12/08/2018
Cuando pensamos en el Toyota Corolla, la mente suele evocar imágenes de un sedán práctico, increíblemente fiable y, seamos sinceros, algo predecible. Es el coche que recomendarías a un amigo que busca tranquilidad mecánica por encima de emociones al volante. Sin embargo, hubo un tiempo en que el nombre Corolla se asoció con algo más: un diseño afilado, una silueta deportiva y el detalle más icónico de los años 80 y principios de los 90: los faros escamoteables. Si te preguntas qué Toyota Corolla tenía estos faros emergentes, la respuesta te transporta a una era dorada del diseño automotriz japonés: la sexta generación, conocida internamente como E90.

La Generación E90: El Corolla que se Atrevió a Ser Diferente
Lanzada en 1987, la sexta generación del Toyota Corolla fue la respuesta directa del gigante japonés a la creciente popularidad y el atractivo estilístico de competidores como el Honda Civic. Toyota decidió diversificar la gama más que nunca. Si bien la mayoría de los Corollas E90 que salieron de la línea de producción eran los sedanes y wagons de cuatro puertas que todos conocemos, la marca guardaba un as bajo la manga para aquellos que buscaban algo más que simple transporte. Fue aquí donde nacieron las variantes Coupé y Liftback (conocido como Sprinter Trueno en Japón), modelos que compartían la plataforma pero que ofrecían una carrocería completamente distinta, más baja, ancha y con un carácter innegablemente deportivo.
Estos modelos de dos puertas fueron los que recibieron el tratamiento de diseño más audaz, adoptando la forma de cuña que tan de moda estaba en la época. Y la joya de la corona de ese diseño eran, sin duda, los faros ocultos. Durante el día, el frontal del coche era una superficie lisa y aerodinámica. Al caer la noche, con solo pulsar un botón, dos cápsulas se levantaban majestuosamente para iluminar el camino, transformando por completo la personalidad del vehículo. Era un detalle que gritaba "deportividad" y que lo emparentaba visualmente con coches de mucho mayor calibre como el Toyota Supra o el MR2.
SR5 vs. GT-S: Estilo Deportivo o Pura Esencia JDM
Dentro de la gama coupé, no todas las versiones eran iguales. Existían principalmente dos acabados que definían la experiencia al volante, aunque ambos compartían la espectacular carrocería: el SR5 y el GT-S.
- Toyota Corolla SR5 Coupé: Este era el punto de entrada al mundo del Corolla deportivo. El modelo SR5 estaba enfocado en ofrecer el estilo y la apariencia de un coche de altas prestaciones, pero manteniendo la economía y la sencillez mecánica del Corolla estándar. Montaba un motor de 1.6 litros DOHC de 16 válvulas (4A-FE) que, si bien era moderno y eficiente para la época con su inyección de combustible, entregaba una potencia modesta, rondando los 113 caballos de fuerza. Se combinaba con una transmisión manual de cinco velocidades o una automática de cuatro, convirtiéndolo en un vehículo ideal para el día a día, pero con una estética que giraba cabezas. Era el equilibrio perfecto entre fiabilidad y estilo.
- Toyota Corolla GT-S Coupé: Aquí es donde las cosas se ponían serias. El GT-S era la versión de alto rendimiento. Bajo el capó se encontraba el legendario motor 4A-GE, una joya de la ingeniería co-desarrollada con Yamaha, famosa por su capacidad para subir de revoluciones con alegría y por su sonido embriagador. Este motor, también de 1.6 litros, entregaba más potencia (alrededor de 130-140 CV dependiendo del mercado) y estaba diseñado para ser exprimido. Además, el GT-S no solo tenía más potencia; también contaba con una suspensión más firme, frenos de disco en las cuatro ruedas y otros ajustes de chasis que lo convertían en un coche realmente divertido de conducir, un digno sucesor espiritual del icónico AE86.
