02/12/2018
En el mundo del automovilismo y el diseño de coches, pocas cosas generan tanto debate como las similitudes entre marcas que, a primera vista, parecen pertenecer a universos distintos. Una de las comparaciones más recurrentes en las últimas dos décadas ha sido la sorprendente semejanza entre ciertos modelos de Ford y los icónicos deportivos de Aston Martin. ¿Es una simple coincidencia? ¿Una copia descarada? La realidad es mucho más profunda y se encuentra en un capítulo fascinante de la historia corporativa automotriz, una época en la que el gigante de Detroit fue, de hecho, el dueño de la joya de la corona británica.

Una Historia de Propiedad: Cuando Ford Compró a James Bond
Para entender el origen de esta similitud, debemos viajar en el tiempo hasta finales de la década de 1980. Ford, en plena expansión y con la ambición de construir un portafolio de marcas de lujo para competir con rivales como General Motors y el Grupo Volkswagen, creó una división especial: el Premier Automotive Group (PAG). El objetivo era claro: adquirir y gestionar marcas de prestigio europeas.

La primera gran adquisición bajo esta estrategia fue Aston Martin. En 1987, Ford compró el 75% de las acciones de la legendaria marca británica, completando la adquisición total en 1991. Durante casi veinte años, desde 1987 hasta 2007, Aston Martin fue parte integral del imperio Ford. Este periodo fue crucial, ya que no solo salvó a Aston Martin de una enésima crisis financiera, sino que le dio acceso a la tecnología, los recursos y la capacidad de producción del gigante estadounidense. A cambio, Ford obtuvo acceso irrestricto al prestigio, la herencia y, lo más importante, al ADN de diseño de Aston Martin.
El Nacimiento de un Lenguaje de Diseño Global
A principios de los 2000, bajo el liderazgo de Alan Mulally, Ford implementó la famosa estrategia “One Ford”. La idea era unificar la gama de modelos a nivel mundial para reducir costes y crear una identidad de marca global más fuerte. En lugar de tener un Ford Focus para Europa y otro para América, habría un solo Focus global. Parte de esta unificación requería un lenguaje de diseño coherente y, sobre todo, atractivo.
Los diseñadores de Ford se enfrentaron al desafío de darle a sus coches de producción masiva un aspecto más premium y sofisticado. ¿Y qué mejor fuente de inspiración que la marca más exclusiva y elegante que poseían en su propio garaje? La decisión fue estratégica: tomar el elemento más reconocible y aspiracional de Aston Martin, su parrilla frontal, y adaptarlo a la gama de Ford.
La Parrilla Trapezoidal: Un Sello de Identidad Compartido
La icónica parrilla trapezoidal de Aston Martin, que evoca poder y elegancia, se convirtió en la pieza central del nuevo rostro de Ford. Modelos como el Ford Mondeo (conocido como Ford Fusion en América del Norte) fueron los primeros en adoptar este rasgo de forma prominente. El impacto fue inmediato. De repente, un sedán familiar tenía un frontal que recordaba inconfundiblemente a un DB9 o un Vanquish.
Esta decisión de diseño se extendió rápidamente por toda la gama: el Fiesta, el Focus, el Kuga... casi todos los modelos de Ford adoptaron una variante de esta parrilla. Para el consumidor medio, esto elevó la percepción de la marca Ford, haciéndola parecer más cara y estilizada. Para los entusiastas, generó un sinfín de chistes sobre tener un "Aston Martin de presupuesto".
Es crucial aclarar el flujo de la influencia: no es que Aston Martin comenzara a parecerse a Ford. Fue exactamente al revés. Ford, como empresa matriz, aprovechó un activo de diseño de una de sus subsidiarias de lujo para mejorar la imagen de su marca principal. Aston Martin, por su parte, continuó evolucionando su propio lenguaje de diseño, pero la base ya había sido "prestada" por su dueño.
Tabla Comparativa: Ford Mondeo vs. Aston Martin Rapide (Era 2010)
Para visualizar mejor las similitudes y diferencias fundamentales, aquí hay una tabla comparativa de dos modelos de la época en que esta influencia era más evidente.

| Característica | Ford Mondeo/Fusion | Aston Martin Rapide |
|---|---|---|
| Parrilla Frontal | Trapezoidal con listones horizontales cromados, claramente inspirada en Aston Martin. | La parrilla trapezoidal original, más ancha, baja y con un diseño de malla más refinado. |
| Silueta General | Sedán tradicional de cuatro puertas con proporciones de coche de producción masiva. | Coupé de cuatro puertas con una línea de techo baja y fluida, proporciones de gran turismo. |
| Filosofía de Marca | Vehículo familiar, práctico, asequible y de producción en masa. | Lujo, exclusividad, alto rendimiento y fabricación artesanal. |
| Motorización | Motores de 4 cilindros, opciones diésel e híbridas. | Motor V12 atmosférico de 6.0 litros. |
El Fin de una Era y el Legado Actual
En 2007, Ford, enfrentando sus propias dificultades financieras, vendió Aston Martin a un consorcio liderado por David Richards, presidente de Prodrive. A pesar de la separación, el legado de diseño ya estaba firmemente establecido en la gama de Ford y perduró durante muchos años más. Solo recientemente, con la transición hacia los vehículos eléctricos como el Mustang Mach-E, Ford ha comenzado a explorar un nuevo lenguaje de diseño que se aleja de la parrilla "Aston".
Hoy, aunque ya no están relacionados corporativamente, esa conexión visual permanece en millones de coches que circulan por las carreteras de todo el mundo, un recordatorio tangible de una época en que el óvalo azul y las alas de Aston Martin volaban bajo el mismo techo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Entonces, Ford copió a Aston Martin?
No se puede considerar una "copia" en el sentido tradicional, ya que Ford era el propietario de Aston Martin en ese momento. Fue una transferencia de diseño interna, una decisión estratégica para apalancar los activos de una marca de lujo en beneficio de la marca principal del grupo.
¿Ford sigue siendo dueño de Aston Martin?
No. Ford vendió Aston Martin en 2007. Actualmente, Aston Martin es una empresa independiente que cotiza en bolsa con varios accionistas importantes, incluyendo consorcios de inversión y otros fabricantes de automóviles con participaciones minoritarias.
¿Esta estrategia perjudicó a Aston Martin?
Es un tema de debate. Por un lado, la estabilidad financiera y el acceso a la tecnología de Ford fueron vitales para la supervivencia y el desarrollo de Aston Martin en esa época, dando lugar a modelos tan exitosos como el DB9. Por otro lado, algunos puristas argumentan que la popularización de su parrilla en coches de masas diluyó la exclusividad de la marca.
¿Por qué Aston Martin mantuvo ese diseño de parrilla?
La parrilla trapezoidal ha sido una seña de identidad de Aston Martin desde mucho antes de la era Ford, popularizada en modelos clásicos como el DB5. Para Aston Martin, no era una opción abandonarla, sino seguir refinándola como el núcleo de su identidad visual.
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