26/11/2021
La imagen es imborrable para cualquier aficionado al automovilismo y a la televisión de los años 80: un hombre con un bigote espeso, camisa hawaiana y una gorra de los Detroit Tigers al volante de un Ferrari rojo descapotable, recorriendo las paradisíacas carreteras de Hawái. Ese hombre era Thomas Magnum, interpretado por Tom Selleck, y su vehículo, un flamante Ferrari 308 GTS, se convirtió en un personaje más de la mítica serie Magnum, P.I.. Esta dupla no solo definió una era, sino que también escondía una fascinante historia de adaptación, un desafío donde la ingeniería de un superdeportivo italiano chocó con la imponente estatura de una estrella de Hollywood.

El Gran Dilema: Cuando un Actor No Cabe en su Papel
El plan original de la productora era poner a Magnum al volante de un Porsche 928. Sin embargo, Porsche se negó a realizar las modificaciones necesarias para el equipo de filmación. La segunda opción, y la que finalmente se convertiría en leyenda, fue Ferrari. La elección parecía perfecta: el diseño afilado y la agresividad del Ferrari 308 encajaban a la perfección con el estilo de vida de ensueño del investigador privado. Pero surgió un problema mayúsculo, y no era mecánico: Tom Selleck.

Con su 1.93 metros de altura (6 pies y 4 pulgadas), Selleck era considerablemente más alto que el piloto promedio para el que se diseñaban los deportivos italianos de la época. Cuando intentó sentarse en el modelo inicialmente considerado, un Ferrari 308 GTB (Gran Turismo Berlinetta, la versión con techo rígido), el resultado fue cómico y a la vez desastroso. Simplemente, no cabía. Su cabeza chocaba contra el techo y sus piernas apenas encontraban espacio entre el volante y los pedales, haciendo imposible no solo actuar con naturalidad, sino incluso conducir el vehículo de forma segura.
La Solución Ingeniosa: Nace el Ferrari de Magnum
El sueño de ver a Magnum en un Cavallino Rampante parecía desvanecerse. Sin embargo, el equipo de producción encontró una solución tan brillante como sencilla: cambiar el modelo GTB por el Ferrari 308 GTS (Gran Turismo Spider). La letra "S" lo cambiaba todo. Este modelo contaba con un techo targa desmontable que, una vez retirado, proporcionaba el espacio vertical infinito que la cabeza de Selleck necesitaba. Para las escenas de conducción, el problema del techo estaba resuelto.
No obstante, aún quedaba el inconveniente del espacio para las piernas. Para solucionarlo, el equipo tuvo que realizar modificaciones directas en los vehículos. Los mecánicos desmontaron los asientos del conductor, los despojaron de parte de su acolchado para rebajar la altura del asiento y, lo más importante, atornillaron las guías de los asientos lo más atrás posible, ganando unos centímetros vitales. Gracias a este ingenio, Tom Selleck pudo finalmente ponerse al volante y crear la icónica imagen que todos recordamos, aunque a menudo se le veía con una postura algo encorvada en las tomas interiores.
Los Múltiples Ferraris de la Serie
A lo largo de las ocho temporadas de Magnum, P.I. (1980-1988), no se utilizó un único coche, sino una flota de ellos. Universal Studios llegó a utilizar más de una docena de Ferrari 308 GTS para satisfacer las demandas del rodaje, que incluían escenas de acción, persecuciones y tomas de belleza del vehículo. Estos coches fueron sufriendo el desgaste lógico y algunos acabaron en un estado lamentable.
Los modelos fueron actualizándose con el paso de los años para que el coche de Magnum no pareciera anticuado:
- Temporada 1: Se usó un 308 GTS de 1979.
- Temporadas 2-6: Se emplearon varios 308 GTSi de 1981, que introducían la inyección de combustible.
- Temporadas 7-8: El coche se actualizó al 308 GTS Quattrovalvole de 1984, con una culata de cuatro válvulas por cilindro.
Tras la finalización de la serie, los coches supervivientes fueron subastados y hoy son piezas de colección muy cotizadas, conocidas popularmente como los "Ferrari de Magnum".
Más Allá de la Ficción: El Ferrari Personal de Tom Selleck
Mientras que en la pantalla su relación con el 308 GTS era una necesidad del guion, en la vida real, el gusto de Tom Selleck por Ferrari apuntaba a una era mucho más clásica y exclusiva. El actor ha sido propietario de verdaderas joyas del automovilismo, entre las que destaca un espectacular Ferrari 275 GTB de 1967. Este vehículo representa una filosofía completamente diferente a la del coche de la serie.

El 275 GTB es un Gran Turismo de la vieja escuela, diseñado en la década de 1960, con un majestuoso motor V12 Colombo en la parte delantera y una elegancia atemporal que lo convierte en uno de los Ferrari más deseados por los coleccionistas de todo el mundo. Su posesión demuestra que la pasión de Selleck por la marca de Maranello iba mucho más allá de su personaje televisivo.
Tabla Comparativa: El Ferrari de la Ficción vs. El de la Realidad
| Característica | Ferrari 308 GTS (Magnum, P.I.) | Ferrari 275 GTB (Propiedad de Selleck) |
|---|---|---|
| Años de Producción | 1977-1985 | 1964-1968 |
| Motor | V8 Transversal Central-Trasero | V12 Longitudinal Delantero |
| Cilindrada | 2.9 litros | 3.3 litros |
| Potencia (aprox.) | 255 CV | 280 - 300 CV |
| Carrocería | Targa Top (Spider) | Berlinetta (Coupé) |
| Legado | Icono de la cultura pop de los 80 | Obra maestra del diseño y la ingeniería de los 60 |
Preguntas Frecuentes
¿El Ferrari de Magnum P.I. era realmente de Tom Selleck?
No, los autos eran propiedad del estudio de producción, Universal Studios, no del actor. Se utilizaron varios modelos a lo largo de las ocho temporadas de la serie para las distintas escenas y como vehículos de respaldo.
¿Qué tan alto es Tom Selleck?
Tom Selleck mide aproximadamente 1.93 metros (6 pies y 4 pulgadas), una altura considerable que generó los famosos problemas de adaptación con el compacto habitáculo del Ferrari 308.
¿Qué modelo exacto de Ferrari se usó en la serie?
El modelo icónico es el Ferrari 308 GTS. La "S" es clave, ya que indica la versión Spider con techo targa, la única que permitía que el actor pudiera caber cómodamente, al menos de cabeza para arriba.
¿Tom Selleck era dueño de algún Ferrari en la vida real?
Sí, se sabe que Tom Selleck ha sido propietario de clásicos del automovilismo, incluyendo un impresionante Ferrari 275 GTB de 1967, una joya de coleccionista mucho más exclusiva y valiosa que el coche que conducía en la televisión.
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