18/08/2023
El romance entre Perú y el Rally Dakar tiene varios capítulos memorables. Muchos recuerdan con cariño la largada de la edición 2013, cuando la capital, Lima, se vistió de fiesta en pleno verano para dar el pistoletazo de salida a la caravana más famosa del mundo. Sin embargo, fue en 2019 cuando el país sudamericano se convirtió en el protagonista absoluto, albergando el 100% de un recorrido que pasaría a la historia como uno de los más exigentes y espectaculares de la era moderna. La edición 41 del Dakar fue una inmersión total en el desierto peruano, un laberinto de arena y dunas que puso a prueba la resistencia de máquinas y pilotos como nunca antes.

Un Desafío 100% Peruano
La decisión de que el Dakar 2019 se disputara íntegramente en territorio peruano generó una gran expectación. Por primera vez en una década, la carrera no cruzaría fronteras, concentrando toda su acción en un solo país. Esto, lejos de simplificar la logística, planteó un reto mayúsculo para la organización y los competidores: diseñar un recorrido de 10 etapas y más de 5,000 kilómetros que fuera variado, desafiante y que no perdiera la esencia del Dakar. El resultado fue un desafío monumental, con un 70% del trazado sobre arena.

Los participantes se enfrentaron a un menú implacable de terrenos. Desde las gigantescas dunas de Ica, que se alzaban como montañas de arena, hasta los campos de fesh-fesh, ese polvo finísimo y volátil que se mete en cada recoveco de la mecánica y reduce la visibilidad a cero. Las rocas escondidas, los cañones y los lechos de ríos secos completaban un paisaje que no daba tregua. La dureza fue tal que la tasa de abandonos se disparó. De los 100 coches que tomaron la salida en Lima, menos de la mitad lograron ver la meta diez días después, una cifra de supervivencia que no se veía desde la edición de 2007, la última en África.
La Conquista Histórica de Toyota Gazoo Racing
En medio de este caos de arena y dificultades, una marca y un piloto emergieron para escribir una página dorada en la historia del automovilismo. Toyota Gazoo Racing, con el qatarí Nasser Al-Attiyah al volante de una robusta Hilux, consiguió una victoria histórica. Si bien para Al-Attiyah era su tercer Touareg, para el gigante japonés significaba su primer triunfo absoluto en la clasificación general del Rally Dakar. Fue la culminación de años de esfuerzo, desarrollo y perseverancia.
La actuación de Al-Attiyah y su copiloto, Matthieu Baumel, fue magistral. Adoptaron una estrategia inteligente, atacando cuando era necesario y conservando cuando el riesgo era demasiado alto. Su Hilux, marcada con el número 301, demostró una fiabilidad a toda prueba, sufriendo daños mínimos en un entorno que destrozaba a sus rivales. La clave del éxito no solo residió en la velocidad, sino también en una navegación casi perfecta y en una gestión impecable de la carrera.
El trabajo en equipo fue fundamental. Giniel De Villiers, compañero de Al-Attiyah en el equipo, jugó un papel crucial como escudero. En las etapas finales, De Villiers y su navegante Dirk Von Zitzewitz se mantuvieron cerca del coche líder, listos para prestar asistencia en caso de cualquier imprevisto, una táctica que aseguró que el coche #301 llegara a Lima sin contratiempos para reclamar la gloria.
Dominio en Múltiples Categorías
El éxito de Toyota no se limitó a la victoria en la general. La marca japonesa demostró su poderío en diferentes frentes, subrayando la calidad y durabilidad de sus vehículos en las condiciones más extremas.
- Categoría de Producción (T2): El equipo Team Land Cruiser Toyota Auto Body continuó con su racha imparable. Christian Lavieille y Jean-Pierre Garcin, a bordo del Land Cruiser #350, se alzaron con la victoria, logrando el sexto triunfo consecutivo para el equipo en esta categoría. Su dominio fue absoluto, demostrando que los vehículos de serie de la marca están construidos para soportar lo insoportable.
- Categoría de Camiones (<10 litros): En el apartado de los gigantes del desierto, HINO TEAM SUGAWARA, la división de camiones de Toyota, logró una hazaña increíble. Teruhito Sugawara, al mando de su Hino #510, consiguió la décima victoria consecutiva en la categoría de camiones con motores de menos de 10 litros. Además, finalizó en un meritorio noveno puesto en la clasificación general de camiones, compitiendo contra vehículos mucho más potentes.
Resumen de Victorias Clave
| Categoría | Equipo | Piloto Principal | Hito Destacado |
|---|---|---|---|
| Coches (General) | TOYOTA GAZOO Racing SA | Nasser Al-Attiyah | Primera victoria absoluta para Toyota en el Dakar. |
| Coches (Producción T2) | Team Land Cruiser Toyota Auto Body | Christian Lavieille | 6ª victoria consecutiva para el equipo. |
| Camiones (<10L) | HINO TEAM SUGAWARA | Teruhito Sugawara | 10ª victoria consecutiva en su clase. |
Las Claves: Fiabilidad y Estrategia
El Dakar 2019 fue una demostración de que la velocidad pura no es suficiente para ganar la carrera más dura del mundo. La fiabilidad y la estrategia se erigieron como los pilares del éxito. De los 27 vehículos Toyota que comenzaron el rally, 16 lograron completarlo, una tasa de finalización notablemente alta que habla por sí sola sobre la robustez de sus máquinas. La Hilux de Al-Attiyah, el Land Cruiser de Lavieille y el camión Hino de Sugawara no solo fueron rápidos, sino también increíblemente resistentes.

La carrera fue un bucle gigante que comenzó y terminó en Lima, llevando a los competidores hacia el sur hasta Arequipa y Moquegua, para luego emprender el camino de regreso. Esto significó que en la segunda semana, los pilotos se encontraron con terrenos ya transitados, pero ahora completamente destrozados por el paso de la caravana. Etapas como la que rodeaba las dunas de Tanaka, consideradas las más difíciles del rally, fueron decisivas. Fue en esos momentos donde la experiencia de Al-Attiyah y la solidez de su coche marcaron la diferencia, permitiéndole gestionar su ventaja sobre rivales de la talla de Nani Roma o Sébastien Loeb.
Preguntas Frecuentes sobre el Dakar 2019
¿Por qué fue tan especial el Rally Dakar 2019?
Su singularidad radicó en que se celebró íntegramente en un solo país, Perú. Esto concentró el recorrido en los desafiantes desiertos peruanos, convirtiéndolo en una de las ediciones con mayor porcentaje de arena y una de las más difíciles en términos de navegación y resistencia.
¿Quién ganó el Dakar 2019 en la categoría de coches?
El ganador fue el piloto qatarí Nasser Al-Attiyah, copilotado por el francés Matthieu Baumel, a bordo de una Toyota Hilux del equipo Toyota Gazoo Racing South Africa.
¿Qué significó esta victoria para Toyota?
Fue un hito histórico, ya que representó la primera victoria de Toyota en la clasificación general del Rally Dakar. A pesar de haber estado cerca en años anteriores, esta fue la primera vez que la marca japonesa se coronó en la categoría principal de coches.
¿Qué es el "fesh-fesh"?
Es un tipo de sedimento muy fino, similar al polvo de talco, que se acumula en zonas desérticas. Es extremadamente engañoso, ya que puede ocultar rocas u hoyos, y al ser levantado por los vehículos, crea nubes de polvo que reducen drásticamente la visibilidad y pueden causar problemas mecánicos al infiltrarse en filtros y componentes del motor.
En conclusión, el Dakar 2019 no fue solo una carrera; fue una odisea peruana que puso a prueba los límites de la resistencia humana y mecánica. Será recordado por sus paisajes sobrecogedores, su dureza extrema y, sobre todo, por ser el escenario donde Toyota, con Nasser Al-Attiyah como su punta de lanza, finalmente conquistó el desierto y se inscribió con letras de oro en la leyenda del rally más duro del planeta.
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