23/10/2021
La respuesta corta y directa a la pregunta es un rotundo no. Red Bull Racing ya no utiliza motores Renault. La que una vez fue una de las alianzas más dominantes en la historia moderna de la Fórmula 1 llegó a su fin de manera conflictiva en 2018, abriendo un nuevo capítulo para el equipo de Milton Keynes que, a la postre, los devolvería a la cima de la máxima categoría del automovilismo. Esta es la historia de un matrimonio exitoso, una crisis profunda y un divorcio que cambió el panorama de la parrilla.

Una Alianza de Oro: La Era del Dominio V8
Para entender la ruptura, primero hay que comprender la magnitud del éxito que compartieron. Red Bull Racing y Renault unieron sus caminos en 2007, pero fue con la llegada de los motores V8 atmosféricos donde su colaboración alcanzó el estatus de leyenda. Entre 2010 y 2013, la combinación del genio aerodinámico de Adrian Newey, el talento de un joven Sebastian Vettel y la fiabilidad y potencia del motor Renault RS27 V8 fue simplemente imparable. Juntos, consiguieron cuatro campeonatos mundiales de pilotos y cuatro de constructores de forma consecutiva. Fue una era de dominio absoluto, donde la sinergia entre chasis y motor parecía perfecta. Renault no era un simple proveedor; era un socio estratégico en la conquista de la Fórmula 1.
El Comienzo del Fin: La Era Híbrida y la Frustración
El gran punto de inflexión llegó en 2014 con el cambio de reglamento técnico, que introdujo las complejas unidades de potencia V6 turbo-híbridas. Mientras Mercedes-AMG Petronas acertaba de lleno con su motor, Renault se encontró con serios problemas desde el primer día. Su unidad de potencia carecía de fiabilidad y, sobre todo, de rendimiento en comparación con la de su rival alemán. Para un equipo como Red Bull, acostumbrado a ganar, esta situación fue una fuente constante de frustración. A pesar de tener uno de los mejores chasis de la parrilla, se veían incapaces de luchar por victorias de forma regular. Las críticas públicas por parte de figuras clave de Red Bull, como Christian Horner y Helmut Marko, se hicieron cada vez más frecuentes y duras. La relación, antes tan sólida, comenzó a erosionarse bajo la presión de la falta de resultados. Durante varias temporadas, la tensión fue en aumento, llegando a un punto en que Red Bull tuvo que renombrar sus motores como "TAG Heuer" para distanciarse mediáticamente de la marca Renault.
2018: El Divorcio y la Apuesta por Honda
El año 2018 fue el último de esta tensa colaboración. Red Bull, viendo que el progreso de Renault no era suficiente para alcanzar a Mercedes y Ferrari, tomó una decisión audaz y arriesgada. Decidieron romper lazos con su histórico socio francés y apostar por Honda para la temporada 2019. En ese momento, la decisión generó muchas dudas en el paddock. Honda venía de una etapa desastrosa con McLaren, llena de problemas de fiabilidad y rendimiento. Sin embargo, Red Bull vio en el fabricante japonés un socio exclusivo y totalmente comprometido con su proyecto, algo que sentían que habían perdido con Renault. El riesgo era enorme, pero la necesidad de un cambio era aún mayor. El equipo de Milton Keynes estaba convencido de que para volver a ser campeones, necesitaban ser el foco principal de un motorista, un equipo "de fábrica" en todo menos en el nombre.
El Renacer con Honda y el Camino a la Independencia
La apuesta por Honda resultó ser un éxito rotundo. Aunque el primer año fue de adaptación, pronto llegaron las victorias. La colaboración entre Red Bull y Honda se caracterizó por un respeto mutuo y un trabajo en equipo excepcional. Juntos, desarrollaron la unidad de potencia hasta convertirla en la mejor de la parrilla, lo que culminó con la conquista del Campeonato Mundial de Pilotos de Max Verstappen en 2021. A pesar del anuncio de Honda de su retirada oficial de la F1 a finales de ese año, la colaboración continuó bajo un acuerdo de soporte técnico. Red Bull dio un paso más allá y creó su propia división de motores: Red Bull Powertrains. Esta nueva empresa se hizo cargo de la propiedad intelectual de Honda y ahora fabrica y mantiene las unidades de potencia para Red Bull Racing y su equipo hermano, RB. Este movimiento les garantiza una total independencia de cara al futuro.
Tabla Comparativa de Eras: Red Bull-Renault vs. Red Bull-Honda
| Característica | Era Renault (2007-2018) | Era Honda / RBPT (2019-Presente) |
|---|---|---|
| Campeonatos de Pilotos | 4 (2010, 2011, 2012, 2013) | 3 (2021, 2022, 2023) |
| Campeonatos de Constructores | 4 (2010, 2011, 2012, 2013) | 2 (2022, 2023) |
| Victorias Totales | 59 | 53 (hasta final de 2023) |
| Naturaleza de la Relación | Cliente / Socio (Exitosa al inicio, muy tensa al final) | Socio Exclusivo / Fabricante Propio (Muy colaborativa) |
| Contexto Reglamentario | V8 Atmosféricos / V6 Turbo-Híbridos (Inicio) | V6 Turbo-Híbridos (Madurez) |
El Futuro: Red Bull Ford Powertrains
Mirando hacia el futuro, Red Bull ha solidificado su posición como una potencia integral en la Fórmula 1. A partir de 2026, con la llegada de una nueva generación de unidades de potencia, Red Bull Powertrains se asociará con el gigante automovilístico estadounidense Ford. Esta alianza estratégica convierte a Red Bull en un equipo de fábrica en toda regla, controlando su destino tanto en el diseño del chasis como en el del motor. Es la culminación de un largo viaje que comenzó con la frustración de depender de un tercero y que terminará con el control absoluto sobre su propio rendimiento. Definitivamente, la era de Renault quedó muy atrás.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Existe alguna posibilidad de que Red Bull y Renault vuelvan a asociarse?
Es extremadamente improbable. Red Bull ha invertido cientos de millones en sus instalaciones de Red Bull Powertrains y tiene una sólida alianza con Ford para 2026. La ruptura fue muy conflictiva y ambas partes han seguido caminos muy diferentes. Renault, por su parte, se concentra en su propio equipo de fábrica, Alpine.
¿Qué motor utiliza actualmente el equipo Visa Cash App RB (anteriormente AlphaTauri/Toro Rosso)?
El equipo RB, al ser el equipo hermano de Red Bull Racing, utiliza la misma unidad de potencia: la Honda RBPT (Red Bull Powertrains). Esta sinergia es una de las grandes ventajas estratégicas del conglomerado de Red Bull en la F1.
¿Por qué la relación se deterioró tanto en la era híbrida?
Principalmente por una divergencia de expectativas y resultados. Red Bull, con un chasis ganador, esperaba un motor capaz de luchar por el campeonato. Renault no pudo entregar ese nivel de rendimiento de forma consistente con las nuevas regulaciones híbridas, lo que llevó a una espiral de críticas públicas y pérdida de confianza mutua que hizo la relación insostenible.
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