24/07/2018
Las 24 Horas de Le Mans de 1997 quedaron grabadas en la memoria de los aficionados como una de las ediciones más dramáticas e impredecibles de la historia moderna. Fue una carrera que lo tuvo todo: velocidad pura, una parrilla repleta de fabricantes de primer nivel, fallos mecánicos desgarradores, errores de pilotaje inesperados y, sobre todo, la demostración de que en Le Mans, la carrera no termina hasta que cae la bandera a cuadros. En un escenario dominado por los poderosos Porsche 911 GT1 oficiales, fue un prototipo cliente, el TWR-Porsche WSC-95 del equipo Joest Racing, el que se alzó con una victoria que parecía improbable, marcando además el inicio de la leyenda de un piloto debutante que cambiaría la historia de la prueba para siempre.

Una Clasificación Ensombrecida por la Tragedia
El ambiente previo a la carrera estuvo lamentablemente teñido de luto. Durante las sesiones de pre-clasificación en mayo, el automovilismo sufrió la trágica pérdida del prometedor piloto francés Sébastien Enjolras. El WM de su equipo, Welter Racing, perdió piezas de carrocería que provocaron que el coche despegara, volando por encima de las barreras de seguridad tras la curva de Arnage. El impacto fue fatal y Enjolras falleció al instante, siendo la primera muerte en Le Mans en una década. Como señal de duelo, el equipo Welter Racing retiró sus inscripciones.
En el plano deportivo, la lucha por la pole position fue intensa. Los nuevos Nissan R390 GT1 demostraron su potencial, con Martin Brundle marcando el mejor tiempo en la pre-clasificación. Sin embargo, en la clasificación oficial de junio, fue el veterano Michele Alboreto quien sorprendió a todos. Al volante del TWR-Porsche WSC-95 número 7, marcó un tiempo estratosférico de 3:41.58, cinco segundos más rápido que la pole del año anterior. Los Porsche 911 GT1 Evo oficiales, teóricamente los grandes favoritos, no pudieron igualar ese registro. Thierry Boutsen se quedó a casi dos segundos, asegurando la segunda posición, mientras que los potentes Nissan y los veloces McLaren F1 GTR completaban las primeras filas, prometiendo una batalla sin cuartel desde el inicio.
Parrilla de Salida (Primeras Posiciones)
| Posición | Equipo | Coche | Tiempo |
|---|---|---|---|
| 1 | #7 Joest Racing | TWR Porsche WSC-95 | 3:41.58 |
| 2 | #25 Porsche AG | Porsche 911 GT1 Evo | 3:43.36 |
| 3 | #22 NISMO | Nissan R390 GT1 | 3:45.32 |
| 4 | #42 BMW Motorsport | McLaren F1 GTR 97 | 3:45.40 |
El Inicio de una Lucha Feroz
La carrera comenzó con un cielo gris y cubierto. El drama no se hizo esperar: ya en la vuelta de formación, el Panoz del equipo DAMS sufrió un toque, obligándole a entrar en boxes para cambiar el morro y perdiendo varias vueltas desde el principio. En la salida, Bob Wollek, con el Porsche oficial #25, tomó la delantera, pero la alegría duró poco. Cuatro vueltas más tarde, Michele Alboreto reafirmó el dominio mostrado en clasificación y recuperó el liderato con el TWR-Porsche WSC-95. Durante las primeras horas, el coche de Joest Racing, junto con uno de los Nissan, logró abrir un pequeño hueco sobre el pelotón perseguidor.
La carrera se cobró sus primeras víctimas rápidamente. En la séptima vuelta, el Porsche GT1 del equipo Roock Racing, pilotado por Allan McNish, sufrió un pinchazo y se estrelló en las Curvas Porsche. Los problemas también afectaron a los favoritos. A las 7 de la tarde, los tres Nissan oficiales entraron en boxes simultáneamente con el mismo problema: sobrecalentamiento en las cajas de cambios, un fallo que los ingenieros temían. Estas reparaciones les hicieron perder muchísimo terreno. Poco después, el McLaren F1 GTR de BMW Motorsport, que rodaba en tercera posición, tuvo que detenerse durante nueve vueltas para reparar una fuga en el sistema de refrigeración. Estos incidentes permitieron que los dos Porsche 911 GT1 Evo oficiales se consolidaran en las dos primeras posiciones al caer la noche, con el TWR-Porsche de Joest como su sombra más cercana, manteniéndose en la misma vuelta gracias a una estrategia y un consumo de combustible más eficientes.

