01/04/2024
En la historia del automovilismo mundial existen gestas que trascienden un simple resultado en una planilla. Son historias de David contra Goliat, de ingenio contra presupuesto, de pasión contra la lógica. Una de las más épicas y recordadas, especialmente en el corazón de Argentina, es la participación de los IKA Torino en las 84 Horas de Nürburgring de 1969. Un evento que culminó con un cuarto puesto oficial, pero que en la memoria colectiva y en los hechos, se consagró como una rotunda victoria moral que demostró al mundo la calidad y robustez de la industria automotriz argentina.

La epopeya, conocida como la “Misión Argentina”, no fue simplemente una carrera; fue un proyecto de orgullo nacional, una declaración de intenciones. Llevó tres autos de producción nacional, modificados para la extenuante competencia, al circuito más desafiante y peligroso del planeta, el Nürburgring Nordschleife, también conocido como el “Infierno Verde”.

La Misión Argentina: Un Sueño Nacional con Respaldo de Leyendas
La idea de competir en el “Marathon de la Route”, una de las pruebas de resistencia más duras del calendario internacional, nació para promocionar el IKA Torino en el mercado europeo. Para llevar a cabo semejante desafío, se conformó un equipo de ensueño. La dirección deportiva estuvo a cargo del quíntuple campeón mundial de Fórmula 1, Juan Manuel Fangio, una figura que abría todas las puertas y aportaba un prestigio incalculable. La dirección técnica recayó en el brillante preparador Oreste Berta, un verdadero mago de la mecánica que conocía cada tornillo del Torino.
El equipo se completó con una selección de los mejores pilotos argentinos de la época, una verdadera constelación de estrellas del Turismo Carretera y otras categorías nacionales. Nombres como Eduardo Copello, Jorge Cupeiro, Gastón Perkins, Eduardo Rodríguez Canedo, Larry, Carmelo Galbato, Oscar “Cacho” Fangio y Néstor García Veiga formaron parte de esta delegación que viajó a Alemania con la ilusión de hacer historia.
Los Protagonistas: Tres Torinos 380W Contra el Infierno Verde
Los autos elegidos para la gesta fueron tres IKA Torino 380W coupé, un vehículo que ya dominaba las competencias en Argentina. Fueron preparados meticulosamente por Oreste Berta y su equipo en la mítica “Fortaleza” de Alta Gracia, Córdoba. Se trabajó en la suspensión, los frenos, la seguridad y, por supuesto, en la fiabilidad del motor Tornado Interceptor de 6 cilindros. Los autos fueron pintados con los colores de la bandera argentina y numerados como 1, 2 y 3.
- Torino #1: Conducido por la tripulación de Luis Di Palma, Carmelo Galbato y Oscar “Cacho” Fangio.
- Torino #2: A cargo de Gastón Perkins, Eduardo Rodríguez Canedo y Jorge Cupeiro.
- Torino #3: El auto que quedaría en la historia, pilotado por Eduardo Copello, Oscar Mauricio “Cacho” Franco y Alberto “Larry” Rodríguez Larreta.
El desafío era monumental. Enfrentarían a marcas con vasta experiencia en competencias europeas como Porsche, Lancia, BMW, Ford y Mazda, en un circuito de más de 22 kilómetros de longitud, durante 84 horas ininterrumpidas de carrera bajo cualquier condición climática.
La Carrera Hacia la Gloria y la Polémica
Desde el inicio, los Torino demostraron una velocidad y una solidez sorprendentes. Se posicionaron rápidamente entre los líderes, superando a rivales de mayor renombre y presupuesto. La noche alemana, la lluvia y la niebla, factores que suelen diezmar a los participantes en Nürburgring, no parecían hacer mella en la robustez de los autos argentinos. Sin embargo, la dureza de la prueba se hizo sentir. El Torino #2 debió abandonar tras un despiste y el #1 sufrió problemas mecánicos que también lo dejaron fuera de competencia.
Todas las esperanzas recayeron en el Torino 380W número 3. La tripulación Copello-Franco-Larry llevó el auto de manera impecable, liderando la clasificación general durante una gran parte de la carrera. El mundo del automovilismo estaba atónito. Un auto de fabricación sudamericana, desconocido para la mayoría, estaba dominando en el circuito más exigente del mundo. Cuando faltaban pocas horas para el final, el Torino #3 llevaba una cómoda ventaja sobre su más inmediato perseguidor, un Lancia Fulvia HF.
Fue entonces cuando surgió el problema que cambiaría el resultado final. El reglamento de la competencia era extremadamente estricto respecto al ruido de los escapes. Una fisura en el sistema de escape del Torino #3 provocó que superara el límite de decibelios permitido. El auto fue detenido con bandera negra y obligado a ingresar a boxes para reparar la avería. Esta parada, sumada a una penalización en vueltas por la infracción, fue un golpe devastador. Aunque el equipo reparó el problema rápidamente, las vueltas descontadas por el reglamento los hicieron caer en el clasificador.
El Resultado Final: ¿Derrota o Hazaña Histórica?
A pesar de la penalización, el Torino #3 cruzó la línea de meta. En la clasificación oficial, quedó en el cuarto puesto. Sin embargo, los números contaban otra historia, una que el papel no reflejaba. El auto argentino fue el que más distancia recorrió en la pista, completando un total de 334 vueltas al infernal trazado. El ganador oficial, el Lancia, completó 322.
Tabla Comparativa de las Primeras Posiciones (Vueltas Físicas vs. Oficiales)
| Posición Oficial | Coche | Vueltas Físicas Recorridas | Vueltas Oficiales (Tras Penalizaciones) |
|---|---|---|---|
| 1° | Lancia Fulvia HF 1.6 | 322 | 322 |
| 2° | BMW 2002 Ti | 318 | 318 |
| 3° | Triumph 2.5 PI | 315 | 315 |
| 4° | IKA Torino 380W | 334 | 317 |
La tabla es elocuente. El Torino dio 12 vueltas más que el ganador. La hazaña estaba consumada. Aunque no se llevaron el trofeo del primer puesto, se llevaron el respeto y la admiración de toda Europa. La prensa especializada se rindió ante la performance del auto argentino, destacando su increíble robustez y velocidad. La Misión Argentina había cumplido con creces su objetivo: demostrar que en Argentina se podían fabricar automóviles capaces de competir y superar a los mejores del mundo en su propio terreno.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué el Torino no ganó si dio más vueltas?
El Torino no ganó oficialmente debido a una penalización reglamentaria. Durante la carrera, el sistema de escape del auto #3 sufrió una avería, lo que provocó que excediera el límite de ruido permitido por el reglamento. Por esta infracción, los comisarios deportivos aplicaron una sanción que consistió en el descuento de varias vueltas en la clasificación final. Por eso, aunque en la pista fue el auto que más distancia recorrió, en los papeles quedó relegado al cuarto puesto.
¿Quiénes fueron los pilotos del Torino que terminó la carrera?
El Torino #3, que completó las 84 horas y protagonizó la hazaña, fue conducido por el trío conformado por Eduardo Copello, Oscar Mauricio “Cacho” Franco y Alberto “Larry” Rodríguez Larreta.
¿Cuál fue el legado de esta carrera para el automovilismo argentino?
La “Misión Argentina” de Nürburgring se convirtió en un hito fundamental del automovilismo y la industria nacional. Elevó al Torino a la categoría de leyenda y demostró la capacidad técnica y humana del país. La gesta es recordada como un símbolo de orgullo, perseverancia y talento, inspirando a generaciones de pilotos, mecánicos e ingenieros.
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