14/04/2020
Hay fechas que quedan grabadas a fuego en la memoria colectiva de una nación. Para el automovilismo, pueden ser victorias épicas en Le Mans o campeonatos definidos en la última curva. Para el fútbol argentino, el 7 de septiembre de 1979 es una de esas efemérides imborrables. Aquel día, en el Estadio Olímpico de Tokio, un grupo de jóvenes futbolistas liderados por un genio incipiente llamado Diego Armando Maradona, le demostró al mundo que el futuro del fútbol albiceleste estaba en buenas manos, coronándose campeón del Mundial Sub-20 tras vencer a la poderosa Unión Soviética por 3 a 1.

Un Camino Impecable Hacia la Gloria
El equipo dirigido por César Luis Menotti, quien venía de ser campeón del mundo con la selección mayor un año antes, llegó a Japón con un plantel plagado de talento y con un estilo de juego que enamoraba. La fase de grupos fue una demostración de poderío: Argentina arrasó en el Grupo B, goleando 5-0 a Indonesia, venciendo 1-0 a Yugoslavia y cerrando con un contundente 4-1 sobre Polonia. El equipo no solo ganaba, sino que gustaba, con un fútbol de toque, gambeta y una voracidad ofensiva pocas veces vista en una categoría juvenil.

En los cuartos de final, la víctima fue Argelia, a la que despacharon con otro categórico 5-0. Las semifinales presentaron un desafío mayor, el clásico rioplatense contra Uruguay. En un partido trabado y disputado, la jerarquía individual y colectiva de Argentina se impuso para un 2-0 que los depositó en el partido soñado, la gran final. El equipo llegaba invicto, con 18 goles a favor y solo 2 en contra, una estadística que metía miedo.
La Final en Tokio: Un Duelo de Titanes
La final enfrentaba a dos potencias. Por un lado, la Argentina de Menotti, Maradona y Ramón Díaz, un equipo de potrero, talento y desparpajo. Por el otro, la Unión Soviética, un conjunto físicamente imponente, tácticamente disciplinado y con una historia de peso en el deporte mundial. El escenario era el majestuoso Estadio Olímpico de Tokio, y el mundo posaba sus ojos en ese duelo de estilos.
El partido fue intenso desde el primer minuto. Los soviéticos, fieles a su libreto, intentaron imponer su rigor físico, pero el talento argentino encontraba siempre los espacios. Sin embargo, la URSS logró igualar transitoriamente el marcador, poniendo un manto de incertidumbre sobre el resultado. Fue entonces cuando la estirpe de los campeones salió a relucir. Hugo Alves, con un tiro libre magistral, abrió el marcador para Argentina. Luego, Ramón Díaz, el goleador implacable del torneo, puso el 2-1 que devolvía la tranquilidad. Y el broche de oro, la firma del artista, no podía faltar.
Maradona: El Nacimiento de una Leyenda Mundial
Si bien todo el equipo brilló a un nivel superlativo, la figura de un joven de 18 años con el número 10 en la espalda eclipsó todo lo demás. Diego Armando Maradona no solo fue el capitán y el conductor, fue el alma de esa selección. Cada pelota que pasaba por sus pies se transformaba en una sinfonía de fútbol. Su actuación en la final fue la culminación de un torneo perfecto.
El tercer gol argentino fue la síntesis de su magia: un tiro libre ejecutado con una precisión quirúrgica, que se coló en el ángulo del portero soviético y desató la locura. Era el 3-1 definitivo, el gol que sentenciaba la final y que coronaba a una generación dorada. Al finalizar el torneo, los premios individuales no hicieron más que confirmar lo que todos habían visto en el campo: Maradona fue galardonado con el Balón de Oro al mejor jugador del certamen. Era su presentación oficial ante el planeta fútbol, el primer gran título de una carrera que lo llevaría a la cima del olimpo deportivo. Aquel día, el mundo descubrió que estaba en presencia de un jugador único, un elegido.
El Legado de un Equipo Inolvidable
Más allá de la consagración de Maradona, aquel equipo de 1979 dejó una huella imborrable. Fue la confirmación del proyecto de César Luis Menotti y la demostración de que el fútbol argentino tenía una cantera inagotable de talento. Nombres como Ramón Díaz, quien se llevó la Bota de Oro como máximo goleador del torneo, Juan Simón, Gabriel Calderón, Juan Barbas y Osvaldo Rinaldi, entre otros, formaron un conjunto que jugaba de memoria y que representaba a la perfección el lema de Menotti: la eficacia no estaba reñida con la belleza.
Esa victoria en Japón no fue solo un título más; fue una inyección de confianza y un motivo de orgullo para todo un país. Fue la prueba de que, con trabajo, talento y un líder excepcional, los sueños más grandes se pueden hacer realidad. Aquel equipo se convirtió en leyenda, y su gesta sigue siendo recordada como uno de los momentos más gloriosos del deporte argentino. Un día como hoy, hace más de cuatro décadas, un grupo de pibes se subió a lo más alto del mundo y un D10S comenzó a escribir su propia historia.
Camino a la Final - Mundial Sub-20 1979
| Ronda | Argentina (Rival y Resultado) | Unión Soviética (Rival y Resultado) |
|---|---|---|
| Fase de Grupos - Fecha 1 | vs. Indonesia (5-0) | vs. Hungría (5-1) |
| Fase de Grupos - Fecha 2 | vs. Yugoslavia (1-0) | vs. Guinea (3-0) |
| Fase de Grupos - Fecha 3 | vs. Polonia (4-1) | vs. Uruguay (1-0) |
| Cuartos de Final | vs. Argelia (5-0) | vs. Paraguay (2-2, penales) |
| Semifinales | vs. Uruguay (2-0) | vs. Polonia (1-0) |
| Final | vs. Unión Soviética (3-1) - CAMPEÓN | vs. Argentina (1-3) - Subcampeón |
Preguntas Frecuentes
¿Quién fue el entrenador de esa selección argentina?
El director técnico fue César Luis Menotti, quien también había sido el entrenador de la Selección Argentina que ganó la Copa del Mundo de mayores en 1978.
¿Quiénes marcaron los goles en la final?
Los goles de Argentina fueron convertidos por Hugo Alves, Ramón Díaz y Diego Armando Maradona. El gol de la Unión Soviética fue obra de Vladimir Ponomaryov.
¿Qué premios individuales ganó Maradona en ese torneo?
Diego Maradona fue galardonado con el Balón de Oro, que lo acreditaba como el mejor jugador del torneo, y con el Botín de Plata, por ser el segundo máximo goleador con 6 tantos, solo por detrás de su compañero Ramón Díaz.
¿Fue el primer título mundial juvenil para Argentina?
Sí, la consagración en Tokio 1979 significó el primer título para Argentina en la historia de los mundiales de la categoría Sub-20, un torneo que luego la vería coronarse en otras cinco ocasiones, siendo la máxima ganadora histórica.
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