12/12/2025
El automovilismo argentino tiene un nuevo capítulo dorado escrito con la tinta de la contundencia y la emoción. En el asfalto del Autódromo Roberto Mouras de La Plata, un nombre resonó por encima de todos: Agustín Canapino. El piloto de Arrecifes no solo ganó la carrera final, sino que se adueñó de todo el fin de semana para sellar de manera magistral su quinto campeonato en la categoría más popular y exigente del país, el Turismo Carretera. Fue una demostración de talento, preparación y fortaleza mental que lo eleva, una vez más, al olimpo de los grandes del deporte motor nacional.

Un Fin de Semana de Dominio Absoluto
Lo de Canapino en La Plata no fue una simple victoria, fue una declaración de intenciones desde el primer momento en que su Chevrolet pisó la pista. El término "fin de semana perfecto" a menudo se usa a la ligera, pero en este caso, describe con precisión quirúrgica la actuación del arrecifeño. Se llevó todo lo que estaba en juego, sin dejar ni las migajas a sus rivales. Ganó cada uno de los entrenamientos, demostrando un ritmo superior y una puesta a punto que rozaba la perfección. El sábado, ratificó su velocidad al quedarse con la pole position en la clasificación, asegurando el lugar de privilegio para la serie del domingo.

Lejos de conformarse, en su serie matutina volvió a imponer su ley, ganándola con autoridad y asegurándose, además, que fuera la más rápida de todas. Esto le garantizó el primer cajón de la grilla para la carrera final, el lugar soñado por cualquier piloto en una definición de campeonato. Este dominio aplastante no solo minó la moral de sus competidores directos por la corona, sino que también le permitió a él y a su equipo, el Canning Motorsport, encarar la competencia decisiva con una confianza inquebrantable. El auto era un misil teledirigido, y el piloto estaba en un estado de gracia sublime.
La Final Soñada: Control y Emoción hasta la Bandera a Cuadros
La tensión era palpable en la grilla de partida. A su lado, un rival de fuste, Mariano Werner, con el flamante Ford Mustang, listo para dar batalla. Las luces del semáforo se apagaron y Canapino ejecutó una largada impecable. Traccionó a la perfección y llegó con la cuerda a su favor al temido curvón del Mouras, una maniobra clave que definió gran parte del destino de la carrera. Una vez en la punta, el plan de carrera se desplegó con maestría.
No se trataba de escapar y destruir el auto, sino de gestionar. Agustín impuso un ritmo veloz pero controlado, abriendo una brecha tranquilizadora sobre Werner. Vuelta tras vuelta, el Chevrolet número 86 devoraba el asfalto platense, manteniendo una diferencia que oscilaba en torno a los tres segundos. Era una sinfonía de manejo preciso, sin errores, cuidando los neumáticos y el motor, mientras el cronómetro avanzaba inexorablemente hacia la gloria. Las 25 vueltas se consumieron con una velocidad que para él debió ser eterna y para los espectadores, un parpadeo. Al cruzar la meta, el puño en alto se liberó en un grito contenido de desahogo y celebración. Era campeón. Era pentacampeón.
Detrás de él, el podio lo completaron Mariano Werner, cerrando un gran año de adaptación al Mustang, y Luis José Di Palma, quien llevó a su Chevrolet Camaro al tercer lugar en un fin de semana muy positivo. Destacable también fue la actuación del mejor debutante del año, Jeremías Olmedo, cuarto con su Ford Mustang, y del cordobés Facundo Chapur, quien finalizó quinto con el Torino de nueva generación, demostrando la competitividad de los nuevos modelos.
El Equipo Detrás del Campeón: La Fórmula del Éxito
Ningún piloto gana solo, y este título es el reflejo perfecto de esa máxima del automovilismo. El Canning Motorsport le entregó a Canapino un arma letal durante toda la temporada, pero especialmente en la instancia decisiva. La preparación del auto fue impecable, una máquina confiable y veloz que respondió a cada exigencia de su piloto. La estrategia, la puesta a punto, el trabajo en los boxes; cada engranaje de esta maquinaria funcionó a la perfección.
Una figura clave en este entramado fue, sin dudas, Guillermo Ortelli. El siete veces campeón del TC, ahora en su rol de director deportivo y consejero, aportó toda su experiencia y sabiduría desde abajo del auto. Su calma, su visión estratégica y su capacidad para entender las carreras fueron un pilar fundamental para Canapino. Esta conjunción entre el talento innato del piloto, la capacidad técnica del equipo y la guía de una leyenda como Ortelli creó un equilibrio perfecto, una fórmula casi imbatible que los llevó a conquistar la anhelada Copa de Oro.
La Tabla Final de la Copa de Oro
La contundencia de Canapino en la última fecha se reflejó en la diferencia de puntos final. Así quedaron las principales posiciones del campeonato:
| Posición | Piloto | Puntos Finales |
|---|---|---|
| 1º | Agustín Canapino | 259.5 |
| 2º | Matías Rossi | 168.75 |
| 3º | Santiago Mangoni | 163.75 |
| 4º | Julián Santero | 158.5 |
| 5º | Germán Todino | 158 |
La Emoción del Campeón: Un Título con Dedicatoria al Cielo
Más allá de los números y la performance deportiva, este campeonato tuvo un condimento emocional inmenso para Agustín Canapino. Fue el primer título de Turismo Carretera que consigue sin la presencia física de su padre, el legendario preparador Alberto Canapino, fallecido en 2021. La emoción lo desbordó en el podio y en sus declaraciones posteriores, donde el recuerdo de su mentor fue el protagonista.
“Es un gran día, me recuerda a mi campeonato del 2010 y particularmente éste es importante para mí porque es el primero en el TC sin mi viejo al lado, igual estoy convencido que él está acá", confesó con la voz entrecortada. "Ayer lloré muchísimo, igual que cuando murió y hoy estoy más sereno con el logro obtenido y la tranquilidad de saber que en todo lo que hice, siempre, estaba conmigo". Estas palabras reflejan la profunda conexión y el legado que su padre dejó en él. Cada curva, cada acelerada, fue un homenaje a quien le enseñó todo sobre este deporte.
Pero la ambición de Canapino no se detiene. Con la quinta corona en su haber, ya mira hacia el futuro y a los grandes nombres de la historia: “Es muy importante lo logrado, pero no quiero parar, quiero llegar a igualar a Ortelli y porqué no, a Juan Gálvez”. Una declaración que demuestra el hambre de gloria de un campeón insaciable.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuántos campeonatos de Turismo Carretera tiene Agustín Canapino?
Con esta victoria, Agustín Canapino suma un total de cinco campeonatos en el Turismo Carretera, consolidándose como uno de los pilotos más exitosos de la historia moderna de la categoría.
¿En qué circuito se definió el campeonato?
La definición del campeonato y la última carrera del año se llevaron a cabo en el Autódromo Roberto Mouras, ubicado en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires.
¿Quién fue el subcampeón de la Copa de Oro?
El subcampeón de la Copa de Oro Rio Uruguay Seguros fue Matías Rossi, quien finalizó la temporada con 168,75 puntos.
¿Qué significa esta victoria para Canapino a nivel personal?
Este título tiene un valor sentimental muy especial, ya que es el primero que logra en el TC tras el fallecimiento de su padre, Alberto Canapino, una figura icónica del automovilismo argentino. Se lo dedicó íntegramente a su memoria.
¿Cuándo comienza la próxima temporada de Turismo Carretera?
El Turismo Carretera entrará en un receso de verano y la actividad en pista regresará el 15 de febrero del año 2026, con la primera fecha programada en el autódromo de El Calafate.
La temporada del Turismo Carretera ha llegado a su fin con un campeón indiscutido. Agustín Canapino ha demostrado, una vez más, por qué es uno de los talentos más grandes de su generación. Ahora, es tiempo de celebrar, descansar y prepararse para un 2026 que promete nuevas batallas, con la renovación de los autos y con un pentacampeón que ya sueña con su sexta estrella.
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