Tabla Comparativa: SR5 vs. GT-S (Generación E90 Coupé)
| Característica | Toyota Corolla SR5 Coupé | Toyota Corolla GT-S Coupé |
|---|---|---|
| Motor | 1.6L DOHC 16v (4A-FE) | 1.6L DOHC 16v (4A-GE) |
| Potencia Aproximada | ~113 HP | ~135 HP |
| Enfoque Principal | Estilo deportivo y economía | Rendimiento y manejo deportivo |
| Frenos Traseros | Tambor | Disco |
| Suspensión | Estándar, orientada al confort | Deportiva, más firme |
Del Estilo Ochentero a la Eficiencia del Siglo XXI
El Corolla con faros escamoteables es una cápsula del tiempo. Su interior era simple, con plásticos duros pero duraderos, un radio casete y, si tenías suerte, aire acondicionado. La experiencia de conducción era analógica, directa y te conectaba con la carretera de una manera que los coches modernos, con sus múltiples capas de asistencia electrónica, ya no pueden replicar. Hoy en día, estos modelos son extremadamente raros de ver en buen estado. Muchos fueron víctimas del paso del tiempo, del óxido o de modificaciones extremas. Encontrar uno bien conservado, con bajo kilometraje, es como descubrir un tesoro.
Es fascinante contrastar este ícono de finales de los 80 con su descendiente directo, el Toyota Corolla Híbrido actual. El enfoque ha cambiado radicalmente. Donde antes había un coupé bajo y afilado, ahora encontramos una carrocería hatchback o sedán optimizada para la aerodinámica y el espacio interior. Los faros escamoteables, prohibidos por normativas de seguridad peatonal y aerodinámica, han sido reemplazados por eficientes y afiladas luces LED. El motor que buscaba revoluciones ha sido sustituido por un tren motriz híbrido que prioriza el consumo mínimo de combustible.
Tabla Comparativa: Evolución del Corolla
| Medida / Característica | Corolla Coupé E90 (aprox. 1989) | Corolla Híbrido (actual) |
|---|---|---|
| Largo | ~4.330 mm | 4.370 mm |
| Ancho | ~1.665 mm | 1.790 mm |
| Altura | ~1.280 mm | 1.435 mm |
| Filosofía Principal | Estilo deportivo, diversión al volante | Eficiencia, tecnología y seguridad |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué modelo exacto de Toyota Corolla tenía faros escamoteables?
Los modelos fueron las variantes Coupé y Liftback de la generación E90 del Toyota Corolla, fabricada entre 1987 y 1992. Los niveles de equipamiento más conocidos con esta característica fueron el SR5 y el GT-S.
¿Por qué ya no se fabrican coches con faros emergentes?
Hay varias razones. Principalmente, las regulaciones de seguridad peatonal se volvieron más estrictas, y los faros emergentes creaban superficies angulosas y peligrosas en caso de atropello. Además, afectaban negativamente la aerodinámica del vehículo cuando estaban abiertos y su mecanismo añadía peso, complejidad y un punto potencial de fallo mecánico y eléctrico.
¿Es el Corolla E90 Coupé un buen coche clásico para comprar?
Absolutamente. Combina el atractivo diseño de los años 80 con la legendaria fiabilidad de Toyota. Las piezas mecánicas básicas siguen siendo relativamente fáciles de encontrar, ya que las comparten con los sedanes. El mayor desafío es encontrar una unidad en buen estado de chapa y sin óxido, ya que las partes específicas de la carrocería son escasas.
En definitiva, el Corolla Coupé E90 es un recordatorio de que incluso el coche más sensato del mundo tiene un pasado emocionante. Fue una pequeña corona ("Corolla" en latín) que se atrevió a brillar de una manera diferente, un verdadero superviviente de una época en la que el estilo y la diversión no estaban reñidos con la practicidad del día a día. Un clásico que, cada vez que levanta sus faros, nos hace sonreír.
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