28/08/2018
En el panteón de los grandes del automovilismo argentino, hay nombres que resuenan con una fuerza especial, evocando épocas de gloria, duelos memorables y una pasión inquebrantable por la velocidad. Uno de esos nombres es, sin duda, el de Ernesto “Tito” Bessone. Un piloto polifacético, carismático y ferozmente competitivo, que supo dejar una huella imborrable en las categorías más importantes del país, logrando la hazaña de consagrarse campeón en el Turismo Carretera y en el TC 2000, un logro reservado para unos pocos elegidos. Su historia no es solo la de un piloto, sino la de una familia entera dedicada al motor, donde el olor a combustible y el rugido de los motores son parte del ADN.

Una Pasión Heredada: Los Inicios de un Campeón
La historia de Tito Bessone con los autos de carrera no comenzó con él. La pasión ya corría por sus venas, heredada de su padre, Ernesto Bessone (1923-2010), quien también fue un destacado piloto y llegó a consagrarse campeón del Turismo Nacional en 1985. Este legado familiar no solo lo inspiró, sino que también marcó el camino para las futuras generaciones, ya que sus hijos, Ernesto, Juan Pablo y Figgo, también han incursionado en el automovilismo, manteniendo vivo el apellido Bessone en las pistas.

Los primeros pasos de Tito en el automovilismo profesional se dieron en 1979, dentro del siempre competitivo Turismo Nacional. Inició su camino con la marca Peugeot, para luego pasar a competir con Fiat, demostrando desde el principio su capacidad de adaptación a diferentes vehículos. Sin embargo, su verdadero despegue como figura y la consolidación de su talento llegarían en el Club Argentino de Pilotos (CAP). Esta categoría monomarca, que utilizaba los espectaculares Datsun 280 ZX, fue el escenario perfecto para que Bessone demostrara su habilidad al volante en igualdad de condiciones mecánicas. Allí fue implacable, consagrándose bicampeón en los torneos de 1983 y 1984, lo que lo catapultó definitivamente a las grandes ligas del automovilismo nacional.
La Conquista del TC 2000: Del Fuego al Escort
Su debut en el TC 2000, la categoría más tecnológica de la época, se produjo en 1982 en Las Flores, al mando de un Dodge 1500 alquilado a una leyenda como Luis Rubén Di Palma. Pero fue en 1985 cuando su nombre comenzó a escribirse con letras de oro en la historia de la categoría. En ese año, logró una doble hazaña: consiguió su primera victoria personal y, al mismo tiempo, le dio el primer triunfo a la icónica cupé Renault Fuego. Ese fue el comienzo de una larga y exitosa trayectoria en la categoría.
A pesar de ese éxito inicial con Renault, el nombre de Tito Bessone quedaría indeleblemente ligado a Ford. A partir de 1986, comenzó su idilio con el Ford Sierra, un auto con el que formó una dupla temible. Durante nueve temporadas, Bessone y su Sierra se convirtieron en protagonistas habituales de cada carrera, logrando un impresionante total de 16 victorias y varios subcampeonatos. La gente lo identificaba con el óvalo, y él respondía con actuaciones memorables.
En 1995, la reglamentación lo obligó a cambiar de modelo, pasando al Ford Escort. Lejos de ser un paso atrás, fue el impulso final hacia la gloria que tanto había buscado. En la temporada 1996, tras años de lucha y de quedarse en la puerta del título, Tito Bessone finalmente alcanzó su objetivo más anhelado: se consagró Campeón Argentino de TC 2000. Fue la culminación de un esfuerzo enorme y la recompensa a su lealtad y perseverancia con la marca. Tras lucir el "1" en los laterales de su Escort, su etapa en la categoría se cerraría con un nuevo desafío, al firmar con Chrysler en 1998 para correr con un Neón hasta su retiro de la especialidad en el año 2000.
El Sueño Cumplido: Campeón de Turismo Carretera
Paralelamente a su exitosa carrera en TC 2000, Tito Bessone siempre tuvo una cuenta pendiente con la categoría más popular y antigua de Argentina: el Turismo Carretera. Su debut había sido tan espectacular como premonitorio. El 22 de diciembre de 1985, en Buenos Aires, debutó y ganó con un Ford Falcon del equipo de Felipe Salgado, una hazaña que muy pocos han logrado.

