17/09/2019
En la historia del automovilismo argentino, existen modelos que no solo compitieron en el mercado, sino que lo transformaron para siempre. Uno de ellos es, sin duda, el Chrysler Valiant. Presentado en 1961, este vehículo no fue simplemente el primer automóvil fabricado por Industrias Chrysler Argentina; fue una declaración de intenciones, una apuesta audaz con un diseño vanguardista que desafiaba las convenciones de la época y se plantaba firmemente frente a los ya consolidados gigantes como el Ford Falcon y el Chevrolet 400. Con sus líneas futuristas y una mecánica robusta, el Valiant dejó una huella imborrable, especialmente en sus dos primeras generaciones, el Valiant I y el Valiant II, dos hermanos con sutiles pero significativas diferencias que definieron su identidad.

Un Diseño que Rompió Moldes en el Paisaje Argentino
Imaginar la llegada del Valiant a las calles argentinas a principios de los años 60 es transportarse a una época de cambio. El auto medía casi 4,7 metros de largo y su silueta era inconfundible. Lo que más llamaba la atención eran las aletas traseras, un rasgo de diseño heredado de la opulencia automotriz norteamericana que le confería un aspecto casi espacial. No es de extrañar que muchos lo apodaran el "Batimóvil" de cuatro puertas. Este diseño no era solo estético; su generoso tamaño se traducía en un interior excepcionalmente espacioso. Gracias a sus dos asientos enterizos y a la palanca de cambios de tres velocidades ubicada en la columna de dirección, el Valiant podía transportar cómodamente a seis pasajeros, tres adelante y tres atrás, un lujo y una practicidad que las familias argentinas valoraron enormemente.

El Corazón Inclinado: El Motor Slant Six
Más allá de su llamativa carrocería, el verdadero prestigio del Valiant residía bajo el capó. Estaba equipado con el legendario motor Slant Six, una joya de la ingeniería de Chrysler. Este propulsor de 6 cilindros en línea tenía una particularidad que le daba su nombre: estaba inclinado 30 grados hacia la derecha. Esta configuración no era un capricho; permitía un capó más bajo y aerodinámico, y facilitaba el acceso a componentes clave como la bomba de agua y el distribuidor. Con 2.790 cm³ y 101 HP, el Slant Six era la combinación perfecta de potencia y, sobre todo, fiabilidad. Su robustez era tal que se ganó una fama legendaria. De hecho, su nobleza mecánica trascendió las calles para llegar a los circuitos. Durante años, los preparadores de Turismo Carretera buscaban afanosamente el cigüeñal del Valiant I para instalarlo en las cupés Dodge, una prueba irrefutable de la calidad y durabilidad de sus componentes internos.
Valiant I vs. Valiant II: Las Diferencias que Marcan la Historia
Aunque a simple vista puedan parecer idénticos, el Valiant I (también conocido como V200) y el Valiant II representan dos etapas cruciales en la producción de Chrysler en Argentina. Las diferencias, aunque pocas, son fundamentales para entender la evolución del modelo y de la propia industria nacional.
La distinción más evidente y la que cualquier aficionado reconoce al instante es la ubicación de la rueda de auxilio. El Valiant I, lanzado en 1962, lucía con orgullo una cobertura para la rueda de repuesto montada sobre la tapa del baúl. Este detalle, que le daba un aire aún más distintivo y norteamericano, se convirtió en su seña de identidad visual.
Por otro lado, el Valiant II, su sucesor, adoptó una solución más convencional y limpia. La rueda de auxilio fue reubicada en el interior del baúl, dejando la tapa completamente lisa. Este cambio estético modernizó ligeramente su apariencia trasera y lo alineó con las tendencias de diseño que comenzaban a imperar.
La segunda diferencia, y quizás la más importante desde una perspectiva industrial, es el origen de su motorización. El Valiant I llegó al mercado con su aclamado motor Slant Six importado directamente desde Estados Unidos. Sin embargo, con el lanzamiento del Valiant II, Chrysler Argentina dio un paso trascendental: comenzó a producir el motor Slant Six en su planta de San Justo. Este hito no solo abarató costos y optimizó la logística, sino que consolidó la nacionalización del producto, convirtiendo al Valiant II en un vehículo con un corazón verdaderamente argentino.

Tabla Comparativa: Valiant I vs. Valiant II
| Característica | Valiant I (V200) | Valiant II |
|---|---|---|
| Año de Lanzamiento | Principios de 1962 | Posterior al Valiant I |
| Origen del Motor | Importado (EE. UU.) | Nacional (Planta San Justo) |
| Ubicación Rueda de Auxilio | Externa, con cobertor sobre la tapa del baúl | Interna, dentro del baúl |
| Identidad Industrial | El pionero ensamblado con mecánica importada | El primer paso hacia la nacionalización completa |
El Legado de un Clásico Inolvidable
La línea Valiant continuó su evolución en Argentina con los modelos III y IV, que adoptaron una carrocería completamente diferente, más cuadrada y sobria, pero la esencia y el impacto de las dos primeras generaciones son innegables. El Valiant no fue solo un auto; fue el vehículo que demostró que Chrysler podía competir de igual a igual en el exigente mercado argentino. Su combinación de diseño audaz, espacio interior y una mecánica a prueba de todo, lo convirtieron en un clásico instantáneo y en un objeto de deseo que perdura hasta hoy en la memoria colectiva de los amantes de los autos en Argentina.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuál es la diferencia más fácil de notar entre un Valiant I y un Valiant II?
La forma más rápida y sencilla de diferenciarlos es mirar la parte trasera del vehículo. El Valiant I tiene una inconfundible rueda de auxilio montada externamente sobre la tapa del baúl, mientras que el Valiant II tiene una tapa de baúl lisa, con la rueda guardada en el interior.
¿Cuántos modelos de Valiant se fabricaron en Argentina?
Chrysler-Fevre Argentina produjo un total de cuatro modelos de la línea Valiant entre los años 1962 y 1968. Estos fueron el Valiant I (V200), Valiant II, Valiant III y Valiant IV.
¿Por qué el motor del Valiant era tan especial?
El motor Slant Six era especial por su diseño inclinado a 30°, que permitía un capó más bajo y mejor acceso mecánico. Pero su principal virtud era su legendaria robustez y fiabilidad, siendo un motor noble y duradero, tan bueno que sus componentes, como el cigüeñal, eran muy cotizados para la competición en categorías como el Turismo Carretera.
¿Fue el Valiant el primer vehículo fabricado por Chrysler en Argentina?
No. El Valiant fue el primer automóvil, pero no el primer vehículo. Desde 1959, la filial argentina ya fabricaba en su planta de San Justo las camionetas D-100 y los camiones D-400 bajo las marcas Dodge, De Soto y Fargo.
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