilitar y dar un sentido espiritual profundo a estos viajes, acercando a miles de personas a la fe a través de la experiencia directa.
La Expansión Internacional y la Obra en Argentina
Lo que comenzó en Milán pronto extendió sus raíces a otras ciudades italianas como Venecia y Génova, pero su vocación era universal. La Compañía de San Pablo no tardó en cruzar fronteras, estableciendo comunidades en París, Jerusalén, Washington y, de manera muy significativa, en América del Sur, con presencia en Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile. El 30 de junio de 1950, el Papa Pío XII reconoció formalmente su estatus y alcance al otorgarles el reconocimiento canónico como instituto secular de derecho pontificio.
La llegada a Argentina en 1927 fue particularmente fructífera. Los primeros paulinos fundaron la Obra Cardenal Ferrari, una institución que centró gran parte de sus esfuerzos en el mundo universitario y juvenil. Una de sus figuras clave fue la escritora y política Angélica Felisa Fuselli. Bajo el paraguas de esta obra, nacieron iniciativas de enorme impacto:
- Instituto Grafotécnico (1930): Considerada la primera escuela de periodismo de América Latina, una muestra más de su compromiso con la comunicación.
- Acción Católica Argentina y Movimiento Scout: Jugaron un papel fundamental en la organización y estructuración de grupos católicos de Boys Scout y de la Acción Católica en el país.
- Prolífica Actividad Social: La Obra Cardenal Ferrari, con personería jurídica desde 1930, desplegó una red de instituciones que abarcaban desde talleres gráficos y una emisora de radio (L.O.W. Radio Cardenal Ferrari) hasta escuelas de artes y oficios, bibliotecas populares, hogares para jóvenes y consultorios médicos.
Un Episodio Histórico: La Custodia del Cuerpo de Eva Perón
La influencia de la Compañía de San Pablo en ciertos sectores de la sociedad argentina, incluidas las fuerzas armadas, los llevó a ser protagonistas de uno de los episodios más singulares y secretos de la historia del país. Tras el golpe de Estado de 1955 que derrocó a Juan Domingo Perón, el gobierno militar del general Pedro Eugenio Aramburu se enfrentó al dilema de qué hacer con el cuerpo embalsamado de Eva Perón, un símbolo de inmenso poder político. Fue entonces cuando se confió a la Compañía de San Pablo la increíble misión de ocultar sus restos. El cuerpo de Evita fue trasladado en secreto a Milán bajo el falso nombre de María Maggi de Magistris. Allí permaneció sepultado durante 14 años en una tumba anónima, custodiado por el silencio de los paulinos, hasta que en 1973 fue finalmente devuelto a Juan Domingo Perón en su residencia de Madrid.
El Carisma Paulino y su Evolución Institucional
El carisma que anima a los miembros de la C.S.P. se resume en el lema del apóstol San Pablo: "hacerse todo para todos". Según sus constituciones, su propósito es elevar humanamente y animar con espíritu evangélico todas las actividades de la vida, tanto sociales como individuales. Esto les exige estar atentos a los problemas contemporáneos, interpretar los "signos de los tiempos" y ofrecer respuestas creativas y serviciales a la luz del Evangelio. Su historia ha sido también un camino de evolución interna y adaptación. El instituto ha estado bajo la tutela de delegados pontificios en tres ocasiones para guiar su desarrollo. Las reformas más recientes culminaron el 14 de septiembre de 2012, cuando la Santa Sede aprobó nuevos estatutos que dividieron la compañía en dos secciones autónomas: una sección laical para hombres y mujeres, y otra sección exclusivamente sacerdotal, reconociendo las distintas vocaciones dentro del mismo carisma.
Presidentes de la Compañía de San Pablo
A lo largo de su historia, la dirección del instituto ha estado en manos de diversas personalidades, reflejando sus diferentes etapas. Notablemente, las reformas del siglo XXI permitieron que mujeres laicas asumieran la presidencia.
| Presidente | Período |
|---|---|
| Pbro. Juan Rossi | 1921 - 1932 |
| Pbro. Juan Penco | 1932 - 1940 |
| Cardenal Arcadio Larraona | 1940 - 1945 |
| Pbro. Ercole Gallone | 1945 - 1956 |
| Pbro. Ulderico Pascual Magni | 1956 - 1965 |
| Pbro. Julio Madurini | 1965 - 1983 |
| Pbro. Roberto Osculati | 1983 - 1988 |
| Pbro. Pierluiggi Boracco | 1988 - 1995 |
| Cardenal Francesco Coccopalmerio | 1995 - 2006 |
| Doctora Sara Ponte | 2006 - 2009 |
| Pbro. Carlo Azzimonti | 2009 - 2012 |
| Doctora Paola Segato | 2012 – presente |
Preguntas Frecuentes
¿Qué es exactamente la Compañía de San Pablo?
Es un instituto secular de la Iglesia Católica fundado en 1920. Está compuesto por laicos y sacerdotes que viven su fe y misión evangelizadora participando activamente en la sociedad, en lugar de vivir en comunidades monásticas. Son conocidos como paulinos.
¿Cuál fue la labor más destacada de sus primeros años?
En sus inicios en Milán, se destacaron por un fuerte compromiso social. Crearon escuelas profesionales, comedores populares, bibliotecas y centros de asistencia para los más necesitados, buscando dar respuestas concretas a los problemas de la época.
¿Por qué se dice que fueron innovadores en comunicación?
Desde muy temprano entendieron la importancia de los medios. Fundaron periódicos católicos en la década de 1920 y llegaron a administrar el periódico del Vaticano, el Osservatore Romano, demostrando una visión muy avanzada para su tiempo.
¿Cuál es su conexión con la historia argentina y Eva Perón?
Debido a su influencia y discreción, el gobierno militar argentino les confió la misión de ocultar el cuerpo embalsamado de Eva Perón tras el golpe de 1955. Lo trasladaron a Milán y lo mantuvieron en una tumba secreta durante 14 años.
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