Sin embargo, su participación no fue continua mientras el TC utilizó circuitos ruteros. Fue a partir de la decisión de la ACTC de correr exclusivamente en autódromos que Bessone se volcó de lleno a la categoría. Aunque su corazón estaba ligado a Ford, su contrato con Chrysler en TC 2000 lo llevó a tomar una decisión que cambiaría su historia: cambió el Falcon por una cupé Dodge GTX. Así, Tito pasó de ser un referente de Ford a ser el máximo defensor de la marca del carnero. Con Dodge, no solo se adaptó, sino que brilló. Fue el primer piloto en lograr una victoria con el motor Cherokee, un hito técnico para la marca. Tras cinco años de esfuerzo, dedicación y batallas inolvidables, en 2003, Tito Bessone cumplió el sueño de todo piloto argentino: se consagró Campeón de Turismo Carretera. Un título que lo elevó al estatus de ídolo indiscutido, ganándose el respeto de los hinchas de todas las marcas.
Palmarés Destacado de Tito Bessone
| Año | Campeonato | Logro Destacado | Marca/Auto |
|---|---|---|---|
| 1983 | Club Argentino de Pilotos | Campeón | Datsun 280 ZX |
| 1984 | Club Argentino de Pilotos | Campeón | Datsun 280 ZX |
| 1985 | TC 2000 | Primera victoria | Renault Fuego |
| 1985 | Turismo Carretera | Victoria en su debut | Ford Falcon |
| 1996 | TC 2000 | Campeón | Ford Escort |
| 2003 | Turismo Carretera | Campeón | Dodge Cherokee |
| 2018 | TC Pick Up | Ganador de una carrera | Toyota Hilux |
Del Volante al Timón Empresarial: Transportes Bessone
La vida de la familia Bessone no se limita a las pistas de carreras. Paralelamente a la competición, han desarrollado una exitosa faceta empresarial. La empresa familiar, Transportes Bessone S.A., fue creada en 1984 por iniciativa de Walter Fabian Bessone, hermano de Tito. Lo que comenzó como un proyecto unipersonal, con el propio Walter como primer chofer, se transformó con esfuerzo y dedicación en una pujante empresa familiar.
Hoy, Transportes Bessone es un referente en el sector de cargas generales, operando en todo el territorio argentino y en países limítrofes. La compañía cuenta con una flota moderna de más de 70 equipos de gran porte y 20 vehículos para distribución, operando desde su base estratégica en Villa Madero, Buenos Aires. La filosofía de la empresa refleja los mismos valores que Tito demostró en la pista: servicio personalizado, fiabilidad, atención las 24 horas y un compromiso inquebrantable con la calidad. Cuentan con galpones propios de 3000 m² donde realizan el mantenimiento de su flota, asegurando la máxima eficiencia. Este imperio logístico es la prueba de que el apellido Bessone es sinónimo de éxito tanto dentro como fuera del automovilismo.
Preguntas Frecuentes sobre Tito Bessone
- ¿Cuántos títulos importantes ganó Tito Bessone?
- Tito Bessone ganó cuatro títulos nacionales de relevancia: fue bicampeón del Club Argentino de Pilotos (1983 y 1984), Campeón de TC 2000 en 1996 y Campeón de Turismo Carretera en 2003.
- ¿Con qué marcas se identifica más a Tito Bessone?
- Se lo identifica fuertemente con dos marcas. Con Ford, por su larga y exitosa trayectoria en TC 2000, donde logró el campeonato de 1996. Y con Dodge, marca con la que alcanzó la gloria máxima al consagrarse campeón de Turismo Carretera en 2003.
- ¿La familia de Tito Bessone sigue ligada al automovilismo?
- Sí, el legado continúa. Su padre, Ernesto, fue piloto y campeón. Y sus tres hijos, Ernesto, Juan Pablo y Figgo, han competido en distintas categorías del automovilismo argentino, manteniendo viva la tradición familiar.
- ¿Tito Bessone sigue compitiendo actualmente?
- No, tras un primer retiro en 2009 y un posterior regreso al Turismo Nacional y otras categorías, Tito Bessone se retiró definitivamente de la competición profesional en 2019.
- ¿Qué relación tiene Tito Bessone con la empresa de transportes?
- Transportes Bessone S.A. es el negocio de su familia. Fue fundada por su hermano, Walter Fabian Bessone, y representa el éxito empresarial del clan, compartiendo los valores de esfuerzo, perseverancia y dedicación que Tito siempre demostró en su carrera deportiva.
La trayectoria de Ernesto "Tito" Bessone es un testimonio de talento, perseverancia y una pasión desbordante. Un piloto que supo ganarse el corazón de los hinchas, no solo por sus triunfos, sino por su entrega en cada curva y su capacidad para ser ídolo de dos de las hinchadas más grandes y rivales del automovilismo argentino. Su legado perdura en cada recuerdo, en la historia de los campeonatos que conquistó y en la continuación de su apellido en las pistas y en las rutas del país.
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