05/05/2018
En la historia del automovilismo deportivo, existen coches que trascienden su propia época para convertirse en auténticos mitos. Son máquinas nacidas con un propósito claro, a menudo la competición, pero que dejan una huella imborrable en el asfalto y en la memoria de los aficionados. El Renault 5 Turbo 2 es, sin lugar a dudas, uno de esos elegidos. Lejos de ser una simple versión deportiva del popular utilitario francés, fue una reinvención radical, un monstruo de homologación diseñado para dominar los tramos de rally que, hoy en día, sigue levantando pasiones y preguntas, siendo la más recurrente: ¿cuánta potencia escondía realmente bajo esa carrocería ensanchada?

El Nacimiento de un Icono: De Utilitario a Bestia de Rally
Para entender al Renault 5 Turbo 2, primero hay que viajar a finales de la década de 1970. Renault quería triunfar en el Campeonato del Mundo de Rally y para ello necesitaba un arma competitiva. La solución, ideada por el ingeniero Jean Terramorsi, fue tan brillante como demencial: tomar la carrocería de su exitoso Renault 5, vaciarla por completo y colocar el motor en la posición donde deberían ir los asientos traseros. Este cambio fundamental transformó un coche de tracción delantera y motor delantero en una máquina de motor central y tracción trasera, un concepto reservado hasta entonces para superdeportivos exóticos.
El primer modelo, conocido como Renault 5 Turbo (o "Turbo 1"), se presentó en 1980. Era la "versión de calle" necesaria para homologar el coche para la competición en el recién creado Grupo B. Con paneles de carrocería de aluminio y un interior futurista diseñado por Bertone, era un coche caro y exclusivo. Sin embargo, para hacerlo más accesible y rentable, Renault lanzó en 1983 el Turbo 2. Esta nueva versión mantenía la misma mecánica brutal, pero utilizaba más componentes del Renault 5 de serie, como los paneles de acero (excepto el techo de aluminio) y el salpicadero del R5 Alpine, reduciendo así los costos de producción y su precio final.

El Corazón de la Bestia: 160 CV que Cambiaron las Reglas
Llegamos al núcleo de la cuestión. El Renault 5 Turbo 2 estaba equipado con un motor Cléon-Fonte (tipo C7K-700) de cuatro cilindros en línea y 1397 cc. Por sí solo, no era un motor extraordinario, pero la magia llegaba de la mano de un turbocompresor Garrett T3 con intercooler. Gracias a esta sobrealimentación, esta pequeña joya de la ingeniería era capaz de generar 160 caballos de potencia (118 kW) a 6.000 rpm y un par motor de 221 Nm a 3.250 rpm.
Puede que hoy en día 160 CV no parezcan una cifra estratosférica, pero en el contexto de 1983 y en un coche que pesaba menos de 1.000 kg, era una auténtica barbaridad. Esta relación peso-potencia le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 7 segundos y alcanzar una velocidad máxima superior a los 200 km/h. Era más rápido que muchos deportivos de mayor cilindrada y prestigio de la época. La entrega de potencia era todo menos dócil; el famoso "turbo lag" de los motores de la época provocaba que no pasara nada a bajas revoluciones, hasta que de repente el turbo entraba en acción y el coche salía disparado hacia adelante con una violencia que exigía manos expertas al volante.
Tabla Comparativa: Renault 5 Turbo 1 vs. Turbo 2
Aunque mecánicamente idénticos en cuanto a potencia, las diferencias entre ambas versiones son clave para entender su posicionamiento en el mercado y su valor actual.
| Característica | Renault 5 Turbo 1 (1980-1982) | Renault 5 Turbo 2 (1983-1986) |
|---|---|---|
| Paneles de Carrocería | Techo, puertas y portón trasero de aluminio | Techo de aluminio, resto de paneles de acero |
| Interior | Diseño específico y futurista de Bertone | Salpicadero y componentes del R5 Alpine Turbo |
| Enfoque de Producción | Homologación pura, más exclusivo y caro | Reducción de costes para mayor accesibilidad |
| Unidades Producidas | Aprox. 1.820 unidades | Aprox. 3.167 unidades |
Legado en el Grupo B y Valor Actual
El Renault 5 Turbo fue un protagonista destacado en los inicios del mítico Grupo B. Aunque su concepto de tracción trasera pronto se vio superado por la eficacia de la tracción integral del Audi Quattro o el Peugeot 205 T16, en asfalto y en manos de pilotos legendarios como Jean Ragnotti, el "Culo Gordo" (como se le apodaba cariñosamente en España) era un rival temible, capaz de lograr victorias memorables como en el Rally de Montecarlo de 1981. Las versiones de competición, como el Maxi Turbo, llegaron a superar los 350 CV, llevando la plataforma a su máxima expresión.
Este pedigrí de competición, sumado a su diseño radical y a su producción limitada, ha convertido al Renault 5 Turbo 2 en un auténtico objeto de culto y una pieza de colección muy codiciada. Su valor en el mercado de clásicos ha experimentado una apreciación exponencial en la última década. Hoy en día, es prácticamente imposible encontrar una unidad en buen estado por menos de seis cifras. El precio de un Renault 5 Turbo 2 puede variar enormemente, superando fácilmente los 100.000 euros y alcanzando cifras mucho más altas para unidades con bajo kilometraje, historial documentado o un estado de conservación excepcional. Es la ley de la oferta y la demanda aplicada a una leyenda del motor.

Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuántos caballos de fuerza tiene exactamente el Renault 5 Turbo 2?
La versión de calle del Renault 5 Turbo 2 tiene oficialmente 160 CV (118 kW) a 6.000 rpm, extraídos de su motor 1.4 litros turboalimentado.
¿Es un coche de tracción delantera como el R5 normal?
No, y esa es su principal característica. A diferencia del Renault 5 estándar, el Turbo 2 es un coche de motor central y tracción trasera, una configuración de auténtico deportivo.
¿Por qué es tan caro y buscado hoy en día?
Su alto valor se debe a una combinación de factores: su estatus como coche de homologación para el legendario Grupo B, su producción limitada, su diseño único y radical, y la experiencia de conducción pura y exigente que ofrece, algo cada vez más difícil de encontrar en los coches modernos.
¿Qué se siente al conducirlo?
Se describe como una experiencia visceral y sin filtros. Su corta distancia entre ejes, el motor justo detrás del conductor y la entrega de potencia explosiva del turbo lo convierten en un coche muy ágil pero también muy exigente, que requiere habilidad y respeto para ser llevado al límite.
En conclusión, el Renault 5 Turbo 2 es mucho más que un coche de 160 caballos. Es el símbolo de una era dorada del automovilismo, una época en la que la locura y la genialidad iban de la mano para crear máquinas inolvidables. Es la prueba de que no se necesitan cifras de potencia descomunales para crear una leyenda, sino una receta perfecta de ingeniería, propósito y carácter. Un carácter que, casi cuarenta años después, sigue rugiendo con la misma fuerza.
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