La Noche, Juez Implacable de Le Mans
La noche en Le Mans es un filtro natural que separa a los contendientes de los supervivientes. Los dos Porsche oficiales, con pilotos experimentados como Wollek, Stuck y Boutsen, impusieron un ritmo sólido y constante, manteniendo un doblete al frente de la carrera. El equipo Joest Racing, sin embargo, no les perdía la pista. Con un ritmo ligeramente más conservador pero una fiabilidad a prueba de bombas, el trío Alboreto-Johansson-Kristensen se mantuvo a una vuelta de los líderes, esperando su oportunidad.
Mientras tanto, la carrera de otros equipos se desmoronaba. Los dos Nissan que habían sufrido problemas de caja de cambios terminaron abandonando durante la madrugada. El tercer coche japonés resistió, aunque tuvo que someterse a un cambio completo de la transmisión. Los llamativos Panoz Esperante GTR-1 también sucumbieron a la noche: uno por un aparatoso incendio en la recta de Mulsanne y el otro por una fuga de aceite terminal. Al llegar a la mitad de la carrera, con el amanecer en el horizonte, los dos Porsche oficiales lideraban cómodamente, con el TWR-Porsche en tercera posición, seguido de cerca por los McLaren supervivientes.
Un Amanecer Lleno de Sorpresas
El amanecer trajo consigo uno de los giros de guion más inesperados de la carrera. A las 7:45 de la mañana, Bob Wollek, al volante del Porsche #25 que lideraba la prueba, cometió un error insólito en la curva de Arnage. Presionado por su compañero de equipo, se subió demasiado al piano, rompió un palier de la transmisión y su coche se detuvo definitivamente en las Curvas Porsche. El líder quedaba fuera de carrera de forma dramático.
Este abandono dejaba al Porsche #26 de Dalmas, Kelleners y Collard con el liderato en solitario. El equipo Joest Racing heredaba la segunda posición y, sintiendo la oportunidad, aumentó la presión. Fue en este punto donde el debutante Tom Kristensen realizó una actuación legendaria. El danés completó un increíble cuádruple relevo (casi cuatro horas) con el mismo juego de neumáticos, marcando la vuelta rápida de la carrera y manteniendo al TWR-Porsche en la lucha. A pesar de su esfuerzo, el Porsche oficial seguía manteniendo una ventaja de una vuelta durante toda la mañana, gestionando la carrera con aparente control.

El Desenlace: Cuando la Gloria se Esfuma en Minutos
Con el sol finalmente haciendo acto de presencia después del mediodía, todo parecía decidido. El Porsche 911 GT1 Evo #26 tenía la victoria en el bolsillo. Había liderado durante más de seis horas y mantenía una ventaja sólida sobre el coche de Joest Racing. Pero Le Mans siempre se guarda una última sorpresa.
A la 1:45 de la tarde, a solo dos horas y cuarto del final, la tragedia golpeó al equipo Porsche. Ralf Kelleners, que acababa de salir de boxes, notó que el coche perdía velocidad en la recta de Hunaudières. Reportó por radio un problema con la caja de cambios, pero justo al coronar el cambio de rasante de Mulsanne, el coche se detuvo envuelto en llamas. Una fuga de aceite en la transmisión había provocado un incendio que destruyó cualquier posibilidad de victoria. En un instante, el líder indiscutible estaba fuera de carrera.
Este abandono dejó el camino libre para el TWR-Porsche WSC-95 #7. Sin presión, el equipo gestionó las últimas dos horas con cautela. Michele Alboreto tuvo el honor de cruzar la línea de meta, sellando una victoria que nadie esperaba. Fue un triunfo de la fiabilidad, la estrategia y la perseverancia sobre la velocidad pura. Para Joest Racing, era su segundo triunfo consecutivo con el mismo chasis. Para el mundo del motor, era la primera victoria de un joven Tom Kristensen, el inicio de un reinado sin precedentes en La Sarthe.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Le Mans 1997
- ¿Quién ganó las 24 Horas de Le Mans de 1997?
El equipo ganador fue Joest Racing con el coche número 7, un prototipo TWR-Porsche WSC-95. - ¿Qué pilotos formaban el equipo ganador?
El trío de pilotos estaba compuesto por el italiano Michele Alboreto, el sueco Stefan Johansson y el danés Tom Kristensen. - ¿Qué sucedió con los Porsche 911 GT1 oficiales que eran favoritos?
Ambos coches oficiales de Porsche AG abandonaron. El #25 se retiró tras un accidente de Bob Wollek en la mañana del domingo. El #26, que lideraba la carrera, se incendió a poco más de dos horas para el final por un fallo en la transmisión. - ¿Fue esta la primera victoria de Tom Kristensen en Le Mans?
Sí, 1997 fue el año de su debut en las 24 Horas de Le Mans y consiguió la victoria en su primer intento. Sería la primera de un récord histórico de nueve victorias. - ¿Qué evento trágico ocurrió antes de la carrera?
La edición de 1997 estuvo marcada por el fallecimiento del piloto francés Sébastien Enjolras durante las sesiones de pre-clasificación en un terrible accidente.
La edición de 1997 de las 24 Horas de Le Mans es un recordatorio perfecto de la esencia de esta carrera. Demostró que no basta con tener el coche más rápido, sino que se necesita una combinación de velocidad, fiabilidad, una estrategia impecable y una dosis de suerte para conquistar el circuito de La Sarthe. Fue una victoria épica para Joest Racing y el comienzo de la era del piloto más grande en la historia de Le Mans.
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