11/08/2025
Desde que los potentes V8 Supercars (ahora conocidos como Supercars Championship) rugieron por primera vez en el circuito urbano de Townsville en 2009, la categoría entró en una de las décadas más transformadoras y emocionantes de su historia. Aunque el evento se consolidó rápidamente como uno de los favoritos de los aficionados, los años que siguieron, de 2010 a 2018, estuvieron marcados por cambios tecnológicos, la llegada de nuevos fabricantes, batallas por el campeonato que se definieron en la última vuelta y la consagración de leyendas que reescribieron los libros de récords. Fue una era dorada que definió el futuro del automovilismo australiano.

El Dominio de Triple Eight y la Revolución Técnica (2010-2012)
La década comenzó bajo el claro dominio de un equipo: Triple Eight Race Engineering, compitiendo bajo la bandera de TeamVodafone. Si bien en 2010 James Courtney le arrebató el título para el icónico Dick Johnson Racing en un final de infarto, sentando las bases de una rivalidad Ford vs. Holden que se mantendría al rojo vivo, fue solo un breve respiro. A partir de 2011, la dupla de Jamie Whincup y Craig Lowndes se volvió casi imbatible. Ese año, Triple Eight logró una hazaña sin precedentes al conseguir un triplete histórico: el Campeonato de Pilotos con Whincup, el de Equipos y el título de la serie de desarrollo con Andrew Thompson. Fue la demostración de una estructura que rozaba la perfección.

Mientras en la pista la batalla era feroz, en los despachos se gestaba el futuro. En 2011, la propiedad de la categoría cambió de manos, con la firma de capital privado Archer Capital adquiriendo una participación mayoritaria. Pero el anuncio más significativo fue el del proyecto Car of the Future (COTF). Con los prototipos revelados a final de temporada por Mark Skaife y Neil Crompton, el objetivo era claro: reducir los costos de desarrollo y competición, mejorar la seguridad y, fundamentalmente, abrir la puerta a nuevos fabricantes más allá de Ford y Holden. En 2012, Nissan fue el primero en responder al llamado, anunciando su asociación con Kelly Racing para la temporada 2013, un movimiento que prometía cambiar el panorama de la parrilla para siempre. Ese mismo año, Whincup se coronó campeón una vez más, en una temporada que celebró la 50ª edición de la carrera más importante de todas: la Bathurst 1000.
Nuevos Retadores y Batallas Memorables (2013-2015)
El año 2013 marcó el debut oficial de los autos 'Car of the Future'. La nueva plataforma niveló el campo de juego y permitió que equipos como Brad Jones Racing brillaran desde el inicio. Sin embargo, la grandeza de los pilotos establecidos no tardó en imponerse. Craig Lowndes superó el récord histórico de victorias de Mark Skaife, alcanzando 91 triunfos, mientras la categoría se aventuraba por primera vez en territorio estadounidense con una carrera en el Circuito de las Américas en Austin, Texas. La temporada culminó con Jamie Whincup igualando a leyendas como Ian Geoghegan, Dick Johnson y Mark Skaife al conseguir su quinto título de campeón.
El 2014 fue un año de momentos inolvidables. Volvo se unió a la parrilla y su piloto estrella, un joven Scott McLaughlin, se convirtió en una sensación instantánea al terminar segundo en su primera carrera y popularizar la expresión "give it some jandal" (dale caña). Pero la historia más grande del año se escribió en el Monte Panorama. La Bathurst 1000 de 2014 es considerada una de las mejores de todos los tiempos. Chaz Mostert y Paul Morris, partiendo desde el último lugar de la parrilla, sobrevivieron a un accidente y al caos de una carrera de ocho horas (que incluyó una bandera roja para reparar el asfalto) para arrebatarle la victoria a un Jamie Whincup que se quedó sin combustible en la última vuelta. A pesar de esa desilusión, Whincup hizo historia de nuevo al final del año, convirtiéndose en el primer piloto en ganar seis campeonatos. La parrilla también se preparaba para un gran regreso, con el anuncio de que Team Penske se uniría a Dick Johnson Racing en 2015, trayendo de vuelta al bicampeón Marcos Ambrose desde la NASCAR.
El 2015 vio a Craig Lowndes alcanzar otro hito monumental: se convirtió en el primer piloto en la historia en lograr 100 victorias en la categoría. Pero el protagonismo del campeonato fue para Mark Winterbottom, de Prodrive Racing Australia, quien finalmente rompió la racha de cuatro años de Whincup para ganar su primer y único título, llevando el prestigioso número 1 al equipo Ford.

Una Nueva Identidad y la Batalla de los Kiwis (2016-2018)
Con un nuevo patrocinador principal, la categoría se rebautizó como 'Virgin Australia Supercars Championship' en 2016. Triple Eight respondió a la pérdida del título expandiendo su alineación para incluir a Shane van Gisbergen. La jugada fue un éxito rotundo: el neozelandés se adaptó de inmediato y ganó su primer campeonato en su primera temporada con el equipo. Mientras tanto, la Bathurst 1000 de ese año tuvo un final controvertido, con Will Davison y Jonathon Webb llevándose la victoria después de que Whincup, quien cruzó la línea primero, fuera penalizado por un incidente en las últimas vueltas.
En 2017, las reglas Gen2 entraron en vigor, permitiendo por primera vez carrocerías de dos puertas y motores no V8, aunque inicialmente solo Holden aprovechó el cambio con su nuevo ZB Commodore hatchback. La temporada se convirtió en un duelo titánico entre Jamie Whincup y Scott McLaughlin, quien se había unido a la renacida potencia de DJR Team Penske. McLaughlin dejó al mundo boquiabierto con una vuelta de clasificación en Bathurst que rompió todos los récords, pero fue Whincup quien se impuso en un final dramático en la nueva carrera de Newcastle para asegurar su séptimo y último campeonato, una cifra récord. La victoria en Bathurst, sin embargo, fue para el equipo Erebus Motorsport, con David Reynolds y Luke Youlden logrando un triunfo memorable.
El 2018 fue el año de la redención para Scott McLaughlin. En una batalla que duró toda la temporada contra Shane van Gisbergen, el piloto de DJR Team Penske finalmente consiguió su primer título, dándole una despedida de campeón al legendario modelo Ford Falcon. La temporada también marcó el final de una era, con Craig Lowndes retirándose de la conducción a tiempo completo, no sin antes ganar su séptima Bathurst 1000 junto a Steven Richards.
Campeones de la Era Dorada (2010-2018)
| Año | Campeón | Equipo | Automóvil |
|---|---|---|---|
| 2010 | James Courtney | Dick Johnson Racing | Ford Falcon (FG) |
| 2011 | Jamie Whincup | Triple Eight Race Engineering | Holden Commodore (VE) |
| 2012 | Jamie Whincup | Triple Eight Race Engineering | Holden Commodore (VE) |
| 2013 | Jamie Whincup | Triple Eight Race Engineering | Holden Commodore (VF) |
| 2014 | Jamie Whincup | Triple Eight Race Engineering | Holden Commodore (VF) |
| 2015 | Mark Winterbottom | Prodrive Racing Australia | Ford Falcon (FG X) |
| 2016 | Shane van Gisbergen | Triple Eight Race Engineering | Holden Commodore (VF) |
| 2017 | Jamie Whincup | Triple Eight Race Engineering | Holden Commodore (VF) |
| 2018 | Scott McLaughlin | DJR Team Penske | Ford Falcon (FG X) |
Preguntas Frecuentes
- ¿Cuándo corrieron los V8 Supercars por primera vez en Townsville?
- La primera carrera del campeonato en el circuito urbano de Reid Park en Townsville se celebró en julio de 2009. El evento se convirtió rápidamente en un pilar del calendario.
- ¿Quién fue el piloto más dominante entre 2010 y 2018?
- Sin lugar a dudas, Jamie Whincup fue la figura central de esta era, ganando cinco de los nueve campeonatos disputados en ese período (2011, 2012, 2013, 2014, 2017) y estableciendo un récord de siete títulos en total.
- ¿Qué fue el 'Car of the Future' (COTF)?
- Fue un nuevo chasis y conjunto de reglas técnicas introducidas en 2013. Su objetivo era reducir los costos, aumentar la seguridad y estandarizar componentes clave para facilitar la entrada de nuevos fabricantes como Nissan, Volvo y Mercedes-Benz (a través de un equipo privado).
- ¿Qué fue tan especial en la Bathurst 1000 de 2014?
- Es recordada como una de las carreras más caóticas y emocionantes. Tuvo una larga interrupción por bandera roja para reparar la pista, múltiples cambios de líder y un final increíble donde Chaz Mostert, que partió último, le arrebató la victoria a Jamie Whincup en la última vuelta.
En retrospectiva, la década posterior al debut de Townsville fue una era de cambio y emoción sin igual para los Supercars. Definió las carreras de leyendas, introdujo tecnologías que modernizaron el deporte y nos regaló algunas de las batallas más memorables en la historia del automovilismo australiano. Una verdadera década dorada que sentó las bases para el deporte que conocemos hoy.
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