10/07/2026
En el universo de la mixología, existe una competencia que es sinónimo de excelencia, innovación y maestría. Hablamos del World Class, un certamen que no solo busca al bartender con la mejor receta, sino al profesional más completo, a un verdadero artista de la hospitalidad capaz de crear experiencias inolvidables. La final global es el escenario donde los mejores del mundo se miden, no solo en técnica y sabor, sino en carácter, creatividad y resistencia bajo presión. Recientemente, el clímax de esta competencia nos dejó una cátedra de lo que significa ser un bartender de élite, culminando en un desafío que parecía sacado de un reality show de alta cocina: construir un bar desde cero en menos de un día.

Más Allá de la Copa: La Estirpe del Bartender Moderno
Antes de sumergirnos en los retos que llevaron a los finalistas a la gloria, es crucial entender qué se evalúa en un escenario de este calibre. Según nos comenta Ferrari, una voz autorizada en el certamen, “en concursos como la final del World Class, la técnica, la calidad de lo servido (buen sabor y logrado equilibrio) y el conocimiento de los insumos se da por sentado”. Esto significa que todos los que llegan a esta etapa son técnicamente impecables. Entonces, ¿qué marca la diferencia? “También se evalúan otros aspectos. Además de la hospitalidad y la simpatía, uno fundamental es la personalidad, el carácter, la estirpe que todo buen bartender debe tener”, afirma. Es esa capacidad de conectar, de contar una historia y de dominar el escenario lo que separa a los grandes del resto. “Y en ese terreno, los tres primeros demostraron mucho dominio”, agrega, subrayando que el carisma es tan importante como el contenido de la coctelera.
El Camino a la Final: Cinco Retos de Pura Maestría
Para llegar al desafío final, los competidores tuvieron que superar una serie de cinco pruebas diseñadas para poner a prueba cada faceta de su talento. Cada reto estaba asociado a una marca del portafolio Reserve de Diageo, garantizando que la materia prima estuviera a la altura de la ocasión. La buena coctelería, después de todo, solo nace de los destilados top.
Los desafíos previos fueron:
- El Arte sin Alcohol: El primer reto consistió en preparar un mocktail. Una prueba que demuestra que la complejidad y el equilibrio de sabores no dependen del alcohol, exigiendo una profunda comprensión de botánicos, frutas y texturas.
- El Espíritu de México: A continuación, los bartenders tuvieron que crear un cóctel con el tequila Don Julio, un desafío para capturar la esencia vibrante y terrenal del agave en una copa.
- La Elegancia del Gin: El tercer reto se centró en el gin Tanqueray N°10, buscando creaciones que resaltaran sus notas cítricas y su perfil sofisticado.
- La Profundidad del Single Malt: El estupendo whisky single malt The Singleton fue el protagonista de la cuarta prueba, un lienzo perfecto para cócteles que requieren complejidad y matices.
- Innovación y Lujo con Blue Label: Como novedad absoluta, el quinto reto introdujo al icónico Johnnie Walker Blue Label. Pero no se trataba solo de crear un cóctel. El desafío consistía en vincular esta legendaria marca con la tecnología. Celebrado en Shanghai, uno de los epicentros de la cultura digital, este reto abrió la puerta a la creatividad más disruptiva. “Hubo libertad total: se podía recurrir a aplicativos, a artilugios tecnológicos y demás”, explica Ferrari. Vimos propuestas asombrosas. Un bartender peruano, Figueroa, creó una web interactiva que permitía a los jueces explorar los ingredientes de su país con un solo toque en una pantalla. Otro competidor usó un aplicativo que analizaba las expresiones faciales de los jueces al probar los cócteles para determinar su favorito. Una fusión perfecta de conocimiento, tecnología y elementos lúdicos.
La Prueba de Fuego: Crear un Bar Pop-Up en 24 Horas
Superados los cinco retos, solo los ocho mejores llegaron a la prueba final, un ejercicio titánico de gestión, creatividad y trabajo en equipo. Los finalistas que alcanzaron esta etapa fueron el español Borja Insa, el indonesio Aris Sanjaya, el canadiense Keegan McGregor, el italiano Danilo Frigulti (representando a Inglaterra), el taiwanés Pedison Kao, el australiano Jake Down, el chino Liao Jien Ming y el italiano Luca Bruni. Su misión: conceptualizar y ejecutar su propio bar efímero. Tenían que desarrollar una sólida propuesta de coctelería, definir una estética clara y, lo más importante, formar un equipo competente. La presión era máxima: todo debía estar listo en menos de 24 horas.
Aquí es donde la competencia mostró su lado más humano. Demostrando una gran camaradería y solidaridad, los finalistas debían elegir a su equipo de bartenders entre los propios participantes del World Class que habían sido eliminados en las rondas anteriores. El concepto coctelero era su responsabilidad, pero para la parte estética y de diseño (nombre, logotipo, decoración), contaron con el apoyo de un artista chino local. Fue una carrera contra el reloj que puso a prueba no solo sus habilidades como mixólogos, sino también como líderes, gestores y directores creativos.
Los 8 Titanes del Reto Final
Estos fueron los profesionales que se enfrentaron al desafío más grande de sus carreras, demostrando por qué pertenecen a la élite mundial.
| Bartender | País / Representación |
|---|---|
| Borja Insa | España |
| Aris Sanjaya | Indonesia |
| Keegan McGregor | Canadá |
| Danilo Frigulti | Inglaterra (de origen italiano) |
| Pedison Kao | Taiwán |
| Jake Down | Australia |
| Liao Jien Ming | China |
| Luca Bruni | Italia |
Preguntas Frecuentes
¿Qué es exactamente la competencia World Class?
Es considerada la competencia de coctelería más prestigiosa y exigente a nivel mundial. Organizada por Diageo, busca coronar al mejor bartender del planeta a través de una serie de desafíos que evalúan técnica, conocimiento de destilados, creatividad, hospitalidad y capacidad de gestión.
¿Por qué el reto final es tan complicado?
El reto del pop-up bar es extremadamente difícil porque va más allá de hacer cócteles. Exige habilidades de gestión de proyectos, liderazgo, diseño, marketing y ejecución bajo una inmensa presión de tiempo (menos de 24 horas). Es una prueba integral del bartender como empresario y anfitrión.
¿Solo se utilizan bebidas alcohólicas en la competencia?
No. Uno de los retos iniciales requiere la creación de un mocktail, o cóctel sin alcohol. Esto demuestra la habilidad del bartender para crear bebidas complejas y deliciosas para todo tipo de público, enfocándose puramente en el equilibrio de sabores.
¿Qué define al ganador del World Class?
El ganador no es simplemente quien hace el cóctel más sabroso. Es el profesional que demuestra una consistencia excepcional en todas las pruebas, combinando una técnica impecable con una personalidad arrolladora, una narrativa convincente y la capacidad de crear una atmósfera única. Es la suma de arte, ciencia y carisma